Mbappé: "Sería una decepción no ganar el Balón de Oro, no hubo nadie mejor que yo la temporada pasada"
El francés ha repasado la actualidad en una entrevista publicada este martes en RFI
Kylian Mbappé afronta una nueva carrera por el Balón de Oro con la ambición de quien sabe que ha firmado una gran temporada, pero sin convertir el premio en una obsesión. "Es un objetivo para cualquier jugador, para cualquier competidor, pero ¿una obsesión? No, no lo creo", explica el delantero del Real Madrid, que pone sobre la mesa sus argumentos en una entrevista con RFI: "He tenido un buen año. He tenido una gran temporada a nivel individual". La batalla se presenta abierta y el francés disfruta de ese escenario. "Es agradable verlo, es agradable participar y creo que también entretiene a la gente", asegura. No oculta, eso sí, que perder le dolería. Al fin y al cabo, se define como un competidor y reconoce que "cuando un competidor no gana, siempre está decepcionado". Esa personalidad competitiva va de la mano de una forma de ser que Mbappé no parece dispuesto a modificar para satisfacer a los demás. En Francia han sorprendido algunas de sus declaraciones, entre ellas aquella en la que aseguró que "siempre he sido el elegido, no hubo nadie mejor que yo la temporada pasada". Preguntado por si realmente había dicho esas palabras, respondió sin rodeos al medio francés: "Sí". No se arrepiente de hablar así y entiende que no puede gustarle a todo el mundo y, sobre todo, explica que no quiere interpretar un papel. "Nunca he querido gustarle a todo el mundo, porque eso no es posible. Pero no puedo ser otra persona", sostiene. Su idea es seguir avanzando desde la naturalidad, aceptando tanto sus éxitos como sus tropiezos: "Intento ser yo mismo, con mis cualidades y mis defectos, con mis victorias y mis fracasos". También mira hacia atrás para hablar del Mundial, una competición que le dejó una huella individual enorme pese a que Francia no pudo conquistar el título. Mbappé reivindica el papel de aquella selección y la conexión que logró con su país: "Creo que dimos una buena imagen de nuestro país". Con el paso del tiempo, además, ha podido valorar mejor lo conseguido. Ser el máximo goleador de la historia del Mundial le hizo comprender todavía más la dimensión del torneo: "Es la mayor competición deportiva y deja una huella en la gente". Ahora Francia comienza otra etapa con Zinédine Zidane como seleccionador. Mbappé todavía espera su primer encuentro de trabajo con él, pero tiene claro que habrá que empezar de cero. Antes quiso reconocer el legado de Didier Deschamps, al que atribuye una importancia histórica: "Lo que hizo Deschamps con la selección francesa es increíble. Marcó la historia y devolvió realmente a la selección francesa al lugar que le corresponde". Con Zidane llega una nueva etapa y una nueva exigencia. Mbappé quiere conocer de primera mano qué espera el técnico de la selección y de él mismo. "No hay nada mejor que verlo allí y hablar realmente con él sobre lo que quiere, lo que espera de nosotros como equipo y lo que espera de mí como jugador", explica. En Madrid también le espera otra figura de enorme peso, José Mourinho. La llegada del portugués despierta especialmente su curiosidad porque es un entrenador al que Mbappé siempre había querido conocer desde dentro. "Es alguien a quien siempre he querido tener como entrenador", reconoce. Lo define como "un hombre extremadamente inteligente" y "un líder", antes de situarlo entre "los mejores entrenadores de la era moderna del fútbol". Y, entre el presente del Real Madrid y el futuro de Francia, Mbappé no olvida de dónde viene. Sus raíces argelinas y camerunesas forman parte de su identidad y él insiste en que nunca ha querido romper ese vínculo. "Son mis orígenes, son mis raíces", afirma. Aunque nació y se formó en Francia, reconoce que nunca he cortado el vínculo con sus raíces y con sus orígenes. Esa conexión se mantiene también a través del cariño que recibe cada vez que visita el continente. "Siento el cariño de la gente y eso es realmente importante y gratificante: sentir el apoyo de todo un continente", explica. Un vínculo que también se refleja en su deseo de que el fútbol africano siga creciendo y compitiendo de tú a tú con las grandes selecciones. Y ese vínculo termina apareciendo también en su carrera por el Balón de Oro. Mbappé agradece el apoyo que recibe desde África y reconoce que sería especial poder compartir con ellos un eventual triunfo. "Espero, por supuesto, poder marcharme con el Balón de Oro", afirma. Si finalmente lo consigue, ya tiene claro que no será únicamente suyo: "De una manera u otra, también podría dedicárselo a ellos".
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