Mourinho abre el casting ante un problemón
El portugués explora todas las vías en busca de una solución: reconversión, alternativas y... la cantera toca la puerta
Mourinho tiene un problema en el centro de la defensa. Y, esta vez, no es una cuestión de elegir entre dos centrales. El portugués afronta el regreso a la competición con Rüdiger como único central disponible para el Villarreal. Huijsen debe cumplir un partido de sanción tras su roja en el derbi, Asencio acaba de pasar por el quirófano y Konaté no llegará a tiempo para el encuentro del 10 de octubre. La situación obliga al entrenador a mover piezas y, en Valdebebas, Tchouaméni aparece como una de las opciones más claras. El francés conoce la posición y ya ha actuado ahí, por lo que Mourinho tiene en él una alternativa que ofrece garantías para acompañar a Rüdiger en el centro de la defensa. Pero el abanico es más amplio. La reconversión del francés aparece como una de las opciones más claras. Tchouaméni ofrece físico, salida de balón, juego aéreo y, sobre todo, conocimiento del puesto. Mourinho no será el primero ni el último que recurre al francés en momentos de emergencia. Además, esta decisión permite que el resto del equipo cambie lo mínimo posible. Y es que el pivote francés aporta también una salida más limpia desde atrás al jugar siempre de cara... y no verse obligado a girarse al estar de espaldas. La otra alternativa de reconversión pasa por Dumfries. El neerlandés tiene condiciones físicas para defender como central en determinados contextos y Mourinho ya ha demostrado durante la pretemporada que no tiene miedo a buscar soluciones poco convencionales cuando las circunstancias lo requieren. El propio técnico explicó en agosto, después del amistoso ante el Alcorcón, que había tenido que juntar a Trent y Dumfries y “intentar encontrar una dinámica que permitiese este juego”. La emergencia también abre una puerta a la cantera. Mario Rivas, Joan Martínez y Diego Aguado forman parte de ese abanico que Mourinho tiene a mano para completar la defensa. Y aquí hay algo importante... aunque el técnico no está descubriendo ahora a los jóvenes. Desde el comienzo de la temporada ha insistido en que los canteranos forman parte de su planificación. “Los canteranos están ocupando estas posiciones libres y trabajando muy bien con nosotros”, explicó en agosto. Y añadió una frase que cobra especial sentido ahora: “La puerta está abierta”. Unas semanas después, ante el Betis, fue todavía más directo: “Con el desarrollo de la temporada, con sanciones, lesiones, obviamente van a llegar oportunidades para ellos”. Entre los jóvenes, Mario Rivas es uno de los nombres que más ha aparecido en el radar del técnico. El central de 19 años ya disputó toda la segunda parte de la pretemporada con el primer equipo y Mourinho conoce de primera mano sus condiciones. Después del amistoso ante la Fiorentina, en el que Rivas y Joan Martínez formaron la pareja de centrales, Mourinho elogió a ambos: "Joan y Mario son dos niños con un futuro fantástico que mientras el partido no ha entrado en la dimensión física han estado con una clase tremenda"., aseguró. El tercer nombre de la cantera es Diego Aguado. Su presencia completa un abanico de alternativas jóvenes que permite al técnico no limitar la solución a un solo jugador. Y existe una última vía, aunque no para el primer partido. El brasileño avanza a pasos agigantados y su evolución está siendo muy positiva, pero todavía está inmerso en su proceso de regreso. Por eso, más que una solución segura para Villarreal, aparece como el futbolista que puede despejar parte del problema a corto plazo si mantiene este ritmo de recuperación. Mourinho, mientras tanto, tendrá que resolver el presente.
Topics in this story
Gathered from external sources. Rights to this text belong to whoever originally published it.