La semana de fichajes que marcará todo
'En Copa de Balón', una opinión de Elías Israel
Pregúntenle a cualquier entrenador de Primera cuál es la semana más importante de su temporada y ninguno les señalará un derbi. Les señalará ésta. La que empieza hoy. Porque un partido se pierde y se recupera, pero una plantilla mal cerrada no se recupera, se arrastra. No hay discurso, ni pizarra, ni sesión de vídeo que corrija a un vestuario corto. Los directores deportivos llevan todo el verano trabajando para esta semana, porque es cuando el mercado por fin se ablanda. No hay magia. Hay meses de llamadas para estar en el sitio exacto el día correcto. En el primer escalón pelean los juegan a otra cosa: El Barça sigue pendiente de su Plan A, que es tan sencillo de enunciar como difícil de resolver: un delantero titular. Uno que garantice los goles de Lewandowski y Ferran Torres. La exhibición de Elche puede ser impostora. Si se quiere pelear por la Champions, ésa figura es clave. El Madrid, en cambio, tiene plan B. Se llama Espí y le da una respuesta arriba. Su problema está en el medio. Necesita imperiosamente al centrocampista que le permita dominar el juego, ese Rodri que no llegó. En el segundo escalón, el Atlético dirime estos días su plan J. J de Julián. El desapego del Metropolitano con ‘La Araña’ ha dejado de ser una pitada memorable para convertirse en una decisión difícil. Julián está mustio, desorientado por sus agentes, y ese estado anímico invita a pensar en una gran venta a la Premier necesaria. En el tercer escalón, solo hay un objetivo: sobrevivir como se pueda. Monchi intenta hacer su magia de siempre con Bryan Zaragoza, que es su manera de recordar que el ingenio todavía cotiza. Toni Muñoz reinventa el Getafe a un coste irrisorio, un ejercicio que en cualquier otra Liga tendría nombre de escuela de negocios. Las penalidades reales de la competición se vieron con crudeza en el Osasuna-Levante: dos clubes que han ingresado una cantidad muy considerable por Víctor Muñoz y Carlos Espí, respectivamente, y que no reinvierten ni una quinta parte de lo cobrado. Eso también es la Liga. Valencia y Sevilla gestionan sus miserias dirigenciales de la mejor manera posible, que es un elogio triste. El Betis necesita acelerar, porque su mercado no va en absoluto acorde con las ilusiones que genera. Y la Real Sociedad lo ha dejado todo para el final, con todo lo que eso conlleva. Me salen hasta diez equipos que se agarran a lo que hay y solo sueñan con que haya tres equipos peores. Es un objetivo modesto, pero es el objetivo real de demasiados. La semana decisiva de otro mercado recesivo. Salvo para los grandes, que un año más juegan en otra Liga.
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