Villares castiga el conservadurismo del Betis en Riazor
Los verdiblancos se dejaron ir en la segunda parte y el Deportivo araña un empate en el 86'
El Betis no ha podido continuar con su racha victoriosa. En su tercer partido en siete días, el equipo de Pellegrini ha pagado su conservadurismo en la segunda parte frente al Deportivo de La Coruña y ha visto cómo en un partido que tenía prácticamente ganado, se le han escapado dos puntos a cuatro minutos del 90. Marcó Cucho en la primera parte, pudieron sentenciar los verdiblancos, pero el conjunto gallego no le perdió la cara al choque y terminó encontrando con un testarazo de Villares el merecido premio a la insistencia. Los andaluces, que venían de tres triunfos seguidos en LaLiga, desaprovechan la oportunidad de irse al parón en la segunda plaza de la clasificación. Con 16 puntos, se mantendrán en el tercer puesto antes de recuperar fuerzas tras unos días altísima exigencia con la competición doméstica y el estreno en la Champions. Los gallegos alcanzan ya los 10 puntos en las siete primeras fechas y evitan sufrir su segunda derrota consecutiva en casa en apenas cuatro días. Con un Betis recuperando su once más 'titular', a falta únicamente de Isco, y un Deportivo castigado por un virus, sin Aubameyang, entre otros, el comienzo del partido fue el esperado. Los de Pellegrini dominaban y llegaban con cierta facilidad a las inmediaciones del área gallega. Estuvieron cerca de marcar antes de los cinco minutos en una falta lateral lanzada por Fornals al segundo palo que Roca devolvió a la zona de peligro para que Bartra probara suerte de chilena. Leo Román, con una manopla espectacular, le negó el gol al central catalán. La suerte le volvió a ser esquiva a Marc, esta vez en forma de lesión. En una acción defensiva en la que pareció cometer falta sobre Bil Nsongo, no señalada, el capitán bético se hizo daño en un muslo y tuvo que ser sustituid por Valentín Gómez. A partir de ahí, el partido fue perdiendo fuelle. A los de verdiblancos, hoy de verde y dorado, les faltaba precisión en sus llegadas por las dos bandas. Los blanquiazules lo que echaban de menos era calidad en las pocas veces que lograban llegar arriba. Poco después de la media hora, el Deportivo perdió uno de sus faros en el centro del campo. Casadó cayó mal sobre el césped en una acción en la que Fornals le chocó intentando robar un balón y se hizo daño en un hombro. Otro cambio antes del descanso, esta vez preocupante porque el exjugador del Barcelona se fue al banquillo con gestos de dolor y diciendo "se me ha roto, se me ha roto". Demasiados contratiempos en un partido en el que no estaba pasando casi nada. Mella, con un golpeo flojito desde la frontal, no pudo sorprender a Valles en una acción que partió de un claro codazo de Navarro a Fran García, no señalado. Y cuando parecía que se llegaría al descanso sin pena ni gloria, el partido se rompió. Giménez ganó un balón dividido a Fornals en el área, pero su equipo no fue capaz de alejarlo. Deossa lo peleó y terminó llevándoselo, se lo dio al Cucho y el colombiano, desde la frontal, sacó un latigazo seco, raso, pegado al palo, para poner el 0-1 en el marcador. Los de Antonio Hidalgo trataron de reaccionar, pero se llegó al intermedio con una polémica que paró el partido algunos minutos. El Cucho quiso prolongar de tacón en el aire una jugada en el centro del campo, llegó primero y tocó claramente el balón. Pero en su gesto de querer impulsar el esférico, impactó con su bota en la cabeza de Navarro, que estaba en todas. López Toca desde el VAR llamó a Soto Grado para que viera la jugada en el monitor. El riojano mantuvo su decisión y se armó la marimorena, con un Riazor encendido. Lo cierto es que el Cucho en ningún momento ve llegar a Navarro, que va tarde y mete la cabeza. Pero por la altura de la acción pudo haberse considerado perfectamente como temeraria y haberle costado una amarilla que tampoco vio, más aún al impactar en la cabeza del defensa. Lo cierto es que el árbitro no consideró que la jugada fuera merecedora de tarjeta alguna y el partido se fue al descanso en medio de una bronca monumental cuando los jugadores, y en especial Soto Grado, enfilaba el camino hacia los vestuarios. El enfado de la afición deportivista continuó en el regreso al césped de los protagonistas y pareció darle cierto impulso a su equipo, que salió con ganas de mostrar otra imagen. Asp Jensen, con un golpeo que bloqueó la defensa, fue el primero en intentarlo. También probó suerte el Deportivo a balón parado en una acción de estrategia desde la esquina que culminó Giménez de cabeza. Al igual que a otro intento posterior del danés, lo paró Valles, cuyo gran comienzo de temporada no ha sido suficiente para convencer a De la Fuente tras la lesión de Joan García. Para entonces, el conjunto gallego ya era dominador total del partido y del balón. A Pellegrini no le gustaba un pelo lo que estaba viendo y preparaba cambios. Pero antes de que pudiera llevarlos a cabo, Soriano filtró un pase fantástico a la espalda de Fran García para que Mella se quedara completamente solo delante de Valles. El guardameta de La Rinconada, de nuevo salvador, evitó el empate en el mano a mano. Una parada valor gol antes de que Isco y Facundo entraran al campo. El plan del Ingeniero era claramente defenderse con balón y forzar al Dépor a adelantar líneas para buscar después los espacios. Así llegó una doble ocasión clarísima. Balón largo a Abde que controla de maravilla, se plante ante Leo Román y remata muy escorado, casi sin ángulo para encontrar portería. Pero el rechace fue a las botas del Cucho que, esta vez, pecó de egoísmo. Tenía completamente solo a Isco para marcar, pero lo intentó él y se encontró con las piernas de los defensas. Hidalgo aceptó el envite del Betis y, ya que ahora le iba a costar tener más el valón, buscó la velocidad de Aubameyang, que no tardó en generar problemas con un remate que se fue a córner. Con espacios y un Abde imparable, el Betis estuvo cerca del 0-2. El marroquí provocó un córner que remató Natan de cabeza al travesaño. La respuesta del Deportivo, un centro lateral desde la izquierda que remató 'Auba' intentando pillar a Valles a contrapié. Imposible, las para todas. Incluso cuando los rivales estaban fuera de juego, como Yeremay recién ingresado al césped, aparecía Álvaro para echar el candado a su portería. Pero tanto tentar la suerte fue demasiado incluso para el portero más en forma de LaLiga. Un buen centro desde la izquierda de Soriano lo cabeceó a la red Villares llegando desde atrás para premiar el esfuerzo del Dépor en la segunda parte y castigar el conservadurismo de un Betis que, sin embargo, pudo hacer el 1-2 casi a continuación en una jugada que Riquelme desaprovechó de manera incomprensible.
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