El peor momento de Alberto González
Un inicio desolador pone contra las cuerdas al técnico del Albacete, que promete "patalear" a tope para revertir la mala dinámica
El Albacete afronta la séptima jornada en una situación muy delicada. Seis encuentros sin conocer la victoria (cinco derrotas y un empate) han dejado al conjunto manchego con 1 punto de 18 posibles, una cifra que ha disparado las críticas de la afición y ha hecho tambalear los cimientos de la confianza depositada en Alberto González. En sus 100 partidos de Liga con el Alba, el técnico malagueño no había vivido un arranque de temporada de estas características. Y es que la temporada pasada la primera victoria llegó, precisamente, en la sexta jornada. Alberto González compareció en rueda de prensa tras la derrota ante el Córdoba con un discurso que deja claro su seguridad y fortaleza mental, algo que siempre le ha caracterizado. Consciente de que el mal arranque puede provocar una decisión de la propiedad sobre su continuidad, el míster no rehuyó la pregunta: "No me lo planteo (el cese), que puede llegar porque es parte de mi trabajo, es parte del juego, parte del fútbol". Esa aceptación de los hechos convive con la determinación inquebrantable de seguir peleando y lo expresó con una frase tan gráfica como poco habitual: "Mientras que no llegue, voy a patalear aquí a tope, a trabajar para tratar de cambiar la dinámica, y ojalá sea el viernes". Las altas esferas del club han mantenido varias reuniones durante este fin de semana con el objetivo de valorar la situación. La conclusión ha sido la de confiar en el trabajo realizado hasta ahora, reconociendo que se han jugado buenos encuentros y que los detalles no han acompañado, junto con una plaga de lesiones que está dificultando enormemente la obtención de resultados. Ese voto de confianza no es un crédito ilimitado y, por lo tanto, no elimina la presión. Una nueva derrota el viernes ante el Girona abriría, con total seguridad, otro escenario y el análisis podría ser otro.
Topics in this story
Gathered from external sources. Rights to this text belong to whoever originally published it.