Iraola le gana el pulso a un Xabi Alonso al que se le sigue resistiendo Anfield
El lanzamiento de Wesley Fofana a las nubes condenó al conjunto 'blue' y dio el pase a cuartos al Liverpool
No fueron pocas las noches de gloria que vivió Xabi Alonso como jugador del Liverpool entre 2004 y 2009. Como entrenador, sin embargo, la suerte en Anfield le sigue siendo esquiva. Cayó en dos ocasiones en Champions con el Real Madrid... y perdió el pulso con Iraola en la tanda de penaltis. Los 'reds' avanzan a cuartos de la Carabao. Asentado como lateral derecho, Iraola reclamó servicios de Ronaldo Araújo como central para acompañar a un Virgil Van Dijk que nunca descansa. Junto a Grevenberch y Gakpo, los únicos habituales en un Liverpool donde Mamardashvili ocupó la portería. Xabi Alonso fue todavía más 'radical': Malo Gusto ejerció como carril a pie cambiado; plantó un 'trivote' en el centro del campo; y, ante las críticas recibidas, ubicó a Welbeck como '9' por la baja de Joao Pedro. El Liverpool saltó con la autoridad que le otorgan sus últimos resultados desde la derrota contra el Manchester City. Plantó la línea de centrales a la altura del centro de campo y se hizo dueño y señor del balón. Les faltó, sin embargo, bastante mordiente a la hora de probar a un Mike Penders que no tuvo trabajo en toda la primera parte. Sólo Ngumoha, criado en la cantera 'blue', parecía proponer algo diferente. No sufrió el Chelsea... pero tampoco lograba amenazar al contragolpe. Ahora bien, la primera vez que pisaron área rival, Rogers reclamó un penalti inexistente de Araújo. A la siguiente, en el 37', Gravenberch sí 'barrió' dentro del área a Caicedo. Henderson, en su vuelta a Anfield, parecía dispuesto a ejecutarlo. Finalmente, sin embargo, se lo cedió a un Morgan Rogers que puso el balón en la escuadra. El 'accidente' por parte del canterano del Ajax, que ya salió señalado por su expulsión ante el Manchester City, fue bastante grosero. No tanto, eso sí, como el de un Wesley Fofana que, a escasos minutos del descanso, sacó una mano a pasear en la defensa de un saque de esquina. Un 'regalo' que Gakpo no desaprovechó. No fue el único 'palo' que se llevó el Chelsea antes de poner rumbo a vestuarios. Lacroix se rompió y Colwill tuvo que entrar en su lugar. Trató de sacarle rédito en Liverpool que, con la entrada de Barcola y Wirtz antes del 60', comenzó a imprimirle otra velocidad al partido. Se reivindicó Penders, con dos grandes intervenciones a Araújo y el propio Barcola, tras su grosero error contra el Tottenham el pasado fin de semana. El Chelsea necesitaba piernas frescas y, poco después, Xabi Alonso metió de una tacada a Palestra, Barco y el debutante Emegha. En el 78', Mamardashvili se agrandó para negarle el gol al italiano. El Chelsea, sin embargo, se sostuvo en la recta final con un doble bloqueo de Colwill y Acheampong a Wirtz y Barcola en boca de gol para llevar el partido a la tanda. El fallo del 'Colo' Barco en el cuarto penalti dejó al Chelsea contra las cuerdas. Tsimikas, sin embargo, también mandó su golpeo fuera. La parada de Penders a Gravenberch le daba a los 'blues' la oportunidad de sentenciar... pero Mamardashvili también frustró a Emegha. Quien no falló fue Joao Gómez. Trasladó toda la presión a Wesley Fofana y, después de su 'patinazo' en el 1-1 del Liverpool, mandó el balón a las nubes y condenó a los de Xabi Alonso después de 16 lanzamientos.
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