Adu sube la apuesta
El bilbaíno ha dado un paso al frente en este inicio de curso. Interpreta mejor el juego, su toma de decisiones ha mejorado y está siendo diferencial en el último tercio del campo
Malcom Adu Ares (Bilbao, 2001) llegó al Eibar hace un año escaso para vivir tardes como la de ayer ante Las Palmas. El futbolista bilbaíno firmó uno de sus mejores encuentros con la elástica armera para elevar a Jokin Aranbarri a los altares y ser el primer técnico en la historia del club que logra seis victorias consecutivas en el fútbol profesional. Un logro de todo el grupo, pero en el que Adu tiene una cuota importante de responsabilidad. El ex del Athletic ha encontrado en el sector derecho el lugar donde explotar todas sus virtudes. Actuó durante gran parte de la pasada campaña por la izquierda y en la primera jornada también estuvo escorado en ese perfil en un encuentro en el que no tuvo su día y acabó silbado por un sector de Ipurua. Sin embargo, en un mes le ha dado la vuelta a la situación y se ha convertido en una pieza fundamental dentro del engranaje ofensivo de Aranbarri, llenando el vacío que dejó la marcha de Corpas al Albacete. Adu está volando y el Eibar se agarra a sus alas para continuar en lo más alto de la tabla. Encadena cuatro titularidades y en todas ellas ha dado muestras de su repertorio. Con una clara mejoría en la toma de decisiones y sabiendo interpretar el ritmo que requiere cada jugada, el vizcaíno está siendo diferencial en el último tercio del campo y en apenas seis partidos ya ha superado los registros de la pasada temporada, en la que sólo hizo dos goles y dio una asistencia. El plan de Aranbarri ante Las Palmas pasaba por empezar los ataques desde la izquierda para acabar en la derecha. Arbilla dio una exhibición con sus diagonales y las dudas de Iván Jaime y Loiodice permitieron al Eibar acumular muchas llegadas de peligro por el sector derecho, donde Álvaro y Adu se entendieron a la perfección para atacar la profundidad. El defensa volvió a marcar y el 18 dio dos asistencias en apenas cuatro minutos que desnivelaron la balanza a favor de su equipo. La apuesta que hizo el pasado verano César Palacios por Adu era a largo plazo. Y en su segundo año en Ipurua, el canterano del Athletic ha subido claramente sus prestaciones. Como hicieron la pasada temporada Magunagoitia o Guruzeta. Dar continuidad a estas sensaciones es el objetivo para esta temporada de un jugador cuestionado durante algunas fases del pasado curso, pero que reúne un talento descomunal para tener una influencia directa en el juego del Eibar.
Topics in this story
Gathered from external sources. Rights to this text belong to whoever originally published it.