Qué pasó con Mestalla... un 6 de noviembre de 1994: La petición de Luis Casanova para el cambio de nombre al estadio
Fue en 1969 cuando, bajo el mandado de Julio de Miguel, se aprobó llamarlo con el nombre del mítico expresidente que ejerció como tal de 1940 a 1959 y duró 25 años
Mestalla, Luis Casanova, Mestalla, Luis Casanova... hasta que, de repente, algo sucedió que cambió definitivamente su denominación. Paso a llamarse para 'siempre' Mestalla. Y fue por la petición de don Luis Casanova. Ese 6 de noviembre de 1994 hizo llegar su decisión al consejo de administración del club que por entonces presidía Paco Roig. Luis Casanova Giner mandó en una carta al presidente del club por entonces donde le pidió que se volviera a denominar al estadio con su nombre original. Un gran acto de generosidad de la familia del que fue presidente de la institución blanquinegra tantos años atrás. Esta decisión de noviembre de 1994 ponía fin a una larga etapa de 25 años en los que había recibido la denominación de 'Estadio Luis Casanova'. Concretamente fue desde el año 1969. A finales de los 60 se decidió poner el nombre en honor a don Luis Casanova Giner. Fue el presidente emblemático del club durante su época dorada (1940-1959). Nada más y nada menos que 19 años al frente del club de fútbol. La propuesta fue presentada por el presidente Julio de Miguel y aprobado por los socios en la Asamblea de socios de 1969 con lo que se decidió cambió su nombre oficial por el del expresidente Luis Casanova Giner. Se votó por aclamación y hacía justicia al desgaste personal y económico que había sufrido el legendario presidente que heredó el club tras la Guerra Civil. Casanova tuvo acierto en lo deportivo y fue ambicioso en su visión de club. Vislumbró que un gran equipo y un gran estadio conformaban un binomio que se retroalimentaba perfectamente de ahí los éxitos en los 40 y los 50 como entidad deportiva con numerosos títulos nacionales. El nombre de Mestalla proviene de la histórica acequia homónima que discurría junto a la grada sur del campo. Es una de las ocho que atraviesan la ciudad y una curiosamente por el mítico estadio. En sus inicios, el campo estaba rodeado de huertos y campos de cultivo. Por eso, su nombre proviene de la histórica acequia que daba a la grada sur del estadio y que había que saltar para acceder a él.
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