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Monday, September 21, 2026

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Soccer

La revolución defensiva de Quique

El Alavés ha pasado de ser el segundo equipo que más goles recibía en la segunda vuelta del pasado curso a ser el equipo menos goleado en este arranque liguero

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El Alavés disfrutará del parón liguero con la tranquilidad que le otorgan los 11 puntos que tiene y, sobre todo, con el valioso empate cosechado en el derbi ante el Athletic tras las dos derrotas consecutivas que había encadenado en apenas 72 horas. La situación en la tabla hubiese sido positiva aun perdiendo en San Mamés, pero las tres semanas de competición se habrían hecho demasiado largas con tres derrotas en siete días. Quique Sánchez Flores tuvo que hacer cambios para refrescar las piernas y la apuesta le salió redonda porque el plan de partido tuvo muchas similitudes con lo acabó sucediendo en San Mamés. El entrenador madrileño apostó por un equipo más conservador, de pierna dura y con rigor táctico, donde la presencia de Guevara y Protesoni fueron dos de las principales novedades para blindar un equipo que se abrigó con el regreso a la defensa de cinco. Una zaga que fue todavía más defensiva de lo normal, porque Quique dejó en el banquillo a Ángel Pérez y situó como carrilero a Nahuel Tenaglia, lo que permitió formar con Ville Koski, Valentini y Jonny Otto en el eje de la zaga. El Alavés estuvo a un gran nivel defensivo, tapando los pasillos interiores y obligando al Athletic a atacar por fuera sin demasiado éxito. Los hombres de Terzic acumularon mucho volumen de llegadas, pero tampoco generaron demasiadas situaciones de peligro. El héroe del empate fue Sivera con el penalti que detuvo, pero la realidad es que el Alavés estuvo a un gran nivel defensivo en todas sus líneas para recuperar una de las virtudes que había exhibido en el inicio liguero. Los babazorros habían dejado la puerta a cero en los dos primeros encuentros de la temporada en Mendizorroza y en San Mamés lograron sellar por primera vez su portería lejos de su estadio. La consistencia defensiva es uno de los elementos sobre los que más horas ha invertido Quique este verano. El técnico madrileño era consciente de que el paso al frente que debía dar su equipo empezaba por mejorar sin balón y ser un equipo más agresivo. Que al rival le costara meterle mano era primordial para poder huir de los agobios de la clasificación. Este primer tramo del curso confirma la mejoría babazorra en este apartado y prueba de ello es que el Alavés es, junto a Athletic y Celta, el equipo menos goleado de la categoría. Sivera ha encajado 6 goles en 7 partidos (0,85 goles por partido). Una cantidad claramente inferior a los 32 goles que encajó el Alavés la pasada temporada en la segunda vuelta en la que fue segundo equipo que más tantos recibió, solo superado por el Espanyol. Quique ha dado con la tecla y en San Mamés pudo despejar las dudas generadas en las dos últimas derrotas para volver a sacar su mejor cara defensiva.

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