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Sunday, September 20, 2026

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Una cosa es el arbitraje y otra el penoso partido del Madrid

La contracrónica del Atlético - Real Madrid

· 973 words

Por el bien del Madrid, la polémica (que la hubo) no debería tapar el fútbol. O, en este caso, la ausencia total de fútbol. El Real Madrid tiene motivos para protestar por las entradas de Cuti Romero y Kang-In Lee. Las dos pudieron acabar perfectamente en roja y la segunda, sobre Valverde, admite poca discusión. Ortiz Arias no se enteró de demasiado y el VAR decidió acompañarle en el despiste. Todo eso es cierto. Pero una cosa es el arbitraje y otra, muy distinta, el penoso partido del Madrid. Conviene no mezclarlas para que la polémica no termine funcionando como coartada. Mala fue la primera parte, cuando se produjeron las dos jugadas polémicas, pero peor todavía resultó la segunda. El Madrid se quedó con diez y jugar en inferioridad siempre es complicado. De acuerdo. El problema es que la rebeldía solo llegó en el descuento, cuando el Madrid se encontró casi de la nada con el gol de Rüdiger. Los primeros 90 minutos fueron los de un equipo sin alma, sin ambición y sin fútbol. Sobre todo, sin fútbol. No fabricó una ocasión, no inquietó al Atlético y no transmitió en ningún momento que tuviera un plan para ir a por el partido de verdad. Valverde y Tchouaméni no producen nada juntos. Tampoco es una revelación. Lo veía todo el mundo durante el verano, salvo quienes debían verlo en el Madrid. Son dos grandes futbolistas para correr, presionar, abarcar campo y sostener al equipo, pero no para darle sentido al juego. Si se les entrega la creación, el resultado es bastante previsible. El balón va, vuelve y termina llegando a ningún sitio. Pensar que este Real Madrid puede pelear LaLiga al Barcelona exige ahora mismo un ejercicio de fe por la que el madridismo no está por la labor. Juegan a cosas diferentes. En realidad, parecen habitar mundos distintos. Si alguien puede plantarle cara al Barcelona sería el Atlético. Y tampoco parece demasiado claro. Ganó el derbi, fue mejor que el Madrid y mostró mucha más determinación, que tampoco era especialmente difícil. El Atlético es ahora mismo mejor equipo que el Madrid: está más trabajado, compite más y sabe mejor a qué quiere jugar. Pero tampoco hizo un partido para tirar cohetes. Le bastó con ser serio, aprovechar sus momentos y encontrarse enfrente a un rival que puso muy poco. El Real Madrid se marcha al parón y sigue esperando a Vinicius. El brasileño volvió a pasar de puntillas en el derbi y el debate sobre su titularidad no para de crecer. Para Mourinho sigue siendo intocable, pero la realidad es que Vini ofrece pocos argumentos para seguir en el once. En el Metropolitano estuvo desaparecido. Intervino poco y cuando lo hizo no sumó nada positivo para su equipo. Mou le quitó en el 53 tras quedarse con 10. Estaba siendo de los mejores jugadores del Real Madrid esta temporada, pero como hace un año, el Metropolitano le engulló. El derbi se acabó con su error nada más empezó la segunda parte. Huijsen se comió un balón largo de Hancko y luego tomó la peor de las decisiones: derribar a Giuliano. Penalti y roja. Y lo peor con Huijsen es que es reincidente en este tipo de acciones. Se quedó el Madrid con diez, se adelantó el Atlético... y Mourinho quitó a Güler, el único jugador que estaba dando algo de luz al equipo blanco. El luso metía a Diomande por Vini (un clamor), pero luego hacía el cambio fácil y quitaba del campo al turco para asegurar una pareja de centrales tras la roja a Huijsen. Obviamente, no le funcionó el plan al Madrid, sin fútbol con Valverde y Tchouaméni en la medular. La entrada de Kang-In Lee sobre Valverde es de roja directa se mire por donde se mire. Llega tarde, con los tacos por delante y golpea con dureza al madridista a la altura del tobillo. No hay lugar para otra interpretación: es una acción que pone en peligro la salud del rival. ¿Por qué no intervino entonces el VAR? Estarían a otra cosa, porque cuesta entender que una jugada tan clara superara todos los filtros sin que nadie llamara a Ortiz Arias para que la revisara. Del árbitro de campo casi no merece la pena ni hablar. El partido le pasó por encima desde el principio y acabó sin enterarse prácticamente de nada. Saltaron chispas entre los jugadores argentinos del Atlético y Jude Bellingham. Primero fue el Cuti Romero el que las tuvo con el inglés, sobre todo tras la dura entrada del rojiblanco en la primera parte. Y luego, fue Giuliano Simeone el que entró en la batalla con Jude. Una patadita del rojiblanco y el inglés respondiendo con su clásico 'fuck off'. Se tomaría su venganza Bellingham con una dura entrada sobre Julián Álvarez, para culminar su hat-trick de enfrentamientos. Los atléticos, con el Metropolitano enfervorecido y el marcador a favor, acabaron más felices el derbi y se sintieron vencedores de su particular duelo con el fútbol inglés, como en las semifinales del Mundial. Entró en la segunda parte y el Atlético encontró soluciones en el centro del campo. Le ayudó el contexto del partido, con superioridad numérica en el césped y en el marcador, pero eso no debe desmerecer su partido. A Koke le sigue sobrando fútbol y sigue siendo un lujo para el Atlético en este tipo de encuentros. Partidazo. Fue recibido con pitos. Como siempre esta temporada. Entró al terreno de juego entre pitos. Como siempre esta temporada. Pero estuvo cerca de empezar a obtener el perdón del Metropolitano con un gol, pero Konaté se la sacó bajo palos. No se lo creía Julián Álvarez, que en una clara ocasión rojiblanca había superado al muro del Madrid (Courtois), pero apareció volando Konaté para despejar con la cabeza el balón sobre la raya de gol.

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