El hijo ejecuta el plan del padre
Giuliano, MVP del partido, encarna la superioridad del Cholo sobre Mourinho en la pizarra y se erige en el futbolista más determinante 'secando' al Madrid y siendo el más punzante arriba
Apenas dos semanas de que cierto sector muy identificado de la crítica pusiera en duda su titularidad apelando a su apellido, el hijo (aunque ya lo había hecho con una galopada en el 95' para firmar un gol de puro gen en Anoeta) no ha encontrado mejor momento que el derbi para ejecutar el plan del padre. Giuliano no sólo sería la punta de lanza de la estrategia diseñada por Simeone desde la pizarra, sino que acabaría agigantándose, trasladando al verde la pasión inherente al ADN familiar, para erigirse en el futbolista que destrozó el esquema de Mourinho, en el ataque, y en el que secó a cuantos madridistas trataron de entrar por su costado, en defensa. Un MVP de libro que hace ridículo cualquier debate. Tenía claro El Cholo por dónde hacer daño al Real Madrid. Así que en el flanco entre Huijsen y Cucurella acumuló a Kang-in, Pubill y Llorente acompañando a Giuliano. Una carga de juego por esa zona que acabaría teniendo efecto nada más comenzar la segunda parte, cuando el omnipresente menor de los Simeone ganó la espalda a ambos tras un excepcional envío de Hancko a su carrera, forzando al central a derribarlo en el área. Expulsado el nuevamente internacional, sería el lateral el que se quedaría solo sufriendo el calvario. Así que apenas cinco minutos después, aprovechando un pase desde su misma banda de Kang in, Giuliano volvía a 'coger la moto' para dejar atrás a Cucurella y servir un preciso centro a Jonathan David, que sólo tuvo que empujar ante Courtois. Otra galopada plena de potencia, coraje y corazón. Sin embargo, el recital del hijo de Simeone no tendría una única dirección. Para cuando participó crucialmente en los dos goles del Atlético, Giuliano ya se había encargado de secar a Vinicius, incapaz de superarle una sola vez cuando se incrustaba de quinto defensa. Pero no sería el único al que desquiciaría con su intensidad, sacando también la peor versión de Bellinghan o de un Mbappe ante el que protagonizaría la mejor acción defensiva del partido, en pleno área y cuando el francés ya se disponía a rematar. Lo que no contaba es que hasta allí también llegara la pierna y el cuerpo del pequeño de los Simeone. Infranqueable, enorme, jugando como el hincha que da la vida por su equipo.
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