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Cristiano y Messi: Maneras de vivir

Ambos afrontan su adiós definitivo a la selección como dos polos opuestos

· 371 words

Siempre fueron como agua y aceite. Los dos mejores, tan extraordinarios, tan distintos. Messi transcurría su carrera sin levantar la voz y encogido ante los micrófonos. Cristiano sonreía y posaba para los focos mientras proclamaba sus virtudes a los cuatro vientos. Los dos dominaban el fútbol, pero de manera bien distinta. Hoy, Cristiano se va de su selección por la puerta de atrás, dando un portazo, con una rabieta de adolescente. A miles de kilómetros, Argentina prepara toda una ceremonia para el adiós programado, y medido al milímetro, de su leyenda. Es el vivo ejemplo de lo que son dos personalidades completamente distintas. Y eso que Messi amagó con una prematura despedida de la albiceleste, pero siempre con tacto, con los pasos medidos y cargado de argumentos. Quiso echarse a un lado para que Argentina pudiese avanzar. Cristiano nunca ha dudado de su idoneidad en un puesto que, en los últimos tiempos, se le ha quedado grande. Y ahora se va enfrentado con el seleccionador, en medio de una crisis interna, a la carrera hacia el aeropuerto para poner pies en polvorosa a bordo de su avión privado. Todo demasiado artificial. Es algo que se ha repetido hasta la saciedad en el mundo del deporte: hay que saber retirarse a tiempo. Cristiano, animal competitivo donde los haya, no ha aceptado un papel secundario. Ni siquiera sus discretas actuaciones en las dos grandes citas de Portugal -ningún gol en la Eurocopa y dos goles ante Uzbekistán en el Mundial- le han aplicado una dosis de realismo a la leyenda lusa. Las comparaciones, ya saben, son odiosas. Y mientras CR7 no ha sabido medir los tiempos y ceder protagonismo, su eterno rival rozó la gloria en Estados Unidos después de un Mundial inolvidable y, acto seguido, entendió que retirarse en lo más alto es lo lógico y lo oportuno para alguien de su condición. Cristiano está a tiempo de rectificar. Él y Portugal se merecen otro final. Pero el orgullo es un difícil acompañante a la hora de abrazar la concordia. Nunca fue algo que le acompañase en su carrera. Y tampoco iba a ser ahora una excepción. Un adiós inesperado, triste, pero, al fin y al cabo, al más puro estilo Cristiano.

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Sunday, October 18, 2026

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