Ale Galán: "En 2027 Chingalán sigue y con equipo nuevo"
El español atiende a MARCA para hablar de su lesión, la ausencia en el Mundial, la continuidad de la pareja dos y de un futuro en el que se plantea “ser el primero en ser número también en la derecha”
Ale Galán (Madrid, España, 1996) es el nombre del momento en el pádel mundial. Por exceso o defecto, el español se ha convertido en el epicentro de la atención mundial del deporte de la pala en el mejor momento de su carrera deportiva al tener que perderse, primero, el Major de Kuwait y el Mundial con España, después, por una lesión en la mano derecha que lejos de las especulaciones se hizo en pista intentando una recuperación en Milán. Por primera vez Galán abre las puertas de su casa a un medio y lo hace en un día muy especial, el de la final del Mundial. En las horas previas a la gran cita mundialista atiende a MARCA para hablar sin líneas rojas de todos los temas que orbitan entorno a su figura y lo hace con una pose cercana, relajada y más madura de lo habitual que recupera parte de la normalidad que un chico de Leganés que despuntó pronto y rápido en el deporte perdió durante años obligado, quizá, a protegerse de una exposición excesiva. A punto de ser padre por primera vez, el exnúmero uno se sabe afortunado. No se conforma y es ambicioso, pero tampoco parece obsesionado con volver a ser número uno y afronta las dudas y miedos (lesión, críticas, rumores o frustración) que se le han planteado en los últimos meses con una naturalidad que las grandes estrellas de la pala, como era de esperar ante la atención que ya generan, están perdiendo. El mismo camino en etapas diferentes, vaya. Galán, cumplidos ya los 30, afronta un proyecto nuevo por primera vez en su carrera y lo hará, sí, con Fede Chingotto. El proyecto Chingalán se mantiene al menos un año más porque sigue creyendo en que puede conseguir lo que tantas temporadas se le ha resistido y, cuando acabe su era, Galán ya tiene objetivos en mente para la era post. Y no por lógicos dejan de sorprender. Pregunta: Lo primero agradecerte que nos abras las puertas de tu casa en un momento como este y para comenzar creo que todo el mundo del pádel quiere saber cómo estás. Ale Galán: Bueno, esta es la peor parte, la de perderme este tipo de momentos. Tampoco quiero ser el protagonista; creo que hoy es el día de los jugadores de la Selección y ojalá sea un gran día para ellos. Mi papel hoy es contarte mi experiencia y vivirlo desde aquí, desde casa. P: Preguntarte cómo estás es más que obvio viéndote con esa férula de inmovilización. ¿Cómo evoluciona? A.G.: Sí, es la recomendación médica en este tipo de tratamiento conservador para mantener la mano inmovilizada y que pueda cicatrizar lo antes posible. Para generar el menor riesgo posible, la mantengo inmovilizada. P: Hablaremos de la lesión más adelante, pero hoy es un día muy especial para el pádel en general. Sea uno español o argentino, es la final que todo el mundo quería ver y disfrutar. Tú seguro que también quieres disfrutarla, pero no desde la posición que te habría gustado. ¿Cómo se vive tener que ponerse delante de la televisión a ver algo donde serías uno de los grandes protagonistas? A.G.: Da un poco de nostalgia porque esta sensación es nueva para mí. Nunca he estado lesionado ni he visto un Mundial desde casa. Ha sido difícil seguirlo desde esta posición, pero me deja tranquilo el equipo que hay. Eso me hizo poner en la balanza que tenemos un gran equipo para ganar y tomar la decisión de descansar. Ojalá sea con victoria hoy, pero sí, es un momento bastante agrio. La lesión es algo que va adherido al deporte, le pasa a muchos jugadores y en esta ocasión me toca vivirlo a mí. P: La decisión de no ir al Mundial, ¿ha sido la más dura del año o incluso de tu carrera? El Mundial siempre es muy especial para los jugadores y, estando el número uno definido al no poder ir a Kuwait, no tuvo que ser fácil decir que no a la Selección. A.G.: Totalmente. En cuestión de decisión sí ha sido la más difícil. Estuvo sobre la mesa jugar de la forma que pudiera, pero eso iba a ocasionar tener que operarme. En la balanza estaba una fecha señalada como el Mundial, que pasa cada dos años y al que iba con muchas ganas de revancha tras la anterior edición, frente a tener paciencia y tratar de volver lo mejor posible al cien por cien de cara a todo lo que viene. Aunque sea de los mayores del circuito, como suelo decir, quiero que me queden muchos años de carrera y no quería asumir tanto riesgo. Tampoco soy una pieza imprescindible porque tenemos un equipazo y ojalá hoy podamos celebrar la victoria con ellos. P: ¿Te atreves a dar un pronóstico para la final? A.G.: Yo creo que va a ganar España. Creo que cambia la estrategia y que el foco hay que tenerlo en ganar dos partidos. Es más fácil mantenerlo así que tratando de tener todas las parejas completas. Hay equipo para ganar dos partidos, que al final es lo que importa en el Mundial, y así ganamos en 2021. P: ¿Ves a España ganando en dos o en tres partidos? A.G.: Eso es una estrategia de los entrenadores, cómo quieren plantearlo y dónde colocar sus parejas más fuertes. Dependerá del orden de las parejas. Yo creo que buscando las dos parejas más fuertes de España, esos dos partidos se pueden ganar contra cualquiera. En este momento me parece que, por una cuestión de ranking, Argentina tiene un equipo más completo y llega en un muy buen momento, pero España tiene lo necesario para ganar dos partidos. Ya sean dos o tres, lo que importa es acabar ganándolos. P: ¿Has hablado con tus compañeros o con el seleccionador esta semana, o te mantienes al margen? A.G.: El equipo tiene su propio chat interno. Todos me pusieron un mensaje muy cariñoso por privado y en el grupo, y les he dejado organizarse. Con los que más relación tengo, por supuesto que he mantenido el contacto. P: Se te nota triste al hablar de ello. ¿Te planteaste ir como segundo capitán, parte de la expedición o como aficionado? A.G.: Yo expresé el deseo de estar. Cuando estaba la duda y viajaba entre Barcelona y Madrid hablando con médicos, le dije a la Federación que mi deseo era jugar, y si no, estar allí. Se puso sobre la mesa, pero lo más inteligente para el equipo era tener a un jugador top sano. Se echa de menos porque es un torneo diferente por equipos donde compartes con compañeros y rivales en dinámicas de grupo. Tenía la fecha señalada y me he hartado de hablar del Mundial todo el año, pero hay que aceptar el momento. P: Tu ausencia impide ver un cruce hipotético en la final entre los número uno (Coello y Tapia) y los número dos (Chingotto y Galán) cruzando parejas. De haber estado, ¿cómo habrías planteado la alineación? A.G.: Si hablamos del hipotético de jugar Arturo y yo juntos, ya hemos jugado en alguna ocasión y salió muy bien. Creo que somos dos jugadores mucho más completos ahora de lo que éramos antes. Confiaría en lo que pudiéramos hacer jugando para el equipo; a los dos nos gusta liderar y mandar para sumar al equipo. Respecto a la alineación real sin mí, antes del Mundial yo hubiese puesto a Goñi y a Juan en el primer turno, porque Goñi tiene un estilo parecido a Leo y cuadraría muy bien con Juan, siendo dos grandes pegadores para aprovechar la bola en ese primer turno. Luego pondría a Arturo como número uno para intentar cerrar con el compañero que elija. Con parejas como las que forman Jon, Yanguas, Paquito, Javi o Coki, tenemos un equipo muy bueno. P: ¿Cuántos Mundiales te quedan por delante? Como decías ya eres un veterano en el circuito. A.G.: Deseo que muchos. El cuerpo dirá lo que aguanta. El pádel es muy longevo y no me imagino el momento de retirarme. En este momento hay que ser más realista que optimista, pero el deseo de que sean muchos está ahí. P: Si proyectamos a medio plazo, están los Juegos Olímpicos de Brisbane 2032 en seis años. ¿Te ves representando a España allí? A.G.: Dependerá del seleccionador y de los jugadores que haya en ese momento, pero yo me veo al mismo nivel. Físicamente, al margen de la lesión, estoy mejor que nunca, y a nivel de pádel también. Ojalá se dé y pueda ser olímpico, es un objetivo más para mantenerme bien físicamente y seguir luchando. P: ¿Sería la guinda del pastel a tu carrera? A.G.: Sería algo grande. Tengo un compromiso muy grande con este deporte y con hacerlo grande. Quiero que sea olímpico porque creo que es algo positivo y el deporte lo merece. Trabajaré para ello y ojalá pueda vivirlo como jugador. Pregunta: Dejando de lado el Mundial, 2026 ha sido un año que ha fluctuado bastante en tu carrera. Empezasteis Fede y tú jugando a un nivel altísimo, por primera vez os pusisteis en la Race con un margen importante con respecto a Tapia y Coello, pero es verdad que desde verano los resultados no han acabado de salir hasta llegar a ese punto que marca la ruptura de la temporada, el torneo de París. ¿Cómo has visto el año? Ale Galán: Honestamente, creo que ha sido el año que más cerca hemos estado y a la vez que el que antes se ha terminado la lucha por el número uno. Siento que ha sido donde en el face to face hemos sido mejores respecto a otros años. Hemos tenido partidos que nunca están ganados, y evidentemente no se ganaron, pero que estaban francamente encaminados e íbamos mandando, como en Valencia o en Burdeos, donde creo que ellos no empezaron del todo bien. Sin duda París marcó el tramo final. En cuanto a resultados no han sido como quisiéramos, pero a nivel de juego creo que ha sido el año en el que mejor hemos estado durante todo el curso. P: En algún tramo de la temporada, cuando hablabas con tu círculo más cercano, ¿llegaste a creer que este año sí? ¿Tuviste ese pálpito? Entiendo que el deportista profesional siempre piensa que tiene opciones o cree en ellas, pero daba la sensación de que podía haber un sorpaso, que podía cambiar la hegemonía del pádel mundial. ¿Sentías que este era el año? A.G.: Lo sentía a finales del año pasado cuando empecé a hacer cuentas, que nunca las hago (se ríe). Y este año sí. En el primer torneo estábamos jugando a un nivel brutal, aunque luego no jugamos a nuestro nivel en la final. De repente ganamos cuatro o cinco veces seguidas y estábamos haciendo las cosas muy bien. Pero bueno, es el deporte: a veces jugando mejor no se cierran las oportunidades, que quizás es una asignatura pendiente nuestra de todos los años. Nosotros generamos más bolas de break que nadie porque somos muy completos y muy intensos, y tenemos que seguir trabajando en cerrarlas para poder amarrar ese tipo de partidos. P: Hay algún punto en la temporada, más allá del Major de París, que para ti haya sido clave y que al echar la vista atrás digas: "Este partido fue clave" A.G.: No, algo más clave que golpeara en lo anímico fue París. El resto hemos ido trabajando y surfeando la ola. En los momentos mejores de juego y, cuando no era tan bueno, seguíamos teniendo esa esencia nuestra de remontar, de estar ahí en los partidos y ganar. No hay un momento tan determinante, pero es verdad que los Majors marcan mucho la temporada y este año no hemos conseguido ganar ninguno, algo que sí habíamos hecho en años anteriores. P: Hablemos de París entonces. ¿Cómo vives ese partido? Para poner en contexto a la gente, en el tercer set teníais una ventaja de 5-2, llegáis a estar a una pelota de tener match point y al final Tapia y Coello acaban remontando, se hacen con el torneo y amplían la distancia en la Race cuando parecía que os ibais a poner por delante. ¿Cómo recuerdas aquello y cómo lo viviste? A.G.: En el momento del partido estaba con las pulsaciones altísimas y no te puedo decir en qué momento tuve la calma para pensarlo, pero en lo anímico posterior ha sido muy duro. Ha sido muy duro porque veníamos de una charla con Jorge porque queríamos darle el número uno, de que Fede ganara su primer Major en París y de que lo teníamos ahí para seguir en esa pelea e ir por delante. Veías tantas cosas positivas... Además, en ese torneo tuvimos el mejor nivel de los últimos dos meses, de principio a fin, desde la primera ronda. Fue duro en lo anímico. Los dos lo notamos, de hecho tuvimos una semana después en la que físicamente nos dio un bajón, no sé si hasta nos pusimos malos, y ya a la semana siguiente pudimos empezar a recuperarnos un poco. P: ¿Llegaste a llorar cuando te fuiste al vestuario con los tuyos y bajó la adrenalina? ¿Te sentiste vulnerable? Teníais el sueño tan cerca después de dos temporadas y media persiguiéndolo… ¿Cómo se gestiona emocionalmente un momento así? A.G.: Te mentiría si te digo que no lo he hecho en alguna ocasión, pero justo esa no fue la del llanto. Era más desconcierto, de tenerlo todo, de cómo habíamos estado luchando, tirando del carro y buscando todas las oportunidades posibles. Fue un poco de desconcierto, de estar desubicado y decir en qué momento se nos ha escapado. Teníamos esas dudas que luego se quedan para los siguientes torneos, el perder esa determinación que siempre tenemos Fede y yo. Estuvimos bastante tocados en lo anímico. Tampoco pensaba que el año estuviera hecho si ganábamos, porque habríamos estado por delante en la Race pero quedaban dos Majors y mucha temporada. Anímicamente habríamos estado en el punto opuesto, con mucha más confianza, pero no con el año hecho. Aun perdiendo en París, si hubiésemos hecho buenos torneos en la gira europea habríamos estado cerca, pero ellos sacaron más distancia ganando allí, por lo que no fue determinante en cuanto a puntos, pero sí en cómo afrontar el resto de la temporada. P: Es obvio que París tuvo un efecto eco porque la gira europea posterior estuvo lejos de vuestro nivel acostumbrado de pisar finales y ganar títulos. ¿Sentisteis que París os desconcertó un poco como al boxeador al que tiran a la lona por primera vez? A.G.: Te compro parte, pero nosotros hemos tocado la lona muchas veces y nos hemos levantado. Diría que somos más como Rocky, buscaremos el premio (se ríe). Pero sí es verdad que generó algo interno, esas dudas de cuando el juego no sale todo lo fluido que quieres. A veces tienes esa determinación y que le vas a dar la vuelta, y así empezó en Róterdam y Düsseldorf contra Stupa y Jon donde teníamos un juego no tan fluido y, cuando parecía que íbamos a remontar, se nos acababa yendo el partido. Se quedaron esos momentos de dudas en los momentos de tensión que a mí me encanta jugar. Han sido muchos torneos seguidos, sin descanso ni apenas tiempo para resetear. Es el deporte que tenemos, que no podemos parar y es competición tras competición. P: Se te ha visto más frustrado y gesticulando más de lo habitual en los últimos torneos. En Milán pareció darse el culmen de no ver en pista al Galán al que estamos acostumbrados. ¿Es algo que tú mismo has detectado y hablado con tu equipo? A.G.: Sí, es verdad. Pero no creo que Milán fuera el culmen, estuve un poco más alicaído en Róterdam y Düsseldorf porque quería reponerme rápido de París y que las cosas salieran rápido que es algo que nunca ha sido el camino con el que hemos encontrado el éxito. Nuestro camino ha sido a base de trabajo y de ser rocosos cuando las cosas no van bien y yo quería ese resarcimiento rápido. He estado más frustrado por ver tan cerca la pelea por el número uno y sentir que se alejaba con ese Major que teníamos en la mano. La sensación era de no tener más oportunidades. Aun así, creo que hemos hecho un gran equipo en los momentos de dificultad. En Milán, tras darme cuenta de que en las semanas anteriores no estuve en mi plenitud, traté de sumar y ayudar. En el último partido, con la carga y molestias que arrastraba, no estaba a mi 100%, pero si tengo que hacer una valoración, fue más positiva que en los dos torneos anteriores. P: Fue precisamente en Milán donde te lesionaste. Se ha especulado mucho sobre tu dolencia y en MARCA informamos sobre cuándo se produjo. ¿Cómo ocurrió la lesión? A.G.: ¿Y según MARCA cuándo se produjo? (se ríe, irónicamente). P: Es en octavos según hemos podido saber. A.G.: Sí, es verdad (se vuelve a reír). Fue en el partido de octavos de final, en una recuperación en un salto, y como yo agarro la pala muy abajo el final de la pala me golpeó justo en la falange donde me hice daño. La pala desestabilizó la falange, noté el dolor y se produjo la rotura. Poco a poco se fue generando más inflamación con el paso de los días. Esos días estuve tratándome, que yo nunca me trato nada del brazo con el fisio y mi foco siempre es recuperar piernas, glúteos y lumbares, y fue extraño decirle a mi equipo que me tratara la mano porque me molestaba. Tomé antiinflamatorios y fue una seguidilla de pequeños pasos para poder competir hasta que, con tanto impacto y tensión, terminó de romperse. P: Simplificando, ¿qué lesión tienes exactamente? A.G.: En el cuarto dedo tengo una lesión de un tejido ligamentoso que tiene que sostener al tendón. Esa rotura hace que el tendón se desplace y genere mucha inflamación y dolor, pero al ser un tejido con poca vascularización no cicatriza como un músculo. Hemos optado por un tratamiento conservador para que vaya recuperando. El paso de las semanas, las pruebas y las resonancias dirán cómo avanza. P: Has comunicado que no estarás en Dubái y por delante sólo quedan Acapulco y el Finals de Barcelona. Sin una fecha concreta de vuelta, ¿vamos a ver a Galán de nuevo en pista en 2026? A.G.: Ojalá, eso quiero. Es una lesión que en deportes de raqueta se ha dado muy poco, los doctores que me tratan me comentario que solo se dio en Matteo Berrettini (tenista) y él pasó por quirófano. No hay plazos ni evidencia muy clara en este deporte que me diga el plazo estimado. No quise arrepentirme de haber desechado esta opción conservadora y deseo recuperarme bien y poder jugar. Si pienso en lo que viene que son Majors, Master Final con muchos puntos…, es lo más interesante para la temporada que viene. Ojalá pueda estar. P: Es decir, ¿no está descartada la operación todavía? Estáis probando este primer tratamiento y según el resultado decidiréis si vuelves, si sigues con el tratamiento o si pasas por quirófano. A.G.: Eso es. De momento estamos en este proceso en el que confío y quiero ser super optimista. Tengo ganas de jugar pero como las inscripciones cierran con tanto tiempo no puedo plantearme una fecha. Quiero seguir haciéndome pruebas para ver cómo me recupero. P: En este periodo fuera, ¿has hablado con Fede Chingotto sobre si él va a competir con otro compañero para mantener el ritmo o si decide esperar a que vuelvas? A.G.: Fede ha sido súper generoso en todo momento. Cuando estuvo sobre la mesa la opción conservadora o intentar jugar con anestesia y operar después, él dijo que lo primero es la salud y lo que nos queda por conseguir. Ha sido muy generoso. Estamos con la expectativa y las ganas de volver a competir juntos, pero estamos en un proceso en el que yo no le puedo garantizar cuándo voy a estar, ni los médicos a mí. P: Al decir "todo lo que nos queda por conseguir", deduzco por tus palabras que por tu cabeza pasa seguir jugando con Fede Chingotto. ¿Se cierra la era 'Chingalan' o no? A.G.: Tendríais que preguntárselo a él, yo me he pronunciado en innumerables ocasiones. La intención es sacar nuestra mejor versión y mantenerlo. Como hemos estado más cerca, lo fácil sería decir "no lo he conseguido, la culpa es de mi compañero", pero el trabajo que hemos hecho nos ha llevado a estar cada vez más cerca. Tengo fe en lo que somos capaces de hacer, en el nivel que hemos dado juntos y en lo que podemos mejorar. Estamos preparando un equipo nuevo para ir a por ello en 2027. P: Hablas de un equipo nuevo. Se anunció que Jorge Martínez deja los banquillos de la élite y ahora hablas de un proyecto propio. ¿Significa que vais a montar una estructura ex profeso para vosotros? A.G.: Es una realidad pública que Jorge no va a seguir viajando en las pistas. Tengo esa ilusión que te da algo nuevo. Ya hemos construido nuestro proyecto y lo sabréis cuando tenga que saberse. Es un equipo nuevo y 'Chingalan' sigue junto en 2027, ahí tienes tus dos titulares (se ríe). P: Te quería preguntar precisamente por Jorge Martínez. Ha sido tu mentor durante 15 o 18 años. ¿Va a ser extraño no verle cada día marcándote lo bueno y lo que hay que mejorar? A.G.: Tengo un gran respeto y admiración por Jorge por todo lo que ha hecho y, sobre todo, agradecimiento. Él me dio la oportunidad a los 15 años y llevo media vida compartiendo equipo con él. Aunque ha sido la cabeza de la estructura, durante 10 años el que me acompañó a diario fue Mariano Amat, pero Jorge siempre estaba cerca aportando, guiándonos y cobijandonos. De Jorge me llevo un aprendizaje en valores y enseñanzas de vida. Admiro mucho el profesional que es y nunca sabré qué hubiese sido de mi vida si no hubiese aparecido. Todo lo que haga en mi vida tendrá una influencia muy marcada por él. P: Sobre Fede Chingotto, ¿tienes la sensación de que se le infravalora a nivel general y no se aprecia el salto cualitativo que ha dado en los últimos tres años? A.G.: Estamos expuestos y leemos de todo, desde que hacen de menos a Fede como a mí. Lo que ha mejorado Fede estos tres años es una bestialidad, tiene un nivel increíble y creo que con la pareja uno somos los cuatro mejores jugadores del mundo por regularidad. Es un hecho que no tiene las aptitudes físicas por estatura o fuerza, pero sigue siendo un jugador mejor que el resto, haciendo finales tres años consecutivos casi todas las semanas y ganando a los mejores sin tener eso que la gente pide. Es increíble que se haga de menos a ninguno de los cuatro con lo que estamos consiguiendo para el deporte. Es una lástima que ahora no se puedan dar estos enfrentamientos. El circuito pierde sin Fede y sin mí en ese sentido o eso espero (se ríe, con naturalidad). P: Has hablado de exposición pública. ¿Tienes la perspectiva de que desde fuera no se conoce del todo a Alejandro, a Alex, y que solo se ve al 'Alien' o al deportista? A.G.: No es una sensación, es una realidad. Es algo que quiero que evolucione. Yo no me identifico con el 'Alien' ni con esa parte pública, solo quiero competir, jugar y ganar cada vez que entro en pista. Trato de ser lo más tranquilo posible, pero disfruto mucho con la gente y creo que en las distancias cortas soy diferente. Creo que se va a ver una imagen más cercana pronto. Durante mucho tiempo he puesto una coraza por miedo a esa exposición siendo más joven, pero ahora quiero empezar a abrirme y abrir las puertas de mi casa. Nunca he subido ni un story de mi casa porque he querido separar mi parte personal de la profesional, pero estoy en un momento donde eso va a cambiar. P: ¿Esa coraza nace tras aquella famosa final de Chile en 2023 y toda la ola de hate que se desató? ¿Te hizo eso alejarte por dolor o inseguridad? A.G.: Venía de antes. Aquello fue un pico alto, pero la polarización empezó antes y ahí intenté mantenerme al margen. Nunca me ha gustado que mi familia pueda contestar o entrar porque sufren y trato de protegerles a ellos más que a mí. Yo doy valor a la gente que entra en mi casa, a mi familia, a mis amigos y a quien me da una crítica constructiva buscando lo mejor para mí. Siempre he intentado proteger a los míos echándome encima y saliendo a dar la cara, como he hecho para reforzar mi compromiso con Fede y darle el valor que tiene. P: ¿Lees redes sociales, mensajes directos o comentarios? ¿Te lo gestiona tu equipo o tienes una cuenta secundaria? A.G.: Tengo un equipo que lleva las redes, pero siempre estoy muy presente en la manera de comunicar y en estar cerca de la gente que me quiere. Estar en pista entrenando y compitiendo es algo que hago por mí, pero solo puedo agradecer todo el cariño recibido de marcas y aficionados. Estoy atento y leo, pero no puedo leerlo todo porque este deporte está creciendo mucho. P: Entonces sí tienes una cuenta secundaria… A.G.: Sí, tengo una cuenta privada para mi gente más cercana. Ahí sí publico cosas de mi casa o mis amigos sin intención de que se vea, también por protección a mi mujer y mi entorno cuando estoy viajando. P: Se te nota más tranquilo y maduro, como si la paternidad y la vida personal te hubiera dado otra perspectiva. ¿Has aprendido a darle su espacio a cada cosa? A.G.: Lo estoy. El objetivo de ser número uno y el hambre siguen siendo voraces, pero ahora disfruto del proceso. Tener esa pasión por lo que hago no dista de tener ese objetivo. Estoy tranquilo porque estoy construyendo una vida más bonita de la que hubiese soñado, estoy creciendo con mi deporte, tengo una mujer maravillosa y una niña que viene en camino. Entiendo que a veces esa sobreprotección de la que hablabámos era solo mis fantasmas. Tengo un gran equipo detrás y mucha ilusión por volver recuperándome bien. P: Si no vuelves a ser número uno, ¿te daría igual? A.G.: No me dará igual no ser número uno porque es mi objetivo al empezar cada temporada, pero seguiré satisfecho con lo que he hecho. Estoy construyendo un legado al margen de los años que sea número uno. Tengo el objetivo de volver a serlo con Fede y creo que es el mejor jugador para arrebatárselo a Agus y Arturo. Además, me gustaría ser el primer jugador en ser número uno en los dos lados. Ya sabéis que me gusta jugar en la derecha y cuando lo consiga con Fede, quién sabe si ese será el siguiente paso. Tengo mucha hambre por conseguir cosas. P: ¿Te planteas realmente pasar al drive en el futuro? A.G.: En menores jugué mucho tiempo en la derecha, empecé el circuito profesional con Javi Redondo en la derecha y en el proyecto con Juan Lebrón la idea inicial era alternarnos en los dos lados. Creo que tengo la capacidad de adaptarme a jugar con todo tipo de jugador y en cualquier lado. Ser el primero en ser número uno en ambos lados es un sueño que me enorgullecería mucho, aunque no es el objetivo a día de hoy. P: En un hipotético proyecto con Galán en la derecha, ¿con quién te gustaría jugar? A.G.: Con el mejor. P: El mejor es Tapia. A.G.: Ahora sí, por supuesto. Pero me estás planteando una pregunta hipotética y quién sabe si cuando me lo planteé el mejor no es, por ejemplo, Manu Castaño, que entreno con él y me gusta mucho cómo juega (se ríe, huidizo). P: Y si tuvieras que elegir a tu jugador favorito de la historia y del circuito actual, ¿quiénes serían? A.G.: Mi jugador favorito de siempre lo he dicho claro, Juan Martín Díaz (se ríe). P: ¿Y de la actualidad? Imagínate que no fueras Ale Galán. A.G.: Del circuito actual no creo que yo fuera mi jugador favorito. No lo sé, me siento identificado con cosas de muchos jugadores del top, pero un jugador que siempre me ha encantado es Lucas Bergamini. Teniéndolo aún más difícil por estatura que Chingo, toca la bola como los ángeles. Admiró también enormemente a Arturo Coello y a Agustín Tapia por cómo juegan y el hambre que mantienen. P: Para acabar, ¿cómo definirías la relación personal entre las dos parejas dominantes del circuito? A.G.: Es buena. El primer año me hacía gracia porque Arturo decía que sentía la necesidad de "odiarnos" en pista para ser número uno, y luego en el Mundial era otra persona. Fuera de la pista hay una relación muy buena entre los cuatro equipos. Al final, los cuatro estamos condenados a entendernos.
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