Es probable que Vinicius no conozca el reglamento...
La contracrónica del Real Madrid - Villarreal
Con el reglamento en la mano lo de Vinicius es roja. Sin discusión. Porque tirar del pelo es tarjeta roja. Y Vini tira del pelo a Saliba. A partir de aquí, se puede debatir sobre el nefasto arbitraje de Díaz de Mera, que viene del nefasto arbitraje de Ortiz Arias en el derbi, pero esta jugada sobre la que va a hablar todo el mundo no admite discusión. Y no, no es una agresión, porque lo que hace Vini es muy leve, pero cualquier tirón del pelo es cartulina roja, sin interpretación que valga. Y el problema aquí es que es probable, por su reacción, que Vinicius no se supiera la norma. Aunque durante este parón fuera noticia por la expulsión de dos jugadores de Antigua y Barbuda por agarrar del pelo a Aedan Scipio, de la selección de Anguila, con el pelo hasta los tobillos. Los caribeños tenían excusa, pero Vinicius no. Marcó su primer gol con la camiseta del Real Madrid y se volvió loco de contento. Lo necesitaba Diomande, que llenó de emoción a todos sus compañeros con sus lágrimas. Es probable que se acordara de su hermana y de todo el camino que ha recorrido hasta llegar al Bernabéu, culminado con este golazo ante el Villarreal. Un gol que da tres puntos claves al Madrid. El fichaje de los 140 millones sigue creciendo y apunta a ser un jugador muy importante para el Madrid esta temporada. En el Madrid juega Arda y pocos más. El turco es el único jugador que da sentido al juego y provoca desajustes en la defensa rival. Cuando la pelota no pasa por él, el juego se vuelve previsible y el Bernabéu se aburre. Pero cuando la toca pasan cosas. De sus botas nacieron las mejores ocasiones del partido y, cómo no, la jugada del 1-0 de Diomande. Tiene el Madrid en plantilla a Trent y Dumfries, pero fue Valverde el que dio el pase a Diomande desde la posición de lateral derecho. Buscaba soluciones Mourinho cuando el encuentro estaba empate a cero y recurrió a lo que tantas veces hicieron Ancelotti o Xabi Alonso: Fede de lateral derecho. Y jugó muy bien, por cierto. Porque quizás, aunque no le guste, es su posición ideal. Da igual cuándo lo leas. Lo de todas las semanas con Courtois. El portero del Real Madrid salvó a su equipo con sus clásicos milagros. Su vuelo a la escuadra para despejar el disparo de Romero ya es una de las paradas de LaLiga y una intervención de la que se puede acordar el Madrid al final de la temporada. Porque haber acabado hoy la jornada a 8 puntos del Barça... El Bernabéu indultó a Mbappé, que no es escuchó un solo pitó. El francés tuvo un partido relajado en lo ambiental, pero estresante de cara a puerta. No acertó con el marco rival y eso que ocasiones no le faltaron. Falló hasta las que no valían por fuera de juego. Mbappé es una máquina de hacer goles, pero en el Madrid aún no convierte ni la mitad de lo que produce. El día que lo haga...
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