Skip to content
Gigantum.net
Soccer

La denuncia de un padre en MARCA después de ser expulsado del Camp Nou: "Pagué 2.800 euros y acabamos viendo el Clásico en un taxi"

Vavrek, indignado, asegura en este medio que invirtió esa alta cantidad por ambas entradas para celebrar el cumpleaños de su hijo: la fiesta no terminó como deseaban

· 904 words

František Vavrek había prometido a su hijo un Clásico inolvidable por su 18 cumpleaños. Pero aquello no terminó como deseaban. Según cuenta a MARCA, y se puede comprobar en el vídeo, acabaron viéndolo en un teléfono móvil dentro de un taxi después de que el personal de seguridad los expulsara de la grada tras celebrar un gol de Mbappé. El padre, eslovaco y madridista, sostiene que ambos -siempre según su versión- se limitaron a levantarse y abrazarse. Denis cumplió 18 años el 5 de septiembre. Su padre le regaló un vale con una promesa: asistir juntos a su primer Clásico. František ya había presenciado otros encuentros entre ambos equipos y quiso compartir esa experiencia con él sin esperar al partido de la segunda vuelta en Madrid. Según detalla, viajaron desde Prešov, recorrieron unos 300 kilómetros en coche hasta Budapest y desde allí volaron a Barcelona. En ese viaje, cuenta, los acompañaron su amigo Krunoslav Pipinić y el hijo de este, Krešimir, que había cumplido también 18 años dos días antes del partido. Los dos son aficionados azulgranas, según Vavrek. Vavrek afirma que adquirió las cuatro localidades de primera categoría a través de la agencia eslovaca Iná liga tour s. r. o. Según su explicación, pagó 5.600 euros en dos transferencias de 2.800: 1.400 euros por entrada. Las localidades correspondían al sector 113, fila 15. "Nadie de la agencia me informó antes de la compra de que estuviera prohibido llevar camisetas del Real Madrid", sostiene. Tampoco encontró esa restricción al consultar la aplicación oficial de entradas del Barcelona. El primer incidente se produjo en el acceso. Vavrek asegura a este medio que el personal de seguridad les comunicó que no podían entrar con las camisetas del Madrid y que, cuando preguntó qué debía hacer con la suya, le señalaron unas papeleras. Afirma que le propusieron tirarla. La había comprado en el Santiago Bernabéu y se negó: "Le dije a Denis: 'Somos madridistas. Nunca tiraremos nuestra camiseta a la basura'". Guardaron las camisetas para acceder y se las pusieron una vez sentados, unos 20 minutos antes del comienzo. El padre insiste en ese momento de su narración porque rechaza que las exhibieran de repente después del gol para provocar a los seguidores locales. "Llevábamos aproximadamente una hora con las camisetas puestas cuando intervino seguridad. No las sacamos después del gol ni las agitamos hacia los aficionados del Barcelona", afirma. La intervención llegó, según sitúa Vavrek, después del tanto de Mbappé, alrededor del minuto 40. Su versión es que él y Denis se pusieron de pie, se abrazaron y celebraron antes de volver a sentarse. "No cometimos ningún acto violento, no amenazamos a nadie ni incitamos a la violencia. Simplemente celebramos un gol poniéndonos de pie y abrazándonos", apunta antes de señalar a sus dos acompañantes como posibles testigos de su comportamiento. Vavrek calcula que unos diez miembros de seguridad los escoltaron fuera de la zona de asientos. Según cuenta, durante ese recorrido recibieron silbidos y gestos ofensivos de otros espectadores, sin que ellos respondieran. También afirma que algunos asistentes le dijeron después que habían visto a aficionados del Barcelona pedir a seguridad que los retiraran. El propio padre precisa que él no presenció esas conversaciones. Su relato incluye un cambio de decisión sobre la posibilidad de regresar. Según comentan, primero les dijeron que podrían volver si se quitaban las camisetas. Después de una comunicación por radio con un superior, asegura, les indicaron que ya no sería posible. "Nos dijeron que demasiados aficionados del Barcelona ya nos habían reconocido y que no podían garantizar nuestra seguridad. Temían que nos agredieran si volvíamos a los mismos asientos". Vavrek sostiene que no les ofrecieron localidades en otra zona. El padre cuenta que posteriormente intervinieron agentes de policía, comprobaron sus identificaciones y elaboraron partes sobre él y Denis. Según su descripción de esos documentos, recogen una supuesta exhibición de la camiseta y burlas hacia aficionados azulgranas, a partir de la versión del personal de seguridad. También afirma que la clasificación de la conducta alude a actos violentos o que incitan a la violencia. Vavrek rechaza esas acusaciones y pide que se examinen las imágenes y los testimonios. Según su testimonio, las comprobaciones se prolongaron unos 45 minutos, durante los que siguió el encuentro en el móvil. Asegura que pidió explicaciones y la devolución del dinero, y que lo remitieron a presentar una reclamación al Barcelona. En su respuesta a MARCA reconoce que todavía no ha formalizado esa queja por escrito y afirma que no ha recibido ningún reembolso. "No quiero fomentar el odio entre los aficionados del Madrid y del Barcelona. No pido entradas gratis ni un trato especial", explica Vavrek. Cuando su amigo Krunoslav lo llamó para preguntarle si debían salir también del estadio, le pidió que permanecieran dentro y disfrutaran del partido. Él y Denis tomaron un taxi hacia el apartamento, decepcionados por cómo había terminado la experiencia que había preparado para el cumpleaños. Dentro del coche, relata y como se puede ver en el vídeo que han compartido con este periódico, continuaron viendo el Clásico en el teléfono y celebraron una nueva acción con tanta fuerza que sobresaltaron al conductor. Vavrek asegura que también dispone de un vídeo de ese momento. "Antes de viajar le prometí a Denis que nunca olvidaría su primer Clásico. He cumplido mi promesa. Ninguno de los dos olvidará ese día. Por desgracia, no por las razones que yo había imaginado como padre".

Topics in this story

Gathered from external sources. Rights to this text belong to whoever originally published it.

Tuesday, October 27, 2026

© 2026 Gigantum.net. Content gathered automatically from external sources; rights to each text belong to whoever originally published it.