En Getafe no hay fiesta los jueves
Los de Bordalás quedan muy tocados, con un punto en tres jornadas de Conference
Al Getafe se le atraganta la Conference. Lo del Brighton no fue lo del Lugano, pero es la confirmación de que para competir en Europa le falta un paso. O dos. Los de Bordalás fueron claramente inferiores y en ningún momento dio la sensación, ni con el empate ni tras el gol inglés, de que los azulones podían competirle de tú a tú a un equipo que demostró su superioridad. El Brighton fue mejor desde el inicio. No mucho mejor, no apabullante, pero mejor. Como en un combate de boxeo cuando uno de los dos es mejor, que se nota pronto y lleva la iniciativa. Pues así. Los de Hürzeler se quedaron el balón, lo movieron mejor y lo llevaron más veces a zonas de peligro, aunque la primera gran ocasión la tuvo el Getafe a la media hora. Iván Azón bregó por un balón muerto en el segundo palo, remató a bocajarro y Verbruggen sacó una mano espectacular para evitar el gol azulón. Y del susto el Brighton, que había entrecerrado los ojos, se despertó. Hadjam atrapó un balón largo al que David Soria no salió, lo estrelló en el palo y en segunda jugada Boselli sacó bajo palos el remate de Yalcouyé. que ya celebraba el gol. 86 pases dio el Getafe en el primer tiempo, menos de dos por minuto, para acabar de definir esa primera parte. El Brighton también salió mejor al segundo asalto. Hadjam buscó la escuadra larga y lamió el larguero en el 52’, pero a los ingleses les costó diez minutos más encontrar el tesoro en la caja fuerte de Bordalás. Un centro largo lo devolvió Costinha al corazón del área para la entrada de Yalcouyé, que cabeceó un balón que tocó en el larguero antes de cruzar la línea de gol. Ni el gol ni la obligación hicieron mejor al Getafe, que siguió sin incomodar a Verbruggen mientras en el área de Soria el Brighton seguía rondando el segundo. Boselli se tiró con todo al suelo para despejar el remate de un Rutter que había dejado por los suelos a Djené y, al rato, Osman no se encontró el balón entre los pies para rematar un pase de la muerte que hubiera significado la sentencia del partido. Al Getafe se le complica la clase de matemáticas. Tiene que visitar Tiflis y al Ajax y recibir al Inter Club d’Escaldes andorrano en el Coliseum. Puntos quedan. La duda es si hay equipo para ganarlos. Lo que tenía que ser una temporada para salir de fiesta los jueves se está convirtiendo en un argumento para discutir todos los días.
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