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O Couto celebra la primera alegría del curso

El conjunto gualdinegro muestra de nuevo una pobre versión fuera de casa y cae ante un rival que estrena su casillero de victorias

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Había urgencia en el ambiente y la Unión Deportiva Ourense supo convertirla en tres puntos. En un duelo de necesitados en la cola del Grupo 1, el conjunto gallego rompió su maleficio goleador con un tanto de Sergi Baldrich al inicio de la segunda parte para firmar un 1-0 que vale oro. El sábado 10 de octubre de 2026, con el choque arrancando a las 18:45 (hora de Madrid), el Ourense sumó su primera victoria del campeonato y respiró. El Barakaldo, en cambio, se marchó de vacío pese a mandar en la posesión: paga cara su falta de pegada. FICHA TÉCNICA UD OURENSE (1): Manu Vizoso, Samu Pardo, Labrada, Lucas Puime, Cabrera, Champi (Roi, min 83), Diego Tejón, Bastida, Xabi Domínguez (Cristian Carro, min 58), Ferreiro (Noel, min 74) y Baldrich (Jansonas, min 83). BARAKALDO CF (0): Gaizka Campos, Samu Calera, Marotías, Beñat Gómez (Muguruza, min 81), Ander Zoilo, Iván Castillo, Huidobro (Álvaro Peña, min 55), Urko Collado, Xemi (Mattheus, min 68), Endika Mateos (Jon Cabo, min 55) y Xabi Sola (Badiola, min 68). GOL: 1-0, min 52: Baldrich. ÁRBITRO: Broncano Suárez, del comité extremeño. INCIDENCIAS: O Couto. Jornada 7 de la Primera Federación. Un total de 1.709 aficionados según la contabilidad oficial del torneo. Un partido de pizarras opuestas El reparto de los datos retrata dos planteamientos distintos. El Barakaldo dominó el balón (53% de posesión), acumuló más pases (349 por 322) y entró más veces en el último tercio (74 frente a 52). También colgó siete córners, por ninguno del Ourense. Pero toda esa superioridad territorial se estrelló en lo esencial: solo un remate entre los tres palos en todo el partido, de los once que intentó. El Ourense fue mucho más vertical y preciso: diez disparos, cuatro a puerta, y dos ocasiones claras frente a las cero de su rival. La diferencia entre tener el balón y hacer daño con él quedó resumida en el marcador. El guardameta local Manu Vizoso apenas tuvo trabajo —una sola parada— y cerró el encuentro con su portería a cero, una rareza para un equipo que llegaba con solo tres goles a favor en toda la liga. Enfrente, Gaizka Campos realizó tres paradas, pero no pudo con el disparo que decidió el choque. El momento Baldrich El gol llegó en el minuto 53, cuando el partido pedía un chispazo. Samuel Rodríguez, lateral reconvertido en asistente, firmó el pase de la victoria —una de sus dos ocasiones de peligro creadas— y Baldrich no perdonó. Fue el premio a un delantero que lo peleó todo: el delantero catalán remató cuatro veces, dos a puerta, aunque también cargó con una ocasión clara fallada y una batalla física feroz (disputó 25 duelos, de los que ganó 12). Su partido terminó antes de tiempo, sustituido en el 84 junto a una amarilla vista en el 60, pero su nombre quedó en el acta donde importa. A su alrededor, la columna vertebral ourensana cumplió. El capitán Champi (7,3 de valoración) ordenó el juego con 34 pases buenos de 39 y recuperó cinco balones; David Ferreiro, el veterano del ataque, repartió tres pases clave antes de ser relevado en el 75. Atrás, Julio Cabrera y Javi Labrada sostuvieron el muro con nueve despejes cada uno —el Ourense se empleó a fondo con 38 despejes totales— para proteger una ventaja que siempre pareció frágil. El Barakaldo, prisionero de su falta de gol El cuadro vizcaíno firmó un partido de dominio estéril. Óscar Marotías fue el mejor de los suyos (7,6 de valoración), impecable en salida con 45 pases buenos y doce despejes, y Beñat Gómez lo intentó una y otra vez desde atrás: cuatro disparos, ninguno entre los tres palos, antes de ser cambiado en el 82. El capitán Julen Huidobro dejó dos pases clave en los 56 minutos que estuvo sobre el césped, pero la falta de puntería condenó a un equipo que estrelló ocho de sus once remates fuera y encajó seis fueras de juego. El técnico fabricó munición desde el banquillo —Jon Cabo y Álvaro Peña entraron en el 56, y Cabo llegó a probar dos veces a Vizoso—, pero el gol no apareció. Es el relato de la temporada del Barakaldo: solo seis goles a favor en siete jornadas. Lo que mueve la clasificación El triunfo es un balón de oxígeno para el Ourense, que sigue antepenúltimo (puesto 19) pero alcanza los 5 puntos y recorta distancias en la pelea por la permanencia, con un balance que mejora a 1 victoria, 2 empates y 4 derrotas. La imagen preocupante sigue siendo su registro goleador —apenas 3 tantos a favor y 10 en contra—, pero cortar la sangría anotando y dejando la puerta a cero es un primer paso. El Barakaldo se queda en 6 puntos (1-3-3) y cae hasta el puesto 16, metido de lleno en la zona caliente. Por arriba, el Grupo 1 lo mandan UD Logroñés y CD Lugo, ambos con 16 puntos e invictos, con el Racing de Ferrol (13) como primer perseguidor. Esa distancia convierte cada jornada en la cola en una final anticipada, y este duelo directo lo entendió mejor el equipo que resolvió sus ocasiones. Los nombres del día Sergi Baldrich se lleva los focos por el gol decisivo y por su sacrificio en la referencia ofensiva. Samuel Rodríguez, con la asistencia y una gran ocasión generada desde su posición de defensa, fue el socio perfecto. Y en el bando visitante, Óscar Marotías mereció mejor suerte: fue el jugador con mejor valoración del encuentro, aunque su exhibición no alcanzó para puntuar. Conclusión El fútbol premió al que fue más práctico. El Barakaldo tocó más, llegó más y pateó más, pero el Ourense golpeó donde dolía y defendió con uñas y dientes un 1-0 que cambia su humor. Para los gallegos, es la primera alegría de un curso cuesta arriba; para los vizcaínos, otra tarde en la que el balón no quiso entrar. En la parte baja del Grupo 1, donde los puntos valen el doble, esa diferencia lo es todo.

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Saturday, October 10, 2026

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