El Celta recuerda cómo se golea
Primera victoria de la temporada ante un Racing que se llevó otro saco y con los titulares
El duelo de corneados esta semana, por el Omonia chipriota el Celta y por el Barça el Racing, se lo llevó la escuadra de Giráldez ante la de José Alberto, que esta vez sí sacó al equipo titular, el que descansó en el Nou Camp, y tampoco rascó nada en Vigo. No se llevó 7, pero se llevó otro saquito. Giráldez también cambió medio equipo respecto al de la Europa League, manteniendo a Jutglà de artillero vistas las bajas del equipo, y el partido arrancó a toda pastilla con los dos buscando el ataque sin complejos. Eso sí, en los primeros 20 minutos, con mayor dominio verde, ni un tiro a puerta, ni peligro más allá de algún centro con mala leche de Zabiri o Mantilla, cortado por la zaga. Un tirito de Pablo García en el 26 a las manos de Radu. Pero del Celta, nada de nada. Pases en largo demasiado largos... "Tenemos en la cabeza que no ganamos y eso nos atenaza", decía en la previa el técnico. Hasta que un error en la salida del balón del Racing, recuperado por Jutglà, golpeó en el brazo de Belocian para evitar el recorte en un bote y de la nada, brotó un penalti tras revisión de VAR. Hugo González lo tiró fuerte, ajustando bajo a Agirrezabala, que si mide 5 cms. más la para, y en el primer tiro a puerta, allá por el minuto 32', se puso por delante el Celta. El cuarto gol en Liga del equipo, el primero del canterano en Primera. Un regalo que sirvió para que el equipo se descorchara mental y futbolísticamente. Arrancó ahí otro partido para el Celta, venido arriba después de que en muchos partidos lo buscó más sin encontrarlo, y hoy casi le vino sin querer el gol. Jutglà tuvo el segundo un par de minutos después, pero le sacó el meta vasco el tiro cruzado dentro del área. El Racing no se echó atrás y Vicente tuvo el empate en una falta directa tras una contra estupenda. Se la encontró Radu tras tocar la barrera. Hoy la suerte era celeste. Tanto que en el primer balón que robó el equipo, limpio y poderoso Moriba sacó zancada, sacó un zurdazo colocado y embocó el segundo desde el borde del área tras un quiebro con cambio de pierna: un golazo que daba demasiado premio a los locales al borde del descanso. Lo curioso es que para la segunda parte los cambios los hizo Giráldez, banda derecha nueva con Carreira y Durán. Pero el primer tiro a puerta fue del Racing, que subió a Pablo García como segunda punta. En el primer minuto a ver si con el sol se despistaba Radu probó de lejos Ramón, perro viejo, pero no funcionó. Dominaba el Racing otra vez, peo otra vez casi hace el gol del Celta en el 55' cuando Ramón sacó ya casi bajo palos el tiro de Durán, que superaba al portero y a la defensa con un pase filtrado largo que se habían zampado. Firme atrás, no concedía ni una el equipo de Giráldez. Tocaba mover ficha en el sesentaytantos, un clásico de la Liga, y la movió el técnico visitante con un triple cambio, Canales entre ellos, que tocó la primera de maravilla en apertura, y el centro al 'Búfalo' Villalibre terminó en gol, anulado por fuera de juego. Era la ocasión, porque ahí se apagaron las luces del Racing. En el otro lado volvía Borja Iglesias, que sacó tarjeta a Belocian en el primer duelo, y prolongando de cabeza casi fabrica otro gol al minuto siguiente. A la tercera que merodeó el área, con dejadita atrás estupenda, llegó el rechace a Román que clavó un trallazo violentísimo desde 26 metros y a 120 km/h. Otra vez le faltaron centímetros a Julen y en el 70' estaba todo el pescado vendido con un 3-0 que hacía frotarse los ojos a la gente en la grada. Ya sin el peso encima del mes horribilis previo, se desató arriba el Celta. Román casi mete el gol de la jornada con un remate a la carrera y en el 78' llegó el cuarto de Durán, una jugada de nuevo con Borja, que dio una masterclass en 20 minutos, con apertura y pase, centro de Hugo Álvarez y a la carrera mataba Durán. Más goles en un partido que en toda la temporada. Cosas del fútbol. El quinto lo salvó Agirrezabala con un manoplazo a Núñez que se colaba abajo, y luego Belocian cortando un pase de la muerta del lateral que era de oro para Durán, y más luego aún de tacón Hugo Burcio que intuyó el dolido meta visitante. El del honor lo tuvo Guliashvili en semivolea, pero ni por esas, a 3 metros de la puerta y casi solito, pero no era el día verde, era el azul. Al final lo remató Durán en otro pase estupendo de Hugo Álvarez, cruzando sobre la marcha a media altura para el quinto. Manotazo con el que el Celta se descorcha definitivamente.
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