La Liga tiene una nueva estrella
Aubameyang culmina la remontada ante el Villarreal con un gol en el minuto 88
Es el nombre propio de este inicio de temporada en LaLiga EA Sports. Pierre-Emerick Aubameyang volvió a marcar, como en cada una de las cuatro jornadas que van disputadas. Y esta vez fue al final, para confirmar la remontada gallega en La Cerámica. Para firmar una exhibición que vino acompañada de dos asistencias en los goles anteriores. El Deportivo tiene nuevo ídolo. Esta es la liga de Aubameyang Con permiso de Raphinha y Mbappé, el gran protagonista de este arranque es un delantero africano de 37 años que aterrizó en La Coruña dispuesto a hacerse un hueco en el corazón del aficionado gallego. Va camino de ello y quizá también de convertirse en el ídolo que necesitaba un club que vuelve a soñar en grande. Apenas van cuatro jornadas pero el Dépor vuelve a ser EuroDépor. Efímero, pasajero, seguramente, pero con la dosis suficiente de ilusión para recuperar la sonrisa. Los despachos de Riazor pueden colgarse la medalla. Traer al gabonés va camino de convertirse en la operación más acertada de toda esta Liga. Cuatro jornadas, cuatro goles y ante el Villarreal, además, dos asistencias. Todo ello traducido en ocho puntazos para meter a los de Antonio Hidalgo en puestos de Liga de Campeones. Para frotarse los ojos. El plan de juego en este equipo es claro. Sabe sufrir, se adapta a los diferentes escenarios que le propone el partido y responde en todos y cada uno de ellos. No es fácil levantarse de dos golpes consecutivos en La Cerámica. El Villarreal, que está en fase de encontrarse con su nuevo proyecto, tuvo el partido en su mano pero se le acabó escapando en cada una de las apariciones de Aubameyang. Salió dominador el equipo de Iñigo, que puso en liza a Logan Costa en el centro de la zaga y a Saliba en la medular junto a Gueye. Siempre bajo la batuta de Gerard Moreno, el equipo amarillo comenzó a sumar llegadas. En una de ellas, Pépé abrió el marcador y puso al Dépor contra las cuerdas. Fue el momento más delicado para los gallegos, que resistieron en una fase donde seguramente el partido se les pudo escapar de manera definitiva. Esa resiliencia de los gallegos encontró su punto álgido al filo del descanso. Antes, Aubameyang ya había avisado en un par de buenas ocasiones. En la tercera, penetró por el carril zurdo, la puso son suavidad al punto de penalti y Luismi Cruz agradeció el servicio con un preciso golpeo cruzado. Siempre dio la sensación que el Villarreal iba un paso por delante en el partido. O eso quiso el Deportivo que su rival creyese. Moleiro se encontró con Leo Román en un mano a mano y los de Iñigo cercaron la portería gallega en busca del segundo. Gueye lo rozó en un gol bien anulado. Mientras, se movieron los banquillos y ahí se agitó todo. En una acción muy desafortunada, Adama Traoré firmó un debut para el olvido con un golazo de cabeza en propia puerta. Un despeje desproporcionado en potencia, acompañado de colocación, que se convirtió en la solución de un Villarreal atascado. Sin tiempo para asimilarlo, Antonio Hidalgo rectificó un cambio ya pactado y dio entrada a Zakaria. Mano de santo para los gallegos. El gallego, en su primera acción, definió tras otra asistencia de Aubameyang. El gabonés remató la faena en el 88'. En una acción marca de la casa. Al espacio, con su velocidad punta inalterable a sus 37 castañas. Esa galopada la acompañó de una definició letal, como acostumbra. Y ahí se acabó todo. Demostración más que suficiente de que estamos ante uno de los grandes delanteros de esta Liga. Argumento sólido para creer en un Deportivo capaz de grandes cosas esta temporada. El tiempo, ese del que se burla Aubameyang, confirmará o desmentirá ese nuevo propósito gallego.
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