Mou recupera su 'búnker'
El Madrid entrenará en Valdebebas antes de viajar a Roma, recuperando el método que el luso implantó para la Champions y que todo apunta a que será la norma esta temporada
a Roma con los deberes hechos en Valdebebas. El Real Madrid afrontará la previa de su visita a la capital italiana de este martes con una rutina que lleva el sello de José Mourinho. En lugar de completar el entrenamiento de vísperas sobre el césped del Estadio Olímpico, como acostumbran los visitantes en la Liga de Campeones, el conjunto blanco se ejercitará en Valdebebas y volará a las 15.00 horas para aterrizar en suelo romano a las 17.15. La costumbre de entrenar en el escenario del partido es casi un rito en el fútbol europeo, pero Mourinho fue el primero en romperla en el Real Madrid. Durante su primera etapa en el banquillo blanco (2010-2013), el portugués optó por preparar los desplazamientos en la Ciudad Deportiva, una decisión que la prensa de entonces vinculó a su afán por blindar el plan de partido y proteger cualquier detalle táctico de miradas ajenas. El propio Mourinho, eso sí, no siempre ha sido fiel a su dogma. La temporada pasada, al frente del Benfica, sí se ejercitó en el estadio rival en sus visitas al Real Madrid y al Chelsea. Aquella fue, precisamente, la ocasión en la que el portugués volvió a pisar el césped del Bernabéu remodelado trece años después, pese a que llegaba sancionado y no pudo dirigir el partido del día siguiente. En el resto de sus desplazamientos europeos, sin embargo, el Benfica preparó los encuentros en su ciudad deportiva de Seixal, fiel a la filosofía que ahora recupera en Madrid. La práctica cayó en desuso con los sucesores de Mourinho. Tanto Zinedine Zidane como Carlo Ancelotti fueron partidarios de pisar el estadio rival en la víspera, fieles a la rutina clásica. El giro llegó la temporada pasada de la mano de Xabi Alonso, que recuperó el método mourinhista antes de la visita a Anfield y continuó en el resto de desplazamientos. Ahí ordenó entrenar a las once de la mañana en Valdebebas y viajar por la tarde a Liverpool, donde la expedición se trasladó directamente al hotel y solo el entrenador y un futbolista acudieron a Anfield para la rueda de prensa. El experimento, sin embargo, no echó raíces. Álvaro Arbeloa, que relevó a Xabi en el banquillo, rompió de nuevo con esa filosofía y devolvió al Madrid a la rutina tradicional de ejercitarse en el feudo contrario, como se comprobó en el Estádio da Luz en su estreno europeo lejos del Bernabéu. Ahora, con Mourinho de vuelta en la casa blanca, el búnker regresa a su origen, y todo indica que no será algo puntual. La previsión es que la rutina se convierta en norma el resto de la temporada en cada salida europea.
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