Un Valencia cortoplacista: lo que ocurra en Riazor va a ser el termómetro de un 'minimercado de 50 horas'
Todo en vilo tras el Dépor-Valencia que será el momento en que se tomen decisiones finales según resultado y sensaciones que cargan este duelo de una mayor presión pre y post
Así de crudo y real. Vivir al filo de la navaja. En el último instante y según qué indicios depare un partido. El de la tercera jornada del Campeonato... en plenas fechas de mercado. Esto resume a las claras lo que es el Valencia a día de hoy. El del cortoplacismo. Porque hay temor a lo que pueda suceder esta tarde-noche en el duelo ante el Dépor que puede provocar todo tipo de reacciones. La noche del domingo al lunes, tras concluir el choque en Riazor, se antoja como la más intensa de un mercado que ha tenido más de 90 días y se va a tener que dilucidar en poco más de 48 horas que es donde, según lo que suceda en el duelo liguero, habrá decisiones que tomar en la confección de la plantilla si se puede. Esto demuestra las dificultades por las que ha atravesado la entidad a lo largo de este tiempo a la hora de saber confeccionar una plantel equilibrado para una de las competiciones más exigentes que hay en el fútbol como es la Liga. El caso es que el Valencia vive pendiente de un hilo de sensaciones que pueden ser más o menos urgentes según lo que suceda en este tercer envite y quedando, al acabar, 50 horas de mercado -este cierra a las 23:59 del martes, 1 de septiembre-. Porque será el de las reuniones internas. De hecho, las últimas horas son de tensa espera, de posicionarse con una serie de jugadores, pero la de no dar un paso en falso y no avanzar porque realmente no se tiene capacidad de maniobra -se han silenciado mucho los movimientos en los dos últimos días- y hay que esperar que si se diera un desastre ver si hay opción al 'comodín de Singapur'. Porque no se sabe lo que puede ocurrir tras el Dépor-Valencia, ya que todo va a depender de sensaciones y sobre todo del resultado. De momento, en las quinielas figuran jugadores como los de André Almeida -que no ha sido convocado dando a entender que su salida es casi un hecho si hay un acuerdo definitivo en las negociaciones con el Celta-, Dani Raba o incluso Arnaut Danjuma. Y a partir de ahí hay que ver los movimientos que se pueden hacer con un puzle en dos días. Pero no invita a priori a que haya mucho movimiento -menos del esperado- salvo hecatombe en el partido y sorpresón en las salidas.
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