Los ferrolanos asaltaron Riazor gracias a su mayor oficio
Un tanto de Ropero al filo del descanso decantó el encuentro a favor de los verdes
El fútbol rara vez atiende a razones. En la séptima jornada del Grupo 1 de Primera Federación, el Deportivo Fabril firmó un partido de dominio aplastante —70% de posesión, 24 remates, 11 córneres— y acabó con las manos vacías. El Racing de Ferrol, replegado, superado en casi todas las estadísticas y reducido a diez durante la última media hora, se llevó los tres puntos gracias a un solitario tanto de Unai Ropero justo antes del descanso. Un 0-1 que resume a la perfección por qué el fútbol es un deporte de áreas y no de datos. FICHA TÉCNICA Fabril: Hugo Ríos; Álvaro Mardones (Pablo García, 71‘), Samu Fernández, Quique Teijo, Íker Vidal; Koke San José (Dani Estévez, 78’), Rubén López, Álvaro Fraga (Mejía, 71’); Adrián Guerrero (Leandro Altieri, 78’), Justino Barbosa (David Domínguez, 61’) e Íker Gil. Racing de Ferrol: Lucas Díaz; Migue Leal, Eric Monjonell, Ger Nóvoa, Álvaro Ramón; Fabio González, Vicente Esquerdo (Jesús Bernal, 54’); Raúl Blanco (Saúl García, 73’), Unai Ropero (Roberto Arroyo, 54’), Dani Ojeda (David Castro, 73’) y Ettiene Eto’o (Raúl Alcaina, 62’). Goles: 0-1 Unai Ropero (44′). Árbitro: Ekaitz Ikiñi García (colegio vasco). Amonestó a Quique Teijo y Samu Fernández del Deportivo Fabril y a Raúl Blanco, Fabio Gonzálezy Dani Ojeda del Racing de Ferrol. Además, expulsó por doble amarilla a Álvaro Ramón del Racing de Ferrol a los 66 minutos. Incidencias: Estadio Riazor (A Coruña). Partido correspondiente a la séptima jornada de Primera Federación. Un primer acto que torció el guion local El filial deportivista salió a mandar y lo consiguió desde el pitido inicial. El balón vivió en los pies del equipo coruñés, que acumuló pases (601 por los 257 del rival, con 540 completados) y empujó una y otra vez hacia el área visitante. Pero el Racing golpeó cuando menos se lo esperaba nadie: en el minuto 44, con el descanso a la vuelta de la esquina, Unai Ropero definió para poner el 0-1 que resultaría definitivo. Fue una de las dos ocasiones claras que generaron los ferrolanos en todo el encuentro —las dos únicas que registraron— frente a un Fabril que, pese a la montaña de llegadas, no fue capaz de materializar ni una sola ocasión manifiesta. Ropero fue sustituido en el 54 por Roberto Arroyo, pero su obra ya estaba hecha: tres disparos, dos de ellos a puerta, y el único que contó. Un Fabril que chocó una y otra vez contra Lucas Díaz Si hay un nombre que explica por qué el dominio local no se tradujo en goles, es el del guardameta visitante Lucas Díaz. El meta del Racing firmó una actuación sobresaliente —valorada con un 8,4, la más alta del partido— con seis paradas, dos de ellas a remates desde dentro del área. Fue el muro contra el que se estrelló toda la producción ofensiva coruñesa. Porque el Fabril generó, y mucho. De sus 24 disparos, seis fueron entre los tres palos, aunque hasta catorce se marcharon fuera, síntoma de una pegada imprecisa en los metros decisivos. En el 90, además, el VAR revisó una posible pena máxima a favor de los locales que finalmente no se señaló, cerrando de forma cruel una tarde de impotencia en Abegondo. Entre los locales brilló el central Enrique Teijo, el mejor valorado de los suyos (8,5), con 102 pases acertados de 108, cuatro remates y una presencia defensiva constante. También destacó Samu Fernandez (rating de 8), dueño de 109 toques y de 80 pases buenos desde la zaga. El esfuerzo colectivo fue evidente; la eficacia, inexistente. La expulsión que no cambió el marcador Cuando el Racing se quedó con diez, parecía que el asedio acabaría por abrir el muro. En el minuto 66, Álvaro Ramón vio la segunda amarilla, ratificada por el VAR al minuto siguiente, y dejó a los visitantes en inferioridad numérica para los últimos 24 minutos reglamentarios más el añadido. El lateral se marchó con un flojo 5,7 de valoración, lastrado por sus tres faltas y por el error que derivó en un remate rival. La indisciplina marcó el pulso visitante: cinco tarjetas amarillas y una roja para el Racing, por solo dos amonestaciones del Fabril. Pero ni con uno más sobre el césped encontró el conjunto local la grieta. El Racing se parapetó —32 despejes, con Germán Novoa (10) y Eric Monjonell (7) multiplicándose atrás— y aguantó el chaparrón hasta el final. Lo que dice la clasificación El resultado tiene lecturas opuestas para ambos. El Racing de Ferrol, con siete jornadas disputadas, suma 13 puntos (4 victorias, 1 empate, 2 derrotas) y se afianza en la tercera plaza del Grupo 1, a tres de los dos colíderes, UD Logroñés y CD Lugo, ambos con 16 puntos pero habiendo jugado un partido menos. La cima sigue al alcance. El Deportivo Fabril, en cambio, se queda en 8 puntos (2 victorias, 2 empates, 3 derrotas) y ocupa la undécima posición, en una zona media-baja donde la igualdad es máxima: hasta seis equipos comparten esos ocho puntos o menos muy cerca del descenso. Para un filial que compite como el que más pero paga caro su falta de puntería, la diferencia de goles de 0 (8 a favor, 8 en contra) retrata su temporada: competitivo, pero sin premio. El dato que duele El Fabril se marcha de su propio estadio tras un partido en el que ganó la posesión (70%-30%), los remates (24-7), los córneres (11-2) y las entradas al último tercio (81-49), y en el que incluso jugó con un futbolista más durante media hora. Y aun así perdió. El fútbol, a veces, premia la contundencia por encima del trabajo: al Racing le bastaron dos ocasiones para fabricar una, la de Ropero, y defenderla con uñas, dientes y un portero en estado de gracia. Al Fabril, veinticuatro disparos no le dieron ni para empatar. Una lección dura para los coruñeses, que tendrán que convertir el dominio en goles si quieren salir cuanto antes del atasco clasificatorio. Para el Racing, en cambio, el mensaje es otro: en Primera Federación, a veces, ganar feo también cuenta como ganar.
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