Adrián Guerrero tumba a la Ponferradina
El ferrolano pasó de las imprecisiones del primer acto a un doblete rehabilitador
El filial del Deportivo se sobrepuso a un tanto en contra para llevarse un pulso trepidante en la tercera jornada del Grupo 1 de Primera Federación. El 2-1 lleva la firma de un solo hombre: Adrián Guerrero, autor de los dos goles que dieron la vuelta a un partido que la SD Ponferradina había encaminado antes del descanso. FICHA TÉCNICA FABRIL: Marqués; Quique Teijo, Seco, Samu, Iker Vidal;Rubén López (Yayo, m.62), Koke San José; Adrián Guerrero (Mardones, m.78), Álvaro Fraga (Domínguez, m.89), Kevin Sánchez (Justino, m.78); y Martín Ochoa (Iker Gil, m.89). PONFERRADINA: Álex Domínguez; Emi Hernández, Undabarrena, Jelbat, Sergio Nieto; San Emeterio (Koke, m.78), Borja Valle; Carlos Calderón (Pablo Muñoz, m.78), N’tji Tounkara (Chibozo, m.63), Arturo Molina (Óscar Vacas, m.86); y Unai Sabroso (Quicala, m.78). GOLES: 0-1, m.35: Arturo Molina. 1-1, m.61: Guerrero. 2-1, m.75: Guerrero. ÁRBITRO: Rius Riu, del Colegio Catalán. Amonestó a Rubén López, San Emeterio, Calderón y Álvaro Fraga. Un giro de guion en la segunda parte La Ponferradina se marchó al vestuario con ventaja y con la sensación de haber golpeado en el momento justo. En el minuto 36, Arturo Molina Tornero abrió el marcador tras una asistencia de Carlos Calderón, culminando el mejor tramo visitante de la primera mitad. El 0-1 al descanso reflejaba el orden defensivo de un conjunto berciano que, hasta entonces, había gestionado bien las corrientes del encuentro pese a ver dos amonestaciones tempranas —Fede San Emeterio en el 21 y el propio Calderón en el 25— que le obligaban a medir cada entrada. Pero el segundo acto tuvo otro protagonista. En el minuto 62, Adrián Guerrero transformó un penalti para restablecer las tablas y encender a Riazor. Fue el punto de inflexión: en la misma acción, el técnico local movió el banquillo con la entrada de Yayo González por el capitán Rubén López, buscando aire fresco para dar la vuelta a la eliminatoria del marcador. El giro se completó en el 74. Kevin Sánchez asistió a Guerrero para el 2-1 definitivo, un tanto que rubricaba la remontada y confirmaba la noche redonda del futbolista del Fabril. Desde ahí, el filial coruñés supo administrar. Las rotaciones —Álvaro Mardones y Justino Barbosa por Guerrero y Kevin Sánchez en el 78— buscaron frescura y control, mientras la Ponferradina vaciaba el banquillo (Koke Iglesias, Quicala Bari, Pablo Muñoz y Óscar Vacas) en pos de un empate que no llegó. El doblete que lo cambió todo Adrián Guerrero fue, sencillamente, la diferencia. Sus dos goles —uno de penalti y otro al espacio tras el pase de Kevin Sánchez— dieron los tres puntos a un Deportivo Fabril que necesitaba una alegría en casa. El mediapunta, de los pesos pesados por valoración de mercado en el vestuario local, respondió cuando el equipo iba a remolque, y su retirada en el 78 fue recibida con la sensación de trabajo cumplido. En el bando visitante, la pareja Calderón–Molina Tornero había dibujado el mejor argumento ofensivo del partido con el 0-1, pero el rendimiento se diluyó tras el descanso. La entrada de Ange Chibozo por Ntji Tounkara justo después del empate (minuto 63) buscaba recuperar profundidad, sin el efecto deseado. Lo que dice la clasificación El resultado tiene lectura directa en una tabla apretadísima del Grupo 1. Con tres jornadas disputadas, el Deportivo Fabril suma ahora 4 puntos (1 victoria, 1 empate, 1 derrota) y escala hasta la décima posición, con 3 goles a favor y 3 en contra. La SD Ponferradina, por su parte, se queda con los mismos 4 puntos pero cede la posición: cae al undécimo puesto con idéntico balance de 1 victoria, 1 empate y 1 derrota, y un registro de 2 goles marcados y 2 encajados. La derrota corta su inercia y la deja en ese pelotón intermedio que, en un grupo tan igualado, puede subir o bajar varios escalones en una sola jornada. Por arriba, el panorama lo comandan la UD Logroñés, único equipo con pleno de victorias (9 puntos, 3 de 3), seguida de cerca por un trío con 7 puntos: CD Lugo, Athletic Club B U21 y CP Cacereño. La distancia entre la cabeza y la zona media es mínima, lo que convierte cada punto —como los tres que sumó el Fabril en Riazor— en oro puro a estas alturas del curso. Claves y conclusiones El partido dejó un patrón reconocible: una Ponferradina eficaz en el primer acto que no supo sostener su plan, y un Fabril que creció desde el penalti y encontró en Adrián Guerrero al ejecutor que necesitaba. El 2-1 se explica en apenas doce minutos de la segunda mitad, entre el 62 y el 74, cuando el filial deportivista concentró toda su pegada. Para los locales, la remontada vale más que los tres puntos: es una inyección de confianza para un equipo joven que ha demostrado carácter tras verse por detrás. Para la Ponferradina, la asignatura pendiente es la gestión de las ventajas y la solidez tras el descanso, dos aspectos que le costaron un botín que tenía encarrilado. En un Grupo 1 donde nadie saca todavía distancias grandes, el Deportivo Fabril se lleva un duelo directo por la zona media y respira. La Ponferradina, en cambio, tendrá que reaccionar rápido: el margen de error, con tantos equipos empatados a puntos, es prácticamente inexistente.
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