Lucas Boyé se lleva el premio en la 'Feria del delantero antiguo' de Vitoria
El Alavés suma diez puntos y sólo tiene al Barça por delante en la clasificación
Mendizorroza acogió este domingo la 'Feria del delantero antiguo', una exhibición de atacantes clásicos en la que Lucas Boyé, con tres goles, se llevó el primer premio por delante de Ante Budimir, dos tantos, y de su compañero Mariano. A base de misiles, el equipo de Quique sigue en una nube y sólo el Barcelona ha sido capaz de sumar más puntos en estas cuatro primeras jornadas. Fue un partido hecho a medida de los delanteros desde el primer instante. Budimir tiró un gran desmarque, corrió al área, dejó sentado a Koski con un recorte precioso y Sivera tuvo que sacar una gran mano para evitar el gol. También pudo llegar el primero en la otra portería unos minutos después, pero Boyomo arregló lo que había emborronado Sergio Herrera con un mal despeje y evitó sobre la línea el tanto del Alavés. Pero aquí habíamos venido a ver goles y Boyé abrió el escaparate. Mariano ganó un salto, tocó el balón y el argentino soltó un zapatazo imposible para Sergio Herrera. Osasuna no reaccionó al gol, bajó los brazos y Catena tuvo un segundo de duda en el peor momento, con Mariano corriendo hacia él, que es como dudar en la jaula del cocodrilo. Hace un mes se daba a Mariano por amortizado. Después de tantos años de resurrecciones frustradas, de lesiones y desengaños, el fútbol estaba listo para soltarle la mano y dejarle ir. Y de repente, a 6 de septiembre, tras cuatro jornadas, Mariano lleva tres goles, tres asistencias y tiene al Alavés segundo con diez puntos. Y con una actitud que no hace pensar que esto sea un espejismo. ¿Hay un balón suelto? Mariano corre a por él como un niño detrás del camión de los helados. ¿Hay un duelo aéreo? Mariano salta para ganarlo, como en el 1-0. ¿Hay un central que duda en el despeje? Mariano lo aprovecha para plantarse ante el portero y marcar, como en el 2-0. Ajustadito al palo, sin perdón. Osasuna se fue al descanso con mala cara, pero Budimir volvió del vestuario con ganas de presentar su candidatura al concurso. No había pasado ni medio minuto cuando el croata se hizo enorme en el área para cabecear al fondo de la red el 2-1 y dar unas esperanzas a los suyos que Boyé ventiló, en cinco minutos, con otro cañonazo desde todavía más lejos que el primero que se coló cerquita de la escuadra rojilla. La dinámica se repitió diez minutos después. Abde derribó a Budimir en el área porque no tenía otra forma de marcarle y el croata no falló desde el punto de penalti para hacer su cuarto gol de la temporada. Y a los cinco minutos, cabezazo picado de Lucas Boyé para completar la tarjeta de sellos del hat-trick y asegurarse el gran premio de la tarde. El equipo de Ramis no fue capaz de volver a levantarse del golpe y encajó la primera derrota de la temporada ante un Alavés al que aún le faltaba un último grito, el del gol de Pablo Ibáñez en el 90', un gol de un centrocampista... entrando como un '9' a cabecear al fondo de la red. Una oda al delantero clásico hasta el final.
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