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Monday, September 7, 2026

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Soccer

Güler pide un ascenso

El turco brilla como titular con Mourinho, pero sigue siendo uno de los primeros cambios: en cuatro partidos de este curso, tres de titular, no ha completado ninguno

· 581 words

Arda Güler se ha ganado el once a pulso. En este arranque de curso, el turco se ha convertido en una pieza imprescindible del engranaje de Mourinho, un futbolista sobre el que gravita buena parte del juego blanco. Y sin embargo, hay una batalla que aún se le resiste: la de terminar los partidos. Pese a su enorme nivel, sigue siendo, una y otra vez, el elegido para el banquillo cuando las cosas no salen. La Cartuja sirve como último ejemplo. Ante el Betis, Arda fue de lo mejor del Madrid, tanto que se marchó con el galardón de MVP del encuentro, y aun así fue sustituido. Mourinho justificó el cambio por la amarilla que el turco arrastraba, un motivo razonable, pero que no esconde una realidad de fondo. Compartiendo ecosistema ofensivo con intocables como Bellingham, Mbappé y Vinicius, Güler se ha convertido en el relevo 'fácil', el que cae cuando el técnico busca mover el árbol, aunque esté rindiendo a gran nivel. Y es que los números retratan la situación del turco. En esta 2026/27 ha disputado cuatro partidos, tres de ellos como titular, y no ha completado ni uno solo de los noventa minutos. Una tónica que, lejos de ser nueva, viene arrastrando desde su desembarco en la capital. El turco ha aprendido a convivir con el runrún del cambio, esa sensación de que, haga lo que haga, su nombre siempre está entre los primeros en el planning de las sustituciones. El episodio más elocuente lo protagonizó la temporada pasada, ante el Benfica. Cuando se disponía a sacar un córner, Arda vio su número en el luminoso y se marchó resignado, mascullando un "Siempre a mí, siempre yo". Una frase que representaba a la perfección la frustración de un futbolista que se sabe determinante, pero al que rara vez se le concede el privilegio de rematar su propia obra sobre el césped. Desde su debut en la 23/24, Güler ni siquiera jugó en la Champions que acabó en la Decimoquinta, y en Liga solo completó dos de sus cuatro titularidades, entrando más en juego en el tramo final por las rotaciones. Un estreno tímido, condicionado por algún contratiempo físico y por un rol todavía muy secundario. Algo de progreso llegó en la 24/25. Sumó bastantes más titularidades en Liga (14 de 38), aunque la Champions se le atragantó con un solo partido de inicio, y no fue hasta el Mundial de Clubes, ya con galones de organizador bajo el mando de Xabi Alonso, cuando cogió peso con cinco titularidades y terminó, por fin, uno de esos seis encuentros. La pasada campaña, la 25/26, elevó su estatus pero no su fortuna con los cambios. Fue titular en trece partidos de Champions y apenas completó uno, el de la vuelta de los cuartos ante el Bayern, y para colmo acabó expulsado tras marcar dos goles en busca de la remontada en el global. En Liga, de 33 encuentros y 25 titularidades, solo llegó al final en cuatro. Ese es el último ascenso que le queda por conquistar. Los datos están en su contra, pues en tres temporadas apenas ha completado 12 partidos en 71 titularidades, casi siempre en Liga y de forma muy excepcional en Champions o Copa, donde solo llegó al final ante el Bayern y el Albacete, respectivamente, la pasada campaña. Mourinho, que tan bien lo ha sabido explotar, tiene ahora el reto de concederle esa confianza plena en el tramo decisivo. Talento, desde luego, le sobra para reclamarla.

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