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El pecado de Le Normand

'En Copa de Balón', una opinión de Elías Israel

· 409 words

El Atlético es peor equipo que el Bayern. Sin embargo, la obra de Simeone es tan bestial en los tres últimos lustros que todos nos hemos creído que el Atleti está obligado a mirarle a los ojos a cualquier gigante de Europa, mucho más si se juega en el Metropolitano. La diferencia presupuestaria y de calidad no es ningún descrédito, cuando hablamos del gigante alemán, que tiene en su ataque al reciente Balón de Oro, Harry Kane, o al futbolista más llamativo del planeta fútbol, Michael Olise. Aún así, el campeón alemán no necesitó el brillo de sus estrellas para tumbar al equipo de Simeone. El Bayern es uno de los pocos equipos que puede cuestionar el favoritismo del PSG en esta Champions. Para competir en igualdad un duelo asimétrico hay que hacer muchas cosas bien y no cometer ningún error grosero. Le Normand cometió un fallo tan grande como la envergadura del partido. Se embolicó con el balón, en lugar de sacarlo de su área, y Lennart Karl estuvo espabilado para silenciar el Metropolitano. Nunca sabremos si la decisión de Simeone de sustituirlo fue un señalamiento o la búsqueda de otras alternativas, pero Le Normand se fue tan cabreado consigo mismo que se quitó de encima el saludo y, de paso, a su propio entrenador. La que no se va a poder sacar tan fácil de encima es la sombra del Cuti Romero, el central titular, que le volverá a dar otra jerarquía a la defensa rojiblanca, cuando recupere el tono físico. Esa jugada cambió el signo del partido y, a partir de ese momento, la gestualidad de Simeone, que casi es el retrato más inconfundible del estado de ánimo rojiblanco. El Atleti nunca se levantó de ese error. Recibió, esta vez sí, un golazo de Laimer, que fue una pesadilla durante todo el partido. Pudieron ser más. A partir del error se constató que un bulldozer pasaba por el Metropolitano. Perder en una noche en la que se mide la grandeza siempre duele. Que el Bayern sea mejor se asume; lo que escuece es no haber tenido siquiera la oportunidad de comprobarlo, porque un error de bulto cambió el partido. Y justo en vísperas de recibir al Barcelona, con el liderato en juego. P.D.: La vida debería ser más importante que el fútbol y la pérdida de Jesús de Miguel debería haber paralizado la jornada de Champions, al menos en territorio español, en el día de hoy.

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Wednesday, November 4, 2026

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