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Sergio García enseña el camino a Sarabia

El técnico interino asalta La Cerámica y acaba con la mala racha del Espanyol

· 413 words

Cambió de entrenador el Espanyol y se cumplió esa máxima del fútbol de "A entrenador nuevo... victoria segura". Asaltó el Espanyol La Cerámica e hizo que el Villarreal pagase los platos rotos con un gol de Cabrera. Éder Sarabia, en la grada, tomó buena nota. El Espanyol tiene pulso y solo hacía falta un buena maniobra para reanimarlo. Visita a los de Iñigo Pérez era un envite apropiado para ello. Sí, suena raro, pero este año visitar La Cerámica se ha convertido en un chollo. Van cinco partidos y el equipo amarillo ha sufrido tres derrotas, dejándose 11 de los 15 puntos en juego. Excesivo para un equipo cuyas aspiraciones son pelear por Europa. El Espanyol le puso más alma al partido, más intención... y más pegada. Mientras los de Sergio García firmaban un partido completísimo, el Villarreal daba la sensación de quedarse a medias. Como tantas otras veces esta temporada. Intermitente, con poco ritmo en muchas fases del partido y sin un jugador que asumiese el peso ofensivo del equipo. Ese rol, que solía asumir Gerard Moreno, se esfumó cuando pasado el cuarto de hora el delantero revivía sus peores pesadillas, en pleno halloween, con una nueva lesión muscular. Ni siquiera el Villarreal sometió a su rival con el balón como arma. Esa posesión que pocas veces se le discute a los de amarillo tampoco fue una aliada de los de Iñigo Pérez. Poca continuidad, con escasas transiciones y sin encontrar un dominio territorial claro alrededor de la pelota. Apenas un par de buenas apariciones de Sergi Cardona que hicieron dudar a la zaga perica. Empezó a crecer el equipo de Sergio García, que ya avisó con un gol bien anulado a Roberto por un agarrón previo sobre Pau Navarro. La siguiente llegada fue la que decantó el partido del lado del equipo catalán. Un centro medido de Javi Hernández y un remate de Cabrera de puro nuevo confirmaron la catástrofe amarilla. Tocado y hundido. Ni siquiera la entrada de Ayoze, Oluwaseyi y cía cambió el escenario. Mientras Pépé y Buchanan acumulaban intentos fallidos, el Espanyol crecía en su labor defensiva, con Drkusic en plan estelar. Entre él y Fortuño apagaron las pocas fogatas -fuego sería decir demasiado- que pudo encender el Villarreal en el tramo final de partido. El incendio ahora está en La Cerámica, donde cualquier equipo que pasa por allí deja un aspecto desolador para los de Iñigo. Y en cuatro días llega el PSG. Como para no asustarse.

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Friday, October 30, 2026

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