Julián, 224 días después
La Araña no marca en Liga desde el 28 de febrero en el 0-1 en Oviedo. Necesita un gol para empezar a despejar fantasmas
224 días, más de siete meses, han pasado desde que Julián Álvarez anotara su último gol en LaLiga. Aquel 28 de febrero sobre el verde del Carlos Tartiere el 19 le dio la puntilla al Oviedo con un gol con la zurda. Nadie podía imaginar entonces que iba a ser su último picotazo en el torneo de la regularidad. Sus más cercanos, eso sí, sabían lo que se movía en bambalinas de cara a un mercado de fichajes en el que apretó para marcharse al Barça y finalmente se quedó en el Atlético. Más de siete meses después de aquella noche asturiana, La Araña regresa tras un parón con Argentina en el que volvió al gol, se reencontró con los suyos y empezó a aclarar parte de su futuro. Semanas intensas que acabarán en el césped de Mendizorroza, estadio en el que todavía no se ha estrenado con la rojiblanca. Con el regreso de Sorloth y el buen momento goleador de Jonathan David se espera que Julián empiece a coger vuelo y a enseñar la versión de su primera temporada. Entonces alcanzó los 29 goles (la marca más alta de su carrera) y era el indiscutible referente de un Atlético que le necesita para pelear los cuatro títulos en juego. Durante estos 224 días, eso sí, Julián sí celebró goles en las otras competiciones. Firmó una espectacular Champions (marcó 10 goles, más que en toda LaLiga) y fue clave para llevar a los de Simeone a la final de Copa, donde marcó para llevar el choque a la prórroga y quedó señalado por ser (junto a Sorloth) el que falló en una tanda que volvió a ser fatídica para los rojiblancos. Luego, se escapó la final de Champions en Londres por un gol, la misma distancia por la que no logró el campeonato del mundo de selecciones ante España. Un gol en ambos casos separó la gloria del fracaso. Un gol, esta tarde en Mendizorroza, puede ser el arranque de una nueva temporada para un Julián que necesita resetear 224 días después.
Topics in this story
Gathered from external sources. Rights to this text belong to whoever originally published it.