Cesc Fàbregas da la cara tras el golpe del Como en Champions: "Disparadme a mí"
El técnico asumió toda la responsabilidad tras caer ante el Feyenoord (3-2), protegió a sus jugadores y recordó que la Serie A sigue siendo la prioridad
"Disparadme a mí, no a los chicos". Cesc Fabregas apareció en la sala de prensa de De Kuip dispuesto a asumir toda la responsabilidad por la derrota del Como ante el Feyenoord. Su equipo no tuvo el brillo mostrado en el estreno en casa frente al Leipzig y el técnico empezó por explicar una de sus decisiones, la posición de Nico Paz, más adelantado de lo habitual: "Pensábamos que era una buena manera de atacarles, como se vio en el gol. La pena es que el partido estaba preparado precisamente para Diao, el jugador que marcó y que justo después se lesionó". El otro gran factor de la noche estuvo en la grada. De Kuip fue una caldera durante los noventa minutos, con una energía que empujó al Feyenoord de principio a fin y que Fabregas conoce bien después de tantos años en los grandes escenarios europeos. "En 18 años de carrera he jugado más de ciento diez partidos de Champions y he perdido muchísimos así. La energía del estadio en Europa te da algo más, pero se lo dije enseguida a los chicos: no bajéis la cabeza, son noches que sirven para crecer". El entrenador tampoco quiso señalar a nadie por los errores individuales ni por la bajada de intensidad en la segunda parte: "¿Errores individuales? Si hay un error, siempre es todo mío. Dejemos tranquilos a los chicos para que hagan experiencia. Estábamos en nuestro mejor momento cuando encajamos el 2-1, y también con el 3-1 el equipo estaba creciendo, sin rendirse hasta el final, como demostró el último gol". Fabregas también reconoció el nivel del Feyenoord de van Bronckhorst, un equipo acostumbrado a mandar y a ganar: "Es un equipo fuerte, organizado, acostumbrado a dominar y a ganar. Y cuando estás acostumbrado a ganar, todo te sale, incluso cuando sobre el papel no eres superior". También hubo elogios para el gran protagonista del encuentro: "Musa es un jugador de otra categoría, y nosotros a este nivel todavía no tenemos futbolistas capaces de marcar esa diferencia". El español sí puso nombre a uno de los jóvenes del Como, su compatriota Jesus Rodriguez, después de una noche complicada: "Ha perdido dos balones y nos han hecho dos goles, pero esto es la Champions League. Tiene que vivirlo en su propia piel, tiene que perder para aprender y para que la próxima vez no suceda. Cada uno tiene su propio camino de crecimiento: algunos necesitan dos o tres meses y otros dos o tres años". El golpe europeo no cambia la hoja de ruta del Como. Fabregas puso perspectiva al camino recorrido por el club desde que comenzó su etapa en el banquillo y dejó claro dónde está el verdadero objetivo de la temporada: "Hace tres años, cuando empecé este trabajo, éramos sextos en Serie B y hoy estoy aquí hablando de nuestro segundo partido en la historia de la Champions League. La Serie A sigue siendo lo fundamental para nosotros este año, la Champions es un regalo de la vida". Ahora toca cambiar el foco y preparar la visita a la Fiorentina. Sin dramatizar la derrota de Rotterdam y con la necesidad de recuperar al equipo para el campeonato, Fabregas dejó marcada la siguiente parada antes de abandonar la sala de prensa: "Ahora cabeza fría, tranquilidad y pensemos ya en el viaje a Florencia".
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