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Soccer

Isco desactiva la rebelión rojilla

El malagueño, con un doblete, evita que Osasuna complete una remontada que tenía a punto

· 1,236 words

El Betis ha sumado tres valiosísimos puntos a la vuelta del parón de selecciones en un partido completamente loco ante Osasuna, con dosis de polémica, y en el que los rojillos, después de ponerse 3-0 por debajo en el marcador, a punto estuvieron de completar la remontada. Isco salió al rescate de su equipo para evitar que la siesta le saliera carísima a los verdiblancos... y el joven Morante, en su debut, puso la rúbrica para el 5-2 final. Con su victoria, el equipo de Pellegrini alcanza los 19 puntos en la clasificación, conserva el tercer puesto, sólo por detrás de Barcelona y Atlético de Madrid, y logra mantener la velocidad de crucero en la que marchaba antes de las tres semanas de fecha FIFA. Los de Ramis, por su parte, no levantan cabeza. Acumulan cuatro derrotas y un empate en sus cinco últimos partidos. Aunque su segunda parte de hoy, poniendo en serios apuros a todo un Betis de Champions, debe ser su ejemplo a seguir para reconducir su camino en LaLiga. Con un llenazo hasta la bandera en las gradas y doble homenaje en la previa, a Marc Roca por su partido 100 con el Betis y a Álvaro Valles como mejor portero de LaLiga del pasado mes, los verdiblancos arrancaron el partido un tanto sorprendidos por el plan de juego de Osasuna. El conjunto rojillo esperaba en tres cuartos de su propio campo, intentaba cerrar espacios entre líneas y renunciaba por completo al balón, convirtiendo el duelo en un monólogo de los de Pellegrini. El conjunto andaluz se lo tomó con calma, con pases de seguridad y evitando pérdidas que pudieran dar lugar a transiciones del equipo de Ramis. Y en su primer acercamiento con cierto peligro, encontraron el premio. No se había cumplido el minuto 10 cuando el Cucho prolongó de espuela un saque de banda de Bellerín para que Riquelme tirara un autopase y se fuera al césped después de recibir un clarísimo manotazo en la cara de Santos. Penalti sin necesidad de VAR. Isco, tirando de sangre fría y engañando a Aitor Fernández, abrió el marcador. Fue su quinto gol a Osasuna, convertido ya en una de sus víctimas favoritas. Y aunque los rojillos trataron de despertar tras el gol con un disparo de Raúl García que no encontró portería y con un testarazo de Budimir a centro de Moi Gómez que fue a las manos de Valles, el partido era claramente de dominio local y daba la sensación de que el segundo gol era cuestión de tiempo. No hubo que esperar demasiado. Riquelme apretó a Santos en la salida de balón de los navarros, el Betis recuperó en campo contrario, Cucho Hernández recibió entre líneas y tuvo tiempo para controlar y buscar la mejor opción. Y la encontró en el lado contrario del campo. Abde, completamente solo, recibió la pelota en carrera, se plantó en el área y batió a Aitor Fernández con un buen remate al palo más corto. Ese tipo de finalizaciones que hace un par de años tanto le costaban al marroquí. Si para Isco los rojillos se convertían en uno de los equipos a los que más goles le ha marcado en LaLiga, cinco, para Abde tres cuartos de lo mismo. Tres dianas ante sus ex, una en cada uno de sus tres últimos enfrentamientos. El resultado al descanso pudo haber sido incluso mayor. Diego Llorente no precisó en un remate de cabeza a centro de Fran García y de nuevo Isco, omnipresente y muy recuperado a nivel físico, tuvo en sus botas en dos ocasiones el gol. En la primera, tras un centro raso desde la derecha de Riquelme, el primer intento del malagueño se estrelló en la defensa y el segundo lo sacó Aitor Fernández con una parada valor gol. Y si buena fue esa intervención, mejor aún fue la mano que sacó abajo para impedir que el capitán bético convirtiera una espectacular volea con la zurda a centro del Cucho tras una veloz contra. Osasuna quería, poquito a poco se acercaba al área, pero no podía. Y con espacios el Betis es letal... Santos, que había cometido el penalti del 1-0 y perdido el balón en la jugada del 2-0, se quedó en el vestuario tras el descanso. Osambela entró en su lugar. Pero los consejos que Ramis diera a su equipo en el intermedio parecieron irse al traste a las primeras de cambio y de la forma más rocambolesca. Jugada de pizarra en una falta lanzada por Isco que prolonga el Cucho de cabeza, despeja también de cabeza Budimir, la pelota rebota en Diego Llorente y tras rozar de nuevo en el croata, se cuela en la portería rojilla. El tercero. El partido parecía completamente sentenciado con toda la segunda parte por delante. O al menos eso pensó el Betis, que se desconectó de una manera inexplicable y se complicó la vida. Una frivolidad de Bellerín, que quiso salir jugando desde atrás en la frontal de su área rodeado de rivales, provocó una pérdida que terminó en las botas de Budimir para que recortara distancias. Se señaló inicialmente fuera de juego de Rubén García, pero el VAR lo corrigió y el tanto subió al marcador. Y acto seguido, en una segunda jugada tras un córner, los verdiblancos tiraron muy mal la línea, Budimir le ganó el sitio a Fran García y Catena encontró la manera de poner el balón por encima de Valles para que Raúl García de Haro, completamente solo, lo empujara a la red. El canterano bético pidió perdón a la que fue su afición al tiempo que la bronca de La Cartuja por la siesta de su equipo y los nervios por lo apurado del marcador hacían acto de presencia. Con 3-2 en el marcador, Ramis cambió el plan. Movió el banquillo y pidió a su equipo tener más la pelota. Pero antes de comprobar si su idea funcionaba, el partido volvió a romperse. Riquelme recibió la pelota y cayó en el área, la pelota quedó suelta, ni Cucho acertó a rematar ni la defensa a despejar, y el más listo de todos, Isco, encontró el espacio para controlar y ponerla en el ángulo. Doblete... y lío tremendo con el banquillo de Osasuna reclamando al colegiado. Las protestas llegaron porque en el arranque de la jugada del Betis, Rubén García se fue al suelo en una disputa con Natan. Los rojillos pedían falta y expulsión del central brasileño, que era el último defensor, los béticos insistían en que era una carga legal. El caso es que las explicaciones del aragonés Carlos Muñiz no convencieron nada a Ramis, pero el tanto subió al marcador para darle oxígeno a un Betis al que el partido se le había complicado muchísimo. Isco, antes de ser sustituido, estuvo cerca de firmar el 'hat-trick' en una contra. Mientras que Torró, con una volea en una acción de estrategia, volvió a poner el corazón en un puño a los más de 65.000 espectadores presentes hoy en La Cartuja. A partir de ahí, el partido bajó de revoluciones. Raúl se lesionó y se fue ovacionado. Morante debutó en LaLiga con el primer equipo... y el canterano dejó su sello con un golazo en el alargue. Lo celebró toreando de salón, en homenaje a su madre. Y los puntos se quedaron en Sevilla. Isco desactivó la rebelión rojilla antes de que se convirtiera en un incendio.

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Sunday, October 11, 2026

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