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Kelemen, un 'hat-trick' perdedor

Los tres goles del húgaro en El Sardinero en 1936 no evitaron la derrota del Madrid

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Kylian Mbappé marcó tres goles en la casa del Barcelona el 11 de mayo de 2025. Pero el Real Madrid perdió 4-3. Eso llevó a recuperar el hombre de Vilmos Kelemen y la visita del Madrid a El Sardinero el 15 de marzo de 1936. Una derrota por 4-3 de los blancos, con tres goles de un extremo que sólo jugó 21 partidos con el Madrid. Dejó 16 goles, dos tripletes (Racing y Espanyol) y fue campeón de Copa. Una excelente carta de presentación que se llevó por delante el estallido de la Guerra Civil. En solo una temporada acaparó elogios, pero se le cruzó la guerra. Regresó a Hungría y allí se pierde su rastro de manera radical. Lo último que se sabe de él es que estaba en la plantilla del Zuglói en la primavera de 1939. A las puertas de la II Guerra Mundial. Vilmos Kelemen apareció en Madrid en el verano de 1935. Pronto se le bautizó con un nombre español, Guillermo. Y su apellido aparece escrito en la prensa de época de maneras distintas: Kelemen, Kellemen, Kelemer, Keleman... A Chamartín llegó desde el Soroksár, equipo de uno de los 23 distritos de Budapest. Detrás de ese refuerzo estaba la presencia en la meta blanca de Gyula Alberty y los consejos del entrenador que dio al Madrid su primera Liga: Lippo Hertzka. No llegó sólo desde Hungría. János Buzássy, un húngaro-eslovac que llegó para solventar los serios problemas en el medio centro, pero que sólo jugó un partido oficial, ante el Zaragoza. El 1 de noviembre jugó con el Madrid un amistoso ante el Recreativo Granada. Diez días después, era jugador del equipo andaluz. Esos refuerzos —que llegaron de la mano de un astro nacional, Lecue— aparecieron en medio de un intenso debate en España sobre la presencia de jugadores extranjeros. Mariano Cebrián, exdirectivo del Madrid, se mostraba en contra: “No creo que el jugador extranjero reporte beneficio alguno al club ni al fútbol nacional; al contrario, estimo que traería una serie de perturbaciones y controversias aún más enconadas que las que ahora se suscitan en determinadas regiones por el origen nativo de los jugadores nacionales”. Desde el Madrid, Pablo Hernández-Coronado se situaba al otro lado. Y ponía al Athletic como ejemplo: “El ser extranjero no influye en la calidad. Si el jugador es bueno, ¿qué importa que sea de Getafe o de la propia Escocia? Y si es bueno, necesariamente ha de ser beneficioso para todo el mundo. Y el porqué es bien visible. Como la política de contingentes ha entrado hasta en el fútbol, el hecho de no poder actuar con más de dos extranjeros asegura que no se desnaturalizará el modo de hacer del español. Yo recuerdo que el club que más veces ha sido campeón de España, el Athletic de Bilbao, lo fue en bastantes ocasiones, ¡ya ha llovido!, con cuatro o cinco ingleses. El precedente, pues, no condujo a mal sitio”. En medio de esa controversia, el 11 de noviembre de 1935, El Liberal publicaba que el Ministerio de Trabajo había multado al Madrid por alinear a Kelemen por carecer de la carta de trabajo necesaria para cualquier trabajador. “Además, se añade, la carta de trabajo solo se concedería en el caso de que, en efecto, fuese necesario el concurso que se pide y así habrá que indagar si es que no existen otros extremos derechos españoles para que tenga el club que surtirse de jugadores extranjeros”. No se supo más. Jugador a prueba. Eso era lo que se decía de Kelemen. Llegó al club después de la gira de julio por Canarias. Puesto en forma por Paco Bru, Kelemen estuvo listo para estrenarse con el Madrid el 1 de septiembre. Ese día arrancaba la temporada, ante el Nacional, en el Mancomunado, y en Chamartín. Lo que se había visto del húngaro en los entrenamientos tenía fascinados a los técnicos blancos. Tenían motivos. “El húngaro Kelemen es un jugador formidable”, se leía en las crónicas de la victoria madridista por 3-0. Un violento disparo del magiar fue el que abrió el marcador. Tres competiciones jugó Kelemen con el Madrid y en las tres arrancó con gol en Chamartín: ante el Nacional, frente al Arenas en la ida de los octavos de Copa y con tres tantos al Espanyol en la segunda jornada de Liga. En poco tiempo se ganó al madridismo. Pero llegó la guerra y nada más se supo de Kelemen en Madrid.

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Sunday, November 1, 2026

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