Impactante actualización sobre el caso de OJ Simpson: pudo contar con un cómplice de la mafia en la escena del crimen
Un narcotraficante vinculado a la mafia que era confidente del FBI habría aportado información que la fiscalía prefirió no utilizar durante el juicio penal
El 12 de junio de 1994 la policía halló los cuerpos sin vida de Nicole Brown y el amigo de esta, Ron Goldman, en una casa de Los Ángeles. Ambas víctimas fueron apuñaladas hasta la muerte mientras estaban en la casa de Brown, exesposa de OJ Simpson. Por aquel entonces, OJ era uno de los rostros más conocidos de Estados Unidos. Tras una brillante carrera en la NFL, el antiguo running back de los Buffalo Bills se desempeñaba como comentarista y actor ocasional; era un tipo carismático y famoso. Simpson fue absuelto de los asesinatos en 1995 tras un juicio penal, pero fue declarado culpable de las muertes en un juicio civil celebrado en 1997. OJ murió en 2024 a los 76 años a causa de un cáncer de próstata. Ahora, 30 años después del proceso judicial, se han desclasificado todos los documentos relacionados con el caso, a los que ha tenido acceso The New York Times, que en un artículo ha desvelado que Simpson pudo contar con un cómplice en la escena del crimen, el cual se habría encargado de deshacerse del arma del crimen. En su momento, la fiscalía sostuvo que OJ actuó solo y nunca pudo presentar el arma homicida, prueba que habría sido esencial y que permitió a la defensa establecer una duda razonable en el jurado. Si bien el caso del asesinato de Nicole Brown y Ron Goldman ha sido desde su inicio objeto de especulaciones, lo que sí sabemos a través de los documentos desclasificados es que un narcotraficante condenado, con vínculos con la mafia y fallecido en 2006, proporcionó al FBI información sobre los citados asesinatos. En concreto, en los documentos se cita que el FBI compartió con la fiscalía información recibida de Joseph ‘Joey’ Ippolito, quien en 1994 -un mes antes de cometerse los crímenes- se fugó de una prisión federal en Florida y se trasladó al sur de California. De hecho, se reconoce a Ippolito como amigo íntimo de Al Cowlings, quien a su vez era una de las personas más cercanas a Simpson. ‘Joey’, a quien el FBI consideraba un "informante fiable", proporcionó a los federales datos sobre actividades mafiosas y también sobre los mencionados asesinatos. Un año después de su fuga, regresaría a prisión. Los lazos entre Cowlings e Ippolito se hicieron evidentes cuando la policía encontró una foto de la novia de este último, justo en el vehículo en el que Simpson protagonizó su famosa fuga televisada con Cowlings al volante. La información proporcionada por ‘Joey’ Ippolito fue puesta en conocimiento de la fiscalía que llevaba el caso de Simpson durante el tramo final del proceso penal, pero estos consideraron que no debía ser compartida con el jurado ni tampoco llamaron a Ippolito a declarar. Los documentos aparecidos sólo citan que Joseph Ippolito proporcionó cierta información sobre ese caso a través del FBI, pero sin ofrecer los detalles. Aquí es donde entra el New York Times, que tras acceder a dichos documentos, entrevistó a Sam Ippolito, uno de los hermanos de ‘Joey’. Este declaró inicialmente que se deshizo de una bolsa que contenía un objeto grande y la ropa ensangrentada de Joseph. Dice que aquella noche de los asesinatos su hermano salió de casa a “ayudar a un amigo” tras hablar con Al Cowlings. Según relata, horas después ‘Joey’ regresó con lo que parecía sangre en las manos y una bolsa que contenía un objeto pesado que le entregó para que se deshiciera de ella, y que tiró al contenedor de una obra cercana. Sin embargo, después de contar todo esto al NYT, Sam Ippolito reclamó dinero a este periódico y, al negarse el periodista que realizó la entrevista, dijo que se retractaba de todo lo dicho.
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