Pesadilla en Monza: Alonso sufre en la guerra entre Mercedes y Ferrari
George Russell firma (1:22.559) el mejor crono de los entrenamientos libres del Gran Premio de Italia y roba las portadas a Ferrari
Monza no está bautizado como el Tempio della velocità (Templo de la Velocidad) por cualquier cosa. Apenas tiene frenadas, las larguísimas rectas que atraviesan el parque lombardo retan a pilotos y máquinas; y hasta en una Fórmula 1 que traiciona a su historia tiene su encanto. Cerró un viernes emocionante, George Russell (1:22.559) encabeza a un grupo pegado y se espera picante en el Gran Premio de Italia. Aunque para Carlos Sainz (17º) y Fernando Alonso (19º) la película es de miedo y pesadilla. Nada que no se supiese de antemano. Porque la cabeza tiene difícil pronóstico, pero el viernes de Monza sí confirma que los pronósticos pesimistas de Fernando Alonso tenían razón y fundamento. La pista italiana sigue siendo de unidad de potencia y Honda no está a la altura. Ni en el rendimiento, con puntas a 24 km/h de las mejores (315), y en un conjunto incómodo en el AMR26. "Tengo problemas en las rectas, no en vibraciones y velocidad punta", apuntó el asturiano por la radio, además de señalar al subviraje. Su mejor crono llegó con una mejora de pista que le colocó en el 1:25 (a 2.4 de la cabeza) con Cadillac como único rival. De vuelta a lo más bajo. Así las cosas, Aston Martin vive condenado a la caída en la Q1. No es la sensación de Spa y los casi 5,5 segundos de déficit, pero tampoco es nada ilusionante. Algo similar a lo que ocurre con Carlos Sainz y Williams, pues sí son más competentes que en las últimas citas, pero no representará un salto gigante en la tabla. Pasar el primer corte del sábado es el único objetivo realista. Sainz cerró el viernes en la 17ª posición de la tabla y una vuelta que vino reforzada por un gran primer sector por un rebufo. A partir de ese momento, el Williams se diluye y pierde enteros con una zona media donde Racing Bulls y Lindblad terminaron reforzados tras mejorar los tiempos de Verstappen con su coche padre. El neerlandés mejorará, pero es el favorito que peores sensaciones transmitió tras el viernes de Italia. Dentro de una tabla que no dice toda la verdad. O ninguna, directamente. Los motores se deben exprimir y optimizar, más en la F1 de la energía y batería. Aunque sí que sirve para frenar las portadas de sábado que elogian a Ferrari. Leclerc fue el segundo más fuerte con un intento a la primera, pero también se salió en Ascari y unió a un Hamilton con dificultades. No es un viernes arrollador, desde luego. Más si cabe si Mercedes da guerra. A su favor también un plan en el que podrían existir rebufos que en Ferrari parecen imposibles de ver, y cuentan con un Russell entonado en todos los registros. El británico encontró un buen tiempo con la mejora de pista y se marcha al frente. Además, el sancionado Antonelli no está nada lejos y colaborará (según dijo el jueves) por el bien del equipo. Quizá no son máximos favoritos, pero el paquete es óptimo. Tampoco se debe excluir de esas cuentas a Lando Norris. McLaren es un prodigio en desgaste y carrera, y la velocidad existe con un crono que se quedó a unas tres décimas de la cabeza. Con mejora y en carrera todo puede volver a favorecerles para que sean contendientes serios. La base es buena, aunque rematar es lo más difícil. En global, los libres dejaron a seis coches en medio segundo, Red Bull algo más desdibujado y un cóctel perfecto para una clasificación loca. No se descarta el caos con los rebufos y ese miedo a abrir pista en la Q3. Y es de sobra conocido que curvas en Monza cuentan con peligros ocultos.
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