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Sunday, September 13, 2026

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Motorsport

Monumental Antonelli: hace historia en un Madring de 'KO nacional'

Un contacto entre Fernando Alonso (17º final) y Carlos Sainz (abandono) marca la carrera en el Gran Premio de casa. Verstappen y Norris cierran el podio

· 748 words· updated September 13, 2026 at 10:49 AM

Andrea Kimi Antonelli está en la historia. En la temporada 2026 que le señala y bendice como el próximo rey del Gran Circo y donde todo se ha conjugado para que sea el que acompañe a Farina y Ascari en los libros de historia, el de Mercedes venció el día que devolvía a Madrid a la Fórmula 1 tras 45 años. Es el sucesor de Gilles Villeneuve, otro prodigio del volante. El 12 es el primer vencedor en Madring, el frenético y trepidante circuito que ha llegado para quedarse con velocidad y una sociedad que ha abrazado su presencia en el calendario. Su nombre se recordará para siempre. Fue el rey de la fiesta de Madring. Una carrera bonita y dura, con el punto negativo situado en los pilotos que levantan a cada aficionado en sus curvas. No, no tenían herramientas para pelear. Y para más inri, chocaron entre sí. Fernando Alonso no pasó del 17º puesto y Carlos Sainz abandonó después de navegar desde el fondo de la parrilla y dar con sus huesos en la curva 5, la peligrosa entrada al túnel. Atacaba el asturiano con más velocidad, el local no permitió espacio en el exterior y llegó un contacto que rompió el alerón delantero del AMR26. "Me ha encerrado contra el muro", decía el bicampeón por la radio. Forzó al límite, el 55 se defendió y acabó con sanción al de Williams. Aun así, poco podían rascar de la carrera. Alonso penó en un circuito donde Aston Martin se encontró con más influencia del motor de lo que pensaban y nunca existió ritmo para poder pelear. Sainz quiso intentarlo en la salida, pero los golpes con Tsunoda y su compatriota impidieron cualquier opción. Pasadas 46 vueltas se vio obligado a abandonar. Ninguno recordará el estreno de Madring... y tampoco este año. El que recordará Madring y abre el palmarés de una localización sensacional es Kimi Antonelli. Todo le sonríe. Aunque no empezó bien la carrera, donde se saltó la curva 1 y la 5 en la primera vuelta y perdió posición con Verstappen, encontró el golpe de suerte. Dicen que es lo que tienen los campeones. También es lo que define campeonatos. Otros, directamente, pueden tararear aquello de la potra salvaje... Lo seguro es que nada se tuerce en su contra. En el nudo de la carrera de Madrid se abrieron las aguas. Para empezar, el holandés de Red Bull cayó al devolver posición y justo después Norris se hundió cuando era el más fuerte tras un coche de seguridad virtual provocado por Stroll. Mercedes paró a Antonelli, McLaren no tuvo tiempo y su parada en respuesta fue muy mala. El británico perdió la batuta. Y dejó al mando al niño, que construyó su segundo paso en la gestión del neumático. El que era el otro gran quebradero de cabeza en Madrid. Se encontró con Leclerc cambiando de paso al no permanecer en pista, pero Antonelli aguantó sus duros al límite y besó el muro de la 7 para coleccionar el octavo triunfo del año. Ya ha ganado en Mónaco, Monza, Spa o Madrid. Nadie le para. Y su diferencia de puntos crece a los 81 sobre Russell, muy gris (5º), y 101 ante un Hamilton que se despeñó. Si bien Leclerc peleó, Ferrari arriesgó y la parada en la 49 le dejó cuarto, Hamilton dinamitó su campeonato en Madring. Entró en disputa con Verstappen en la salida y sus frenos dijeron basta poco después. Dos desastres seguidos, así es muy difícil ganar un Mundial. La gloria es de Antonelli. Que ya tiene la primera foto frente a la fachada de Ifema. Que bautizó a un circuito del que todos lanzan palabras positivas. A su lado, Verstappen peleó contra todo y amarró un cajón valioso. Y Norris, que quizá era el más fuerte, se conformó con un tercero que considerará injusto. Es lógico, pero así es la Fórmula 1. Una que los españoles miran desde lejos. Con toque incluido, sin opciones en unos puntos reservados para Lawson, Colapinto, Piastri, Lindblad y Hulkenberg. Y con la mente en un futuro que sigue abierto para Alonso ("no sé si es mi última carrera en España", dijo en la previa) y que Sainz quiere que exista un giro de guion en Williams. Se quedan con un público que no les dejó de animar. Que sigue vistiendo sus camisetas allá donde van. Y que sueña con verles en lo más alto. Eso ya nadie se lo va a quitar.

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