15 años sin Simoncelli
El recuerdo del piloto italiano sigue aún muy vivo dentro del 'paddock' de MotoGP
El 23 de octubre de 2011 es una de las fechas que quedó grabada para siempre en el Mundial de Motociclismo y la cual será eternamente recordada. Hoy, 23 de octubre de 2026, se cumplen 15 años de aquel trágico suceso que nos dejó a todos devastados al perder al tan carismático y querido Marco Simoncelli. A lo largo de la historia del Mundial de Motociclismo se ha buscado por todos los medios mejorar lo máximo posible la seguridad de los pilotos la cual, a día de hoy, sigue siendo un tema candente ante según qué decisiones se toman. Sin embargo, y a pesar de las mejoras que se van introduciendo, el Motorsport en su totalidad supone un riesgo constante y el cuál nos puede llegar a dejar imágenes devastadoras. Fue el caso de Marco Simoncelli. En la curva 11 del circuito de Sepang el italiano se fue al suelo con la mala suerte de tener justo detrás a Colin Edwards y a Valentino Rossi, los cuales no pudieron evitarle, asestándole golpes fatales que acabaron con la vida del '58'. Tras tratar de reanimarle durante más de 45 minutos, finalmente los médicos tuvieron que certificar su fallecimiento en la Clínico del Circuito debido a un paro cardiorrespiratorio, dejando en un silencio sepulcral al mundo del motociclismo ante la pérdida de tan joven piloto. Una frase que retumbará para siempre en Paolo Simoncelli, padre de Marco, al escucharla de Valentino Rossi. El 9 veces Campeón del Mundo sigue soportando el peso de la culpa que le provoca haber sido uno de los que desgraciadamente golpeó a Simoncelli. "Durante dos meses, Rossi nunca vino a ver a la familia. Como le asestó el último golpe con la rueda, se sintió culpable de haberlo matado: desde entonces no ha vuelto a ser el mismo, en mi opinión todavía lleva encima esa carga," subrayó Carlo Pernat, manager de pilotos, en una entrevista concedida a Il Secolo XIX, hace más de un año. Y es que, el destino es caprichoso y a veces juega con nosotros de la manera más cruel posible. Aunque no por ello debemos quedarnos con el doloroso desenlace, pues prima ante todo un amigo y un mentor para Marco. Tal fue el grado de influencia que Rossi ejerció sobre Simoncelli, que el de Tavullia comenzó a marcar los primeros trazados para la que hoy es su academia y legado. El carisma del 'loco y espontáneo' Marco, tal y como se le recuerda, fue lo que impulsó de forma desinteresada a Rossi en abrir las puertas de su vida a aquellos jóvenes pilotos que quisieran, al igual que el '58', aprender del que hoy es leyenda del motociclismo, naciendo así la VR46 Academy y de la que nombres como Franco Morbidelli, Marco Bezzecchi, Luca Marini o Francesco Bagnaia, entre tantos, forman parte. Fue durante el Gran Premio de Mugello de 2014, a poco más de dos años del fallecimiento del italiano, dónde se gravó para siempre el nombre del '58' en el Mundial de Motociclismo. El Campeón del Mundo de 250cc 2008, pasó a formar parte de la larga lista de leyendas de MotoGP, siendo el 21er piloto en unirse y descansar así junto a nombres icónicos como Giacomo Agostini, Ángel Nieto o Kenny Roberts entre muchos. Además, en honor a Marco, el circuito de Misano en San Marino, fue renombrado en 2012 como Misano World Circuit Marco Simoncelli, dónde cada año se lleva a cabo, de algún modo, actos que conmemoran la vida del '58'. A raíz del incidente que se dio durante la carrera y que terminó en tal fatal desenlace, el Mundial implantó una serie de medidas con el fin de mejorar la seguridad de los pilotos y tratar de reducir al máximo los daños que se pudieran causar si éstos se daban, lo cual, claramente, iba a suceder. En primer lugar, se endurecieron tanto la formación de los comisarios de pista así como los requisitos para formar parte de ellos con el fin de mejorar los protocolos de evacuación. La homologación de los cascos fue otra de las medidas que se reforzaron debido al hecho de que se le saliera el casco a Simoncelli n la caída, implantando así el D-Ring (sistema de retención). La aceleración de la implantación obligatoria de los Airbags en los monos de los pilotos, la cuál culminó finalmente en 2018. A su vez, y a pesar de abrir un profundo debate sobre su implantación, se acabó descartando la introducción de los protectores cervicales, parecidos a los que hay en la F1, debido a la dificultad que suponía para los pilotos tener la movilidad necesaria para tales velocidades.
Topics in this story
Gathered from external sources. Rights to this text belong to whoever originally published it.