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Friday, September 18, 2026

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Nueve de cada diez conductores suspenderían hoy el examen teórico si tuvieran que repetirlo

El ultimo estudio de la Fundación Línea Directa revela que suspenderían el teórico el 91,9% de los conductores españoles, unos 26 millones de personas

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Nueve de cada diez conductores españoles suspenderían hoy el examen teórico si tuvieran que volver a presentarse. Así lo revela un estudio de la Fundación Línea Directa, elaborado en colaboración con Fesvial y Etrasa, que ha sometido a 1.700 conductores de toda la geografía española a una prueba que reproduce con fidelidad el examen oficial. El trabajo de campo se realizó entre el 3 y el 10 de agosto de 2026, y sus resultados, según reconoce la propia fundación, buscan concienciar a los automovilistas de la necesidad de seguir formándose una vez obtenido el carné. La DGT contabiliza en la actualidad más de 28 millones de conductores en España, en torno al 58% de la población total. Obtener el permiso ya resulta exigente de entrada. De hecho, en 2024 (último año de los que se tienen datos disponibles) se realizaron cerca de de 1,05 millones de pruebas teóricas y casi la mitad, el 49% en concreto, terminó en suspenso. El 91,9% de los conductores que acabarían suspendiendo supone que 26 millones de conductores de nuestro país no estarían en condiciones de conducir al haber cometido más de tres fallos. Por lo menos, en cuanto a la teoría se refiere. Dentro de este grupo de suspensos, la gran mayoría, el 75,4%, comete entre 4 y 10 errores, mientras que el 16,5% supera la decena de fallos, un porcentaje que representa a 4,7 millones de conductores, el doble de quienes aprobarían. Las preguntas sobre motocicletas y ciclomotores concentran el mayor número de fallos, con un 62,8% de errores entre los participantes. Le siguen las cuestiones de señalización vertical, horizontal y luminosa, con un 30%, y la normativa vial, que incluye permisos, velocidades máximas y prohibiciones de circulación, con un 26,8%. La edad también juega en contra del aprobado. El 89,8% de los conductores de 18 a 30 años suspendería el examen, un porcentaje que sube al 92,2% entre quienes tienen de 44 a 55 años y que alcanza el 94,5% entre los mayores de 55. Casi el 82% de los conductores obtuvo el carné hace más de una década, y solo en el último año se crearon o actualizaron unas 130 señales de tráfico, un dato que ayuda a entender por qué la Fundación Línea Directa apunta al paso del tiempo, la falta de reciclaje y los cambios normativos como posibles explicaciones, aunque lo plantea como probabilidad y no como certeza. El propio estudio introduce, sin embargo, un matiz importante: una cosa es recordar bien las normas y otra muy distinta es conducir con seguridad en la carretera. Según los datos oficiales de la DGT recogidos en la base de accidentes ARENA, los conductores con más de 10 años de carné, casi el 82% del censo total, solo representan el 64,6% de los implicados en accidentes con víctimas. Sin embargo, los conductores noveles, con 0 o 1 año de antigüedad, siguen el patrón inverso, suponen apenas el 4% del censo pero acumulan el 7,6% de los implicados en ese tipo de siniestros, casi el doble de lo que le correspondería por su peso demográfico. Mar Garre, directora general de la Fundación Línea Directa, asegura que "los resultados del test demuestran que aprobar el carné no puede ser el punto final de la formación vial. Las normas cambian, aparecen nuevas formas de movilidad y, con el paso del tiempo, muchos conocimientos se olvidan. Resulta imprescindible, por tanto, consolidar una cultura de actualización y aprendizaje continuo que nos permita mantener nuestros conocimientos al día que contribuya a una conducción más segura". En cuanto a Comunidades Autónomas, ninguna se libra de un resultado negativo y en todas ellas las cifras son parecidas. Canarias, con un 95,9% de suspensos, encabeza la clasificación, seguida de Extremadura (95,7%), Aragón (94,8%), la Región de Murcia (94,7%), la Comunidad Valenciana (94,5%) y La Rioja (94,5%). Por debajo de esas cifras se sitúan Castilla-La Mancha (93,8%), la Comunidad de Madrid (93%), Baleares (92,5%), Navarra (92,5%), Cantabria (92,4%), Castilla y León (91,8%) y el País Vasco (91,8%), todas ellas próximas a la media nacional del 91,9%. Cierran la tabla, con los porcentajes más bajos, aunque elevados en términos absolutos, Andalucía (90%), Cataluña (89,8%), Asturias (88,3%) y Galicia (87,1%), la única comunidad que baja del 90%. La clave que subyace tras estos números reside en que el 77% de los conductores reconoce no haber vuelto a recibir formación después de aprobar el permiso, y otro 10% dice haber accedido solo a información puntual, sin llegar a completar un curso reglado. Pese a ese vacío, el 84% de los españoles considera necesario reciclar sus conocimientos de conducción, aunque no hay consenso sobre cómo hacerlo: un 32% propone repetirlo cada 10 años, mientras un 39% plantea exigirlo a partir de una determinada edad. Preguntados por los contenidos que consideran más urgentes, los conductores señalan la actualización de las normas de tráfico (67%) y la interpretación de señales (32%). En el ámbito práctico, las prioridades pasan por la reacción ante imprevistos y emergencias (41%) y la conducción con fenómenos meteorológicos adversos (35%). Sobre las pruebas para obtener el carné, 7 de cada 10 españoles consideran adecuado el nivel de dificultad del examen práctico, que un 53% ve más sencillo que el teórico. Con todo, el 28% de los conductores admite que, tras aprobar, no se sentía preparado para circular con seguridad, y a la hora de explicar los suspensos, los nervios y la presión (62%) superan con claridad a la falta de preparación (26%) como causa principal. El coste añade otra capa de preocupación, 4 de cada 5 conductores lo consideran un lujo, ya que el desembolso total puede superar los 1.000 euros si se realizan 20 clases prácticas.

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