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Sunday, August 30, 2026

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A España se le sigue resistiendo el oro mundial en hockey

Jugó una gran final pero pagó cara su falta de acierto ante una Alemania que aprovechó un desafortunado rebote para revalidar la corona. Enorme campeonato de los de Max Caldas

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"Cabeza y corazón" arengaba Marc Miralles, capitán de la selección española de hockey, en el círculo previo a la final del Mundial de hockey. Y los 'Redsticks' pusieron ambos en el Belfius Hockey Arena de Wavre (Bélgica), pero les faltó el gol. A la tercera no fue la vencida y a España se le volvió a escapar el oro mundial. La primera vez fue en Barcelona 1971 por un penalti córner, la segunda en Utrecht 1998 por un gol de oro en la prórroga y hoy, pese a que los de Max Caldas hicieron un gran partido ante Alemania, un gol de Michel Strurhoff en el tercer cuarto dejó a los 'Redsticks' a las puertas de la historia. La plata, que es la cuarta medalla mundial española para la selección masculina, devuelve a los ‘Redsticks’ al podio en una Copa del Mundo 20 años después de aquel bronce en 2006 en Mönchengladbach (Alemania), pero sobre todo deja muy buenas sensaciones a dos años de Los Ángeles 2028. Se marcha de Wavre con la cabeza muy alta y con la sensación de que mereció más. Porque España se plantó en la final habiendo dejado por el camino a favoritos como el campeón olímpico Países Bajos o Bélgica, líder del ranking mundial. Y aunque Caldas no quiere hablar de milagro, sólo comparar el número de licencias nos da una idea de la dimensión de la plata. En España hay 16.988 frente a las 220.000 fichas de los neerlandeses o a las 85.000 de los germanos, tetracampeones mundiales, plata olímpica en París 2024 y campeones de Europa. Este domingo, los 'Redsticks' saltaron al campo con la medalla asegurada en el bolsillo -faltaba por saber el color- para volver a disputar una final mundialista 28 años después. El equipo estaba convencido de que podían hacerlo porque España ya había batido a su rival en la segunda fase de este mismo campeonato. El primer cuarto de la final comenzó con dominio germano. La primera ocasión llegó con una penetración alemana que forzó el primer penalti-córner al minuto y medio. Tiro centrado de Benedikt Schwarzhaupt que sacó Luis Calzado evitando el primero. España empezó a combinar bien y en el minuto 9, Marc Reyné sacó petróleo desde la línea de fondo cuando se había quedado sin salida de la bola y provocó un penalti córner. Fue bien bloqueado por los alemanes, que montaron un contragolpe peligroso pero, por suerte, el disparo acabó fuera de los tres palos que defiende Calzado. Después de un primer cuarto de tanteo y sin goles, España comenzó el segundo mostrándose muy sólida en la presión y en la defensa de medio campo, pero le faltaba convertir las recuperaciones en ataques peligrosos. Sí lo logró en dos ocasiones que fueron desbaratadas por Danneberg. La primera a un gran tiro de Borja Lacalle y la segunda, de ‘Chefo’ Basterra, que se marcha del Mundial con siete goles, pero cuya acción fue anulada al darle por el lado curvo del stick. Alemania respondió al empuje español, pero los goles no llegaron por ninguno de los dos bandos y ambos equipos se fueron al descanso con empate a cero. Los 'RedSticks' se iban al vestuario dejando muy buenas sensaciones, sólo faltaba el gol. Cuatro ocasiones por su parte, dos por la alemana y con una posesión prácticamente al 50% para ambos. Todo por decidir. Tras el descanso, llegaron los mejores minutos de España, que dominaba el partido entrando por ambas bandas. La primera ocasión de gol llegó nada más empezar el tercer cuarto. La cruzó Cunill, la bola pasó entre dos jugadores alemanes y le llegó a Basterra, que no la esperaba y no acertó a rematar. Los de Max Caldas generaban más peligro, pero se les seguía resistiendo el gol. Una gran contra de Pol Cabré provocó el penalti-córner y el disparo de Marc Miralles casi se cantó como gol, pero la bola salió rozando el palo izquierdo. En los mejores momentos españoles llegó el gol de Alemania. Quedaba menos de un minuto y medio para acabar el tercer cuarto y Michel Struthoff recogió una bola suelta en el área pequeña, que había rebotado accidentalmente en el pie de Pepe Cunill, y solo ante Calzado le batió a placer (min.44). España reaccionó con un doble penalti-córner que no fue capaz de convertir. Quedaban 15 minutos por delante para remontar, como ya hicieron ante Alemania en la segunda fase o Bélgica, y tratar de coser su primera estrella en la camiseta. En el primer minuto del último cuarto, Calzado salvó el segundo a disparo de Groose dando una auténtica lección de reflejos. España siguió con su masterclass de hockey, combinando, presionando, pero siempre se encontró con Danneberg. A falta de a 3:46 para el desenlace, Caldas sacó al portero español del campo y dio entrada a un jugador de campo para tratar de aprovechar la superioridad. España presionaba como si no hubiera un mañana, quería hacer historia pero esta vez no hubo épica. "Yo me quedo con que hemos jugado un torneo increíble. Hemos hecho un buen partido defensivo ante Alemania, pero nos ha faltado un poco más cara a gol", reconoció Calzado, nombrado mejor portero del Mundial. "Somos un equipo muy joven que está aprendiendo a jugar este tipo de partidos. Hemos demostrado que somos un equipo muy sólido. Quedan dos años para Los Ángeles y paso a paso estaremos más cerca de conseguir las medallas allí", añadió. "Como equipo creo que merecíamos un poco más. Hemos jugado un muy buen hockey pero así es el deporte. Somos un equipo con mucha ambición y con mucho trabajo. Podemos dar muchas alegrías aún", avisó Marc Miralles.

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