La Comunidad levanta la suspensión de Vallecas y el Rayo podrá volver a casa el 10 de octubre
La CAM confirma que el estadio se encuentra en condiciones adecuadas para su funcionamiento tras analizar la segunda auditoría, como habían adelantado MARCA y Radio MARCA
La Comunidad de Madrid ha levantado la suspensión cautelar del Estadio de Vallecas tras analizar la segunda auditoría encargada por el Gobierno regional para comprobar el estado de las instalaciones. Según ha confirmado la propia CAM, el informe concluye que el recinto “se encuentra operativo y en condiciones adecuadas para su funcionamiento ordinario”, por lo que el Rayo Vallecano podrá volver a jugar próximamente en su estadio. La resolución llega después de que, como adelantaron MARCA y Radio MARCA, la auditoría de CEDIAL fuese positiva y quedase en manos de los técnicos de la Comunidad. El nuevo informe recoge “una mejora material y documental muy significativa” respecto a la primera auditoría, que había detectado una situación que “comprometía la seguridad y operatividad del recinto”. La orden, firmada por Mariano de Paco Serrano, consejero de Cultura, Turismo y Deporte de la Comunidad de Madrid, tiene efecto inmediato y deja sin efecto la medida cautelar adoptada el pasado 27 de julio. A pesar de ello, el partido de este martes contra el Espanyol se disputará en Butarque, por lo que el Rayo Vallecano volverá a su estadio el 10 de octubre ante el Athletic. La mayor parte de las actuaciones correctoras y de puesta en funcionamiento de sistemas se han producido después de aquellas decisiones iniciales de la Consejería. Aun así, el levantamiento de la suspensión no cierra todos los frentes. Sigue adelante el procedimiento de extinción de la concesión al Rayo Vallecano por incumplimiento grave de sus obligaciones. Además, la Comunidad de Madrid insiste en la necesidad de acometer una reforma integral del Estadio de Vallecas que garantice a medio plazo un recinto renovado para el equipo franjirrojo.
Topics in this story
Gathered from external sources. Rights to this text belong to whoever originally published it.