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Marta Bassino: "He aprendido a hablar con mi rodilla, a escucharla"

La Copa del Mundo de esquí se abre en Sölden con el regreso de una de sus estrellas después de una año lesionada

· 1,157 words

Hace justo un año, Marta Bassino (Cuneo, 27 de febrero de 1996) estaba ingresada en la Madoninna de Milán. A las puertas del estreno de la temporada con el Gigante de Sölden, se había caído entrenándose, en Val Senales. En el quirófano se le redujo la fractura del platillo tibial izquierdo, se procedió a la reinserción del ligamento colateral medial y la sutura del menisco. La temporada saltaba por los aires. No era una más. Porque era la de los Juegos. Sus Juegos. Los de Cortina, en casa. Un año después, está preparada para regresar. Tras meditarlo mucho, hoy estará en el Gigante de Sölden, en el que Italia contará con sus dos estandartes: Fede Brignone y Sofia Goggia. Horas antes de volver a competir, Marta habla con MARCA. Pregunta. Hace ahora un año... Respuesta. Sí. Han sido días un poco extraños, de mezcla de sensaciones. Los recuerdos de la caída, de los días en el hospital... Era inevitable pensar en ello. P. Operada en octubre, en mayo le quitaron la placa. ¿Cómo está la pierna? R. Bien. Todo ha ido bien: la tibia y la rodilla. Estoy contenta de cómo ha ido todo, de cómo ha ido la preparación, de cómo ha ido el mes en Argentina. He aprendido a gestionarlo, a sentirlo. La pierna ha reaccionado muy bien a todo lo que hemos probado y exigido. Me siento bien, me siento estable. Con confianza. P. ¿Mira al pasado y qué ve ese año lesionada? R. Me ha mantenido lejos del mundo de la competición durante todo el año, así que ha sido largo, duro. Pero debo decir que pude aceptarla la lesión de inmediato, aceptar lo que era y concentrarme en mi pierna. Todo lo que me ha tocado vivir, desde la rehabilitación y la fisioterapia hasta recorrer todo el camino para volver a estar bien. P. ¿Qué ha aprendido? R. No sabía que era así, esa parte de Marta. He aprendido a tener mucha paciencia, porque al principio tenía mucho dolor en la pierna y no pude apoyar el pie durante un mes. Dependía de las muletas. Luego, gradualmente, aprender a volver a cargar el peso sobre las piernas. Nunca antes había estado lesionada. Era una afortunada, porque en este deporte... Ha sido todo algo nuevo. Lo que más he aprendido es a tener paciencia, escuchar a la pierna, a hablar mucho con la rodilla. A escucharla, y a los profesionales que me rodeaban: los fisioterapeutas y los preparadores. Todo para recuperar bien la pierna y conseguir que vuelva a realizar todos los movimientos que debe hacer. P. Su lesión coincidió en el tiempo por la recuperación de Fede Brignone. R. Sí. Pasamos mucho tiempo juntas en el J-Medical —centro médico de la Juventus, que trabaja de la mano con la Federación Italiana de Esquí—. Ella estaba en manos de los fisios mientras yo me recuperaba. Estábamos en fases diferentes, porque ella se lesionó en abril y yo en octubre. Fede estaba cerca de volver a esquiar; a mí eso me quedaba lejos. Me dio algún consejo, cómo lo había vivido. Pero cada una es una historia. Lesiones distintas, atletas distintas, caminos distintos... P. ¿Está nerviosa a las puertas del regreso? R. Un poco sí. Hasta este martes no decidí correr en Sölden. Quería tener libertad para elegir si bajaba o no. La verdad, es que Sölden creo que llega siempre un poco pronto. Más este año, después de la lesión. Siento que me falta un poco de todo: entrenamiento, confianza, de lectura de los palos... Pero he decidido correr para volver a sentir las sensaciones de la competición. P. ¿Cómo la afronta? R. Con esa idea de volver a ponerme el dorsal y competir. Sin más idea que recuperar algo que me falta desde la primavera de 2025. P. Sölden son buenos recuerdos para usted. R. ¡Sí! Fue mi primer podio en la Copa del Mundo. ¡Hace justo diez años, madre mía! Y gane en 2020. Me ha regalado recuerdos muy hermosos. Al otro lado está que, para mí, es una de las pistas más difìciles que hay, de las que te da más quebraderos de cabeza, de las más desafiantes. P. ¿Qué le diría la Marta de hoy a la de aquel primer podio? R. ¡Dios mío! Son dos Martas, dos personas totalmente distintas. Hoy soy mucho más consciente de quién soy. Aquella era una Marta de 21 años. Sabía dónde estaba y lo que había conseguido, pero ahora acumulo muchas más vivencias. Me siento distinta gracias a esa experiencia y a todas las cosas que he ido viviendo. P.. Es una temporada con Mundiales. Usted fue oro en el Súper de 2023. Estos son en Crans-Montana, la pista de su última victoria. R.. Eso es, el Descenso de 2024. Pero ahora veo los Mundiales un poco lejos. Es verdad que Crans-Montana es una pista que me gusta, donde logré aquella victoria y fui tercera al día siguiente en el supergigante. Pero vamos a ir paso a paso, carrera a carrera. Siento que todavía me faltan cosas por colocar en su sitio. Después, ya se verá. P. ¿Cómo es la Marta que no vemos? R. Muy sencilla. Me encanta estar en mi casa, en mi tierra. Con mi novio, mi familia, mis amigos. Vuelvo encantada siempre, pero sé lo que exige la vida de atleta. P. ¡Y que no le gusta el frío! R. ¡Padezco el frío! Trato siempre de abrigarme mucho. Me equivoqué de deporte. [Risas]. Es broma, los disfruto mucho. P. ¿Qué otros deportes le gustan? R. Para ver, tenis y atletismo. Con la raqueta hice mis pinitos. Me gusta verlo y jugarlo. P. ¿Tiene algún ritual para concentrarse? R. Tengo mi manera de concentrarme antes de cada carrera. Busco concentrarme sólo en mí misma, aislarme de todo lo que pasa alrededor. Encontrar el equilibrio entre mente y cuerpo. P. ¿Dónde disfruta más compitiendo? R. Cortina. Las pruebas de velocidad en la Olimpia delle Tofane me han gustado siempre mucho. Es muy bonita de esquiar, muy divertida. Para nosotras, las italianas, es un lugar muy especial. P. Entonces tuvo que ser muy duro ver los Juegos desde casa y por la tele. R. Claramente, sí. Pero acepté muy pronto lo que estaba pasando: era una lesión grave, de larga duración, y sabía que no iba a poder estar en los Juegos. Mi cabeza estaba totalmente centrada en recuperar bien la pierna y la rodilla. Claro que sientes cosas, pero la verdad es que los vi bastante tranquila por la televisión. Mikaela Shiffrin: La mejor de todos los tiempos Federica Brignone: Un ejemplo. Sofia Goggia: La fuerza Lindsey Vonn: Perseverancia. Lara Gut: Ídolo. Alice Robinson: Siempre la vi como una joven fortísima. Julia Scheib: Mi esquiadora preferida de la temporada pasada. Emma Aicher: La polivalencia hecha persona. Sara Hector: Una potencia. Es amiga mía. Voy siempre con ella aunque sea una rival. Marta Bassino: Soy yo! ¿A ver qué digo? Determinada.

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Friday, October 23, 2026

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