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Saturday, September 5, 2026

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Así era la lujosa vida de alias 'Bendito Menor', el narcoinfluencer abatido en Colombia

De presumir lujos y burlarse del Gobierno a caer abatido

· 786 words

En una operación silenciosa y sigilosa llevada a cabo por la Policía Nacional en la madrugada del 4 de septiembre de 2026, fue abatido Naín Andrés Pérez Toncel, alias 'Naín' o 'Bendito Menor', señalado como máximo líder del Frente Javier Cáceres de las Autodefensas Conquistadoras de la Sierra Nevada (ACSN), también conocidas como 'Los Pachenca'. El operativo se desarrolló en una vivienda ubicada en el barrio Los Olivos, en las inmediaciones del aeropuerto de Riohacha, en el departamento de La Guajira. En el procedimiento también perdieron la vida su pareja sentimental, Rosa Angélica Tarazona —conocida como alias 'La Bebecita', quien lo acompañaba en sus actividades delictivas— y dos de sus escoltas. Alias 'Bendito Menor', de 26 años, representaba una amenaza prioritaria para la seguridad del Caribe colombiano. Su injerencia delictiva abarcaba no solo el departamento de La Guajira, sino también Cesar, Magdalena y las estribaciones de la Sierra Nevada, donde delinquía a través del narcotráfico, la extorsión y la intimidación a la población. Debido al peligro que representaba, las autoridades ofrecían una recompensa de hasta $1.000 millones por información que permitiera su captura. Lejos del perfil tradicional y clandestino de los grandes cabecillas criminales, Pérez Toncel adoptó un estilo de vida mediático. Con una actitud desafiante y retadora, se movilizaba en motocicletas de alto cilindraje y utilizaba las redes sociales para presumir lujos, grandes sumas de dinero en efectivo y mansiones. En plataformas digitales acumulaba miles de seguidores y publicaba contenidos junto a su pareja en los que abiertamente se burlaba de las instituciones y de las medidas gubernamentales. Incluso, cuando se oficializó la millonaria recompensa por su cabeza, el cabecilla grabó videos mofándose públicamente de la decisión oficial y asegurando que se encontraba "relajadito" recorriendo los rincones de La Guajira. Aunque su cuenta de TikTok fue eliminada posteriormente por las políticas de la plataforma frente al crimen organizado, su presencia digital era constante. Su vida privada también formaba parte del espectáculo digital. Pocos días antes de ser abatido, protagonizó un ostentoso compromiso romántico con su pareja sentimental, Rosa Angélica Tarazona, alias ‘La Bebecita’ (quien también murió en el mismo procedimiento táctico). Dicha pedida de mano incluyó un camino de rosas y antorchas encendidas a la orilla del mar, imágenes que rápidamente circularon y alimentaron su estatus de figura intocable ante los ojos de sus seguidores. El punto de quiebre en la persecución contra ‘Bendito Menor’ ocurrió cuando las autoridades decidieron fijar una millonaria recompensa de hasta 1.000 millones de pesos por información que permitiera su captura, declarándolo de manera oficial como un objetivo de alto valor estratégico. Lejos de resguardarse, el cabecilla respondió con mofas y provocaciones públicas. A través de un video difundido masivamente, se burló de la medida gubernamental mientras realizaba recorridos campantes por corregimientos como El Dividivi, en jurisdicción de Riohacha. “Conquistador hasta la muerte. Estamos aquí, ve. $1.000 millones dando vueltas, relajaitos. Estamos es sorneados, papi, sornerito. En todos los rincones de la Guajira, mira, ve... para que digan que es con la IA ahora. No, eso es nítido”, vociferaba de manera desafiante en la grabación, mofándose incluso de la tecnología de inteligencia artificial utilizada en labores de inteligencia militar. Asimismo, las ACSN intentaron legitimar su presencia criminal en la zona mediante discursos populistas armados en los que prometían cesar cobros a pequeños comerciantes, mientras circulaban registros gráficos donde su propio anillo de seguridad cruzaba armado puestos de control militar sin oposición aparente, avivando la sensación de impunidad que rodeaba al grupo armado. La altanería digital y las caravanas desafiantes protagonizadas por el grupo armado en julio de ese año agotaron la paciencia del Gobierno Nacional. Con la directriz clara del presidente de la República, Abelardo de la Espriella, de catalogarlo como un "miserable" e implementar una postura implacable contra los actores armados que rehusaran el sometimiento a la justicia, las capacidades técnicas y de inteligencia del Estado —con apoyo tecnológico especializado— se volcaron sobre el norte del país. El operativo final desmanteló el núcleo del Frente Javier Cáceres. Junto a ‘Bendito Menor’ y su pareja ‘La Bebecita’, cayeron abatidos dos de sus hombres de confianza más cercanos: alias ‘El Tío’, señalado como cabecilla logístico, y alias ‘Casiloco’, encargado del componente financiero de la estructura criminal. La muerte de Naín Andrés Pérez Toncel envía un mensaje contundente sobre el fin de la era en la que cabecillas del narcotráfico y el paramilitarismo creían poder desafiar a las instituciones parapetados tras la pantallas de los teléfonos móviles y el dinero ilícito. La ostentación digital de ‘Bendito Menor’ terminó por facilitarle las coordenadas a la inteligencia estatal, convirtiendo su fugaz paso como "narcoinfluencer" en un recordatorio de que el margen de maniobra para los criminales de alto valor es cada vez más estrecho.

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