Iyana Martín lidera a España al bronce en el inicio de una nueva era
Un equipo joven y con un talento formidable derrota a Alemania para volver al podio del Mundial
Y así, señoras y señores, chicos y chicas, es como irrumpe en la historia una generación de jugadoras que va a dominar el baloncesto femenino en los próximos años. España, después de estar fuera del último Mundial, gana en Berlín el bronce y aumenta su colección de premios en el torneo a cuatro (una plata y tres bronces). Pero lo más importante es que la selección, que para subir al podio ganó al anfitrión Alemania, 81-58, cuenta con un equipo extremadamente joven pero repleto de talento que regresado a la élite Mundial por la puerta grande. Pero sobre todo tiene a una jugadora que va a marcar una época. A sus 20 años Iyana Martín se ha convertido en una de las mejores jugadoras del Mundial, sólo superada por Gabby Williams en Francia. Ha estado muy por encima del nivel de cualquiera de las estrellas de EEUU, dominando cada partido. Lo hizo también ante Alemania con sus canastas, sus pases y lo mejor, su magia para mover y dirigir al equipo. Es pura fantasía. A pesar del marcador final, no fue un partido fácil para España, nada que ver con el de la primera fase en la que la salida de las de Méndez reventó el partido y no hubo respuestas por parte de las germanas. Esto era una final, por el bronce, en un repleto Uber Arena y mucho por jugar. Volvió España a tener una excelente puesta en escena y por eso gozó de la primera gran ventaja, 22-9, que se quedó en nada cuando Alemania igualó, 33-33, con cuatro minutos jugados del segundo cuarto. Otro parcial duro encajado por la selección, 11-24, en uno de los aspectos en los que más se ha notado quizá la falta de experiencia. Al final del segundo acto España mandaba pero por poco, 40-36. Era un partido en el que Méndez tenía que tener a todas enchufadas. Buenos minutos iniciales de Megan Gustafson y de María Conde. También de Elena Buenavida que sigue aportando cada vez que juega, aunque no se vea en las estadísticas. Aunque por encima estaban Iyana y su magia, y Raquel Carrera, especialmente inspirada. El tercer cuarto fue de España, fue cuando construyó la ventaja que le daría el bronce. El brutal parcial de 14-0 en cinco minutos (se pasó de un 50-39 a un 54-39 a 3:56), separó a los dos equipos en el marcador. De esos 14 puntos, Carrera firmó ocho en un tramo de juego memorable. Las alemanas apretaron al final del acto, pero sólo para quedarse a 10 puntos: 61-51. Con el marcador encarrilado, España salió mejor en el último cuarto y dos triples (Conde y Cazorla) establecían la máxima hasta ese momento (67-51). La medalla de bronce aparecía en el horizonte para que las jugadoras espeñolas la agarraran. Era el mínimo premio que merecían al fabuloso campeonato que habían realizado. Los últimos minutos del partido estaban completamente controlados por Iyana y la selección. Fue dejar pasar, segundo a segundo, un partido que las de Méndez no querían dejar de disfrutar. No era para menos, estaban firmando una histórica medalla, la cuarta de España, la primera de un equipo de ensueño. Iyana acabó con 22 puntos y 9 asistencias y no es la MVP del torneo porque no jujgó la final. Carrera hizo 15 y 5 rebotes, Conde aportó 12 y Fam, 10 con 7 rebotes. Otra jugadora que, como Iyana, comienza a sembrar una carrera en la selección absoluta con un bronce Mundial.
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