Sergio de Larrea ya mira a Luka Doncic: "Es mi X en el calendario"
El base español, que debutará con los Dallas Mavericks, atiende a 'Otra Ronda' de Radio MARCA en vísperas del inicio de la temporada
La NBA levanta el telón esta noche y Sergio de Larrea está preparado para afrontar uno de los grandes retos de su carrera. El base español debutará en la mejor liga del mundo con los Dallas Mavericks, una franquicia con la que se siente identificado y en la que compartirá vestuario con estrellas como Kyrie Irving y con Santi Aldama, uno de sus grandes apoyos en esta nueva aventura. En la víspera de su estreno, el jugador atendió a 'Otra Ronda', el programa de Radio MARCA presentado por Carlos Vicente Gómez, 'Chitu', junto al especialista en baloncesto de la emisora, Carlos Santos. En una conversación distendida, De Larrea mostró la tranquilidad con la que afronta el salto a la NBA, sin perder de vista el trabajo diario y la necesidad de adaptarse a una competición que exige un nivel físico y mental extraordinario. "Estoy contento con la oportunidad, tranquilo. La verdad es que esperaba algo así y mentalmente me he ido preparando estos últimos años para lo que me podía encontrar aquí", explicó. Uno de los nombres propios de la entrevista fue el de Santi Aldama. El jugador español se ha convertido en una figura de referencia para De Larrea desde su llegada a Estados Unidos, tanto dentro como fuera de la pista. Su experiencia en la liga está siendo clave para ayudarle a entender las particularidades de la competición y afrontar los primeros pasos de su carrera en la NBA. "Me ha ayudado un montón, fuera de la pista y dentro de la pista. Me comparte sus experiencias, lo que ha vivido, que es muy necesario aquí. La verdad es que es un ángel caído del cielo que me haya venido Santi aquí a Dallas", reconoció. Otro de los grandes atractivos de su nueva etapa será compartir equipo con Kyrie Irving, uno de los bases más talentosos de los últimos años. De Larrea no escondió la admiración que sentía por él antes de llegar a Dallas, aunque ahora ya tiene la oportunidad de conocerlo desde dentro y competir a su lado. "Al principio era más un ídolo, verlo jugar. Creo que es un jugador muy especial", señaló sobre Irving. "Ahora ya es como un compañero, un compañero que te intenta ayudar, que te lleva al máximo en todos los entrenamientos y que te mete más canastas que el resto también en los entrenamientos", añadió entre risas. Preguntado por los aspectos que más necesita mejorar en su adaptación a la NBA, el base señaló el apartado físico como una de sus principales prioridades. El ritmo de juego, la fortaleza de los rivales y la variedad de perfiles a los que tendrá que defender le obligan a seguir evolucionando. "Físicamente creo que es el número uno para intentar adaptarme lo mejor posible a los físicos de la liga", explicó. La nutrición es otro de los aspectos que cuida desde hace tiempo. De Larrea reconoció que siempre ha tenido presente la importancia de la alimentación y que le gusta cocinar, hasta el punto de mencionar el risotto entre sus especialidades El aterrizaje de De Larrea en Dallas no es fruto de una decisión precipitada. El jugador recordó el recorrido de las últimas temporadas, en las que ha acumulado experiencias importantes con Valencia Basket y la selección española antes de dar el salto definitivo. "Siempre ha sido tender más a la paciencia", explicó sobre su trayectoria. A su juicio, el desarrollo mental, físico y deportivo que ha experimentado en los últimos años era necesario para llegar preparado a un entorno completamente diferente. Las experiencias vividas en Valencia, desde ganar títulos hasta disputar una Final Four y afrontar también derrotas dolorosas, le han permitido adquirir herramientas para competir al máximo nivel. "Creo que necesitaba ese desarrollo tanto mental, físico como también de juego y de vivir experiencias", resumió. Más allá del baloncesto, De Larrea mantiene otra faceta que le define: su interés por los estudios. El base confirmó que continúa con su formación universitariay que se encuentra entre primero y segundo curso, aunque ahora tendrá que comprobar cómo puede compaginarla con las exigencias de su nueva vida en Estados Unidos. "Voy a intentar seguir haciéndolo y, si no puedo, ya veré qué puedo hacer", explicó. Los viajes y las horas de hotel se convierten en oportunidades para avanzar con los estudios y aprovechar los tiempos muertos de la temporada. Una muestra más de la disciplina con la que intenta gestionar una carrera profesional que acaba de abrirle las puertas de la NBA. Si hay un encuentro que De Larrea espera con especial ilusión, es el que le permitirá medirse a Luka Doncic. El base reconoció que tiene marcada esa cita en el calendario y que le gustaría enfrentarse al esloveno tanto en defensa como en ataque. "Sobre todo sí que me gustaría jugar contra Luka, defenderlo, atacarlo. La verdad es que es a día de hoy mi equis en el calendario", confesó. La elección tiene un componente especial: De Larrea explicó que se siente identificado con los Mavericks y con su organización, de la que ha sido seguidor durante años. También se mostró optimista con las opciones del equipo esta temporada y, cuando le preguntaron quién ganaría el anillo, no dudó: Dallas.
Topics in this story
Gathered from external sources. Rights to this text belong to whoever originally published it.