El Movistar Estudiantes se mide al Gran Canaria en la 'primera final' por el ascenso
Ambos equipos son los grandes favoritos en la Primera FEB para ascender a la Liga Endesa
Hay partidos que trascienden la clasificación y que evocan tiempos en los que los grandes duelos del baloncesto español tenían en el Movistar Estudiantes a uno de sus protagonistas habituales. El enfrentamiento de este domingo ante el Cajasiete Gran Canaria (18:30 horas) pertenece a esa categoría. Dos históricos del baloncesto nacional, dos proyectos construidos para regresar a la Liga Endesa y una primera batalla de altos vuelos en la sexta jornada de Primera FEB. El conjunto colegial llega invicto, con cinco victorias en cinco encuentros, pero enfrente tendrá a uno de los grandes aspirantes al ascenso y un rival que conoce bien las exigencias de la máxima categoría. El Gran Canaria, recién descendido después de 31 temporadas consecutivas en la ACB, no ha aterrizado en la segunda categoría para quedarse. Con Bruno Savignani al frente, los insulares han reunido una plantilla de garantías, con nombres como Carlos Alocén, Joe Cremo, Luke Fischer, Marques Townes y Fran Guerra. Este último, formado en la cantera estudiantil, será uno de los principales peligros para los de Toni Ten. No será el único reencuentro: Christian Díaz, Joaquín Rodríguez, Juan Rubio y Roberts Stumbris también cuentan con pasado colegial. Una buena parte de la historia reciente del Estu estará, por tanto, en el bando contrario. El partido también enfrenta a dos entrenadores con credenciales para aspirar a todo. Ten, que la pasada temporada se quedó a las puertas del ascenso tras perder la final ante el Leyma Coruña en la prórroga, busca completar el trabajo iniciado hace un año. Savignani, por su parte, llega avalado por su trayectoria en la categoría y por haber conseguido el ascenso con el Burgos. Dos técnicos que comparten una apuesta por la identidad colectiva, el esfuerzo y la competitividad. Sobre la pista, buena parte de los focos estarán puestos en el duelo exterior entre Omar Silverio, máximo anotador estudiantil con 14 puntos de media, y Marques Townes, uno de los principales argumentos ofensivos del conjunto canario. Pero hay otro factor que puede resultar determinante: la grada. El Estudiantes quiere recuperar aquellas tardes en las que el Palacio se convertía en una de las canchas más intimidatorias del baloncesto español, cuando el empuje de la Demencia y el resto de la afición convertían cada partido importante en una experiencia difícil de olvidar. El club necesita que el Movistar Arena vuelva a respirar ese ambiente, que la gente acuda y que el equipo sienta el respaldo de una afición que parece estar recuperando la conexión con sus jugadores. Toni Ten percibió algo especial en el último encuentro disputado en casa. "En la segunda parte yo noté cosas y sentí cosas, y creo que el equipo también. Lo hablábamos en el vestuario, que hasta ahora no habíamos sentido y notado", reconocía el técnico, que quiere alimentar esa complicidad. "Nosotros tenemos que ayudar desde la pista, dando razones para ello. Creo que es un equipo que pone esfuerzo, energía y carácter, pero con la ayuda de la grada nos multiplicamos", explicaba. El entrenador colegial incluso puso palabras a una sensación que quiere convertir en habitual: "Entre todos habíamos generado una atmósfera en la que nos sentíamos indestructibles, en la que nos sentíamos imparables. Esa sensación de que somos imparables, somos indestructibles. Y la generamos nosotros y la ha generado esta arena". Un mensaje que conecta con el lema de esta temporada y con la necesidad de que el Movistar Arena vuelva a ser un fortín. "Eso es muy bonito, que pase eso, deberíamos conseguirlo", insistía. La jornada tendrá además un componente solidario. Movistar Estudiantes regalará una entrada para el encuentro a todas las personas que hayan donado sangre desde el 28 de octubre y puedan acreditarlo, en reconocimiento a quienes están colaborando tras el accidente ferroviario. Los justificantes podrán presentarse en las taquillas del pabellón desde una hora y media antes del inicio del partido. La clasificación todavía no dicta sentencias y el resultado no será definitivo en la carrera por el ascenso, pero sí servirá para medir las aspiraciones de dos candidatos. El Estudiantes quiere seguir invicto y mandar un mensaje a sus rivales. Para ello necesitará baloncesto, carácter y, sobre todo, recuperar ese rugido colectivo que convirtió sus grandes noches en recuerdos imborrables.
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