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Thursday, September 24, 2026

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Chitu: "La noche de Radio Marca fue una petición correspondida"

Carlos Vicente, nuevo presentador de 'Otra Ronda', primer invitado de 'Frecuencia Marca'

· 1,246 words

Hablamos con Chitu, la nueva voz de Radio Marca en sus noches. El de Almagro siempre fue más de trasnochar que de madrugar... ahora tiene excusa: ‘Otra Ronda’. Un programa con el que aspira a todo en el ‘prime time’ de la radio deportiva española. PREGUNTA: ¿Cómo empezó en esto del periodismo? RESPUESTA: Depende de dónde quieras que lo remonte. Lo primero fue llevarme un bloc de notas al bar cuando veía los partidos con mi padre y ponerle nota a los jugadores. Después descubrí que de esto se podía hacer una profesión. Me vine a estudiar a Madrid, desde Almagro, a la Universidad Complutense, donde hay un punto de inflexión bastante claro: un grupo de chavales que estábamos en la Complu hicimos una web, se llamaba Capital Deporte, y a raíz de ahí empezamos a hacer pinitos. La cosa se fue de madre cuando nos dieron acreditaciones para el Bernabéu. P: Cuando estaba con su padre poniendo notas a jugadores, ¿soñaba con llegar hasta donde ha llegado? R: Sí, soy un tío súper vocacional en esto. No lo hago por el dinero, ni por la fama, aunque ahora me estoy acostumbrando a ella. Esto es lo que me mueve, lo que me impulsa, lo que hace que me quede hasta las dos, tres, cuatro de la mañana en una redacción, viniendo a primera hora, o que haya estado 7 años madrugando, viniendo a las cinco y media. P: De esos inicios, ¿hay algún momento que recuerde con especial cariño? R: Lo de la final de Milán no está mal. Eran dos equipos de Madrid, y no pensábamos que la UEFA nos iba a dar la acreditación con nuestra web, pero ahí estuvimos. Me hice el camino Madrid-Milán en autobús: 31 horas de ida, 28 de vuelta, controles en Francia con los gendarmes, un pastor alemán lamiéndome la cara... P: Después de esas aventuras, ¿cómo y cuándo llega Marca? R: Llego después de una beca de dos meses en la Cadena Cope, en el verano de 2016. Después me fui con mi madre a Fuengirola, tras currarme todo el año de universidad con Capital Deporte y todo el verano con la Cope. Nada más desempacar la maleta en el hotel, me llamó un número largo: era Unidad Editorial, preguntando si podía empezar pasado mañana. Le pedí permiso a mi madre y ella soltó un sí absoluto con solo un 0,1% de resignación, porque ya teníamos el hotel pagado y lo perdimos, pero ambos sabíamos que era el camino. Así empecé de prácticas en Radio Marca. P: ¿Cómo recuerda esas primeras prácticas, el primer día, la primera vez que estuvo en antena? R: A pesar de haber hecho prácticas en Cope, iba un poco perdido. La radio me imponía un respeto que me sigue imponiendo, y por entonces se podía llamar incluso miedo. Los primeros días fueron complicados: me acuerdo de los primeros partidos de baloncesto por pasos, donde tenía que hablar al final de cada cuarto. Tenía que sostener el micrófono con las dos manos porque con una me temblaba mucho. Con el tiempo me fui adaptando, notaba que cada día mejoraba un poco. P: ¿De dónde nace su relación tan especial con la música? R: Yo entiendo en esta vida de tres cosas: de futbolistas, de DJs y de (suena un pitido). Son aficiones que uno tiene y que al final consigue meter en su trabajo. Cuando vi que se podía abrir una rendija en ese aspecto, me gustó bastante. P: ¿Cómo llegó exactamente? R: No fue premeditado. Ya llevaba un tiempo en la radio y tenía la libertad para interesarme por ciertos temas. Me enteré de que Manuel Turizo, un artista al que llevo tatuada una canción suya, venía a España concediendo entrevistas a medios musicales y de juventud. Entré en la web de contacto de Manuel Turizo y puse un mail diciendo que era de Radio Marca y que me gustaría entrevistarle, aunque no sabía en qué programa lo colaría. La cosa trascendió y fue creciendo. Al final propuse un programa de música llamado 'El Caserío', que esta semana cumple 100 programas. P: Hay otra relación que llama la atención: su vínculo tan estrecho con Luis de la Fuente. ¿Cómo nace esa amistad? R: Nace de cuando pido hacer las categorías inferiores de la selección española. Lo pido justo cuando Luis está transitando de la sub-19 a la sub-21 y un día me toca entrevistarle: fue un flechazo. El día de la entrevista falló todo lo técnico a la hora de grabar, y mientras yo intentaba reenganchar el cacharro, acabamos pasando 20 minutos y tomándonos un refresco juntos. Ahí comprendimos que nos hacíamos gracia mutuamente, que teníamos buena vibra. Luis no era entonces la superestrella que es ahora, pero sigue siendo la misma persona. Desde entonces, cada Nochevieja es él quien me llama para felicitar el año a mí y a mi familia, habla con mis padres, y poco a poco hemos desarrollado un sentimiento. P: En todo este tiempo, desde que llega a Marca, ¿cuál es el mejor momento que ha vivido? R: Venimos de una final del Mundial, así que no podría decir otra cosa que estar en Nueva York cumpliendo el sueño de todo niño. Estaba con mi radio, con Radio Marca, con la que llevo 10 años trabajando y viviendo, porque al final mi vida es la radio; y estaba la España de Luis de la Fuente, que completaba la amalgama y que también llevo tatuado. Es el momento donde confluye todo y donde no podía pedir nada más. P: ¿Qué opinó Luis cuando le vio el tatuaje? R: Le gustó un montón, le flipó. No fue una sorpresa total porque, cuando vino a Marca, yo se lo avisé con la esperanza de que me dijera "no hace falta, Carlos", pero me dijo que le encantaba la idea y que le pasara el diseño. Le encantó el diseño, así que fui adelante, gustoso de hacerlo. P: Ha tenido una trayectoria en Radio Marca de muchos años madrugando, pero ahora está trasnochando. ¿Cómo llega 'Otra Ronda'? R: Llega porque buscaba crecer, y por primera vez en 10 años me planteé que, si no podía seguir creciendo en Marca, crecería en otro lado. Fue una petición que fue correspondida; no diría que fue un ultimátum, pero sí algo muy a tener en cuenta de cara a mi futuro. Quería hacer la noche y quería cerrar mi etapa junto a Raúl Varela por las mañanas. Él es, como digo siempre, lo más parecido a un padre que tengo aquí en Madrid, pero necesitaba hacer otra cosa en la radio y solo veía la noche como opción. P: ¿Cómo le gustaría ver al Chitu del futuro? R: Espero seguir siendo buena persona y seguir siendo buen periodista; tengo mis cosas, no soy perfecto, puedo equivocarme. Mi abuelo, antes de morirse, repetía como una letanía que fuera buena gente y trabajador; incluso en sus últimos años, cuando ya la edad le hacía mella y cortaba el discurso, seguía diciéndome eso cada vez que volvía a Almagro. No lo llevo tatuado, pero sí muy presente en el día a día. ¿Su olor favorito? Vainilla. ¿El insulto que más usa? Reventado. ¿Y la mentira? La piadosa, la que evita una verdad que haga más daño. ¿Qué es lo que más vergüenza ajena le da? Mis amigos cuando ligan; son malísimos. ¿Un miedo absurdo? Las cucarachas. ¿El contacto más famoso de su agenda? El de Karim Benzema.

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