En 1994, Michael Kearney se convirtió en el graduado universitario más joven del mundo: se licenció en antropología con 10 años
El niño ya había entrado al centro educativo con apenas seis años
Hay récords de precocidad debido a las altas capacidades de un niño, pero nunca se había logrado lo que Michael Kearney hizo en 1994. Aquel año, este joven hizo lo que nadie antes: con sólo 10 años ya se había licenciado en Antropología en la Universidad del Sur de Alabama (Estados Unidos), entrando así en el libro de los Guinness World Records. El hito de Kearney comenzó a los seis años, ya que mientras todos los niños del mundo daban sus primeros pasos en la escuela, este joven prodigio entraba a la universidad. Su camino de récords ya comenzó con ocho meses, edad a la que aprendió a leer. Con solo cuatro años ya estaba en Mensa y poco después ya había completado los estudios de Secundaria. En junio de 1994, a la edad de 10 años, ya tenía en sus manos el papel que le acreditaba como un licenciado en Antropología, rodeado y acompañado de estudiantes mucho mayores que él. Lejos de comenzar a vislumbrar su futuro lejos de las aulas, Kearney pensó en iniciar sus estudios de posgrado. Sus padres han hablado sobre esto en Los Ángeles Times, en el que han recordado cómo con apenas cuatro meses ya era capaz de preguntar por temas básicos como la cena. Mensa le aceptó como miembro a los cuatro años tras superar unas pruebas en las que destacó al obtener una puntuación excelente en las pruebas de inteligencia. El niño prodigio completó sus estudios a distancia y dos años después ya tenía su Bachillerato en el bolsillo. Según cuentan, sus padres tuvieron problemas con las escuelas debido a que consideraban que Kearney tenía problemas de aprendizaje cuando, en realidad, era al revés. Así, asumieron su enseñanza gracias a que la madre era profesora. Su padre dejó la Marina de Estados Unidos para ayudar.
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