Carlos Bardem señala el silencio de los futbolistas: "Estadísticamente es imposible que no haya futbolistas gays y ninguno sale a decirlo"
El actor y escritor habla de su pasión por el Atlético, critica la transformación del fútbol y reclama mayor implicación social a los futbolistas
Carlos Bardem es un reconocido aficionado al fútbol y, especialmente, al Atlético de Madrid. El actor y escritor, que acaba de estrenar 'En la zona gris', la película dirigida por Guy Ritchie, habló con MARCA sobre su relación con el deporte, la transformación que ha experimentado el fútbol en los últimos años y el papel que, a su juicio, deberían desempeñar los futbolistas más allá del terreno de juego. Preguntado por lo que significa para él el Atlético, Bardem lo tiene claro: "El Atleti para mí significa lo que ha significado siempre: rebeldía". El actor recuerda que creció en Madrid rodeado mayoritariamente de seguidores del Real Madrid y que, desde pequeño, ser del conjunto rojiblanco le generaba una sensación de pertenencia diferente. "Soy de Madrid y, cuando era pequeño, iba al colegio y todos los niños eran del Madrid, salvo uno o dos que éramos del Atleti", explica. Una identificación que, según cuenta, le hizo asociar al club con una determinada forma de entender el fútbol. Bardem también se muestra muy crítico con la evolución que ha experimentado el deporte. "Odio eterno al fútbol moderno", afirma durante la entrevista. El actor reconoce que el fútbol siempre ha sido un negocio y que entiende su dimensión como espectáculo, pero considera que la transformación económica ha alterado su esencia. "El fútbol cada vez tiene menos de competición y más de espectáculo guionizado", sostiene. En su opinión, la creciente monetización está alejando a las aficiones de los clubes. Pone como ejemplos el precio de las entradas y de las camisetas y relaciona este fenómeno con una progresiva gentrificación de las ciudades y de los propios estadios. "Nuestras ciudades, los campos de fútbol y las competiciones se están convirtiendo en parques temáticos para turistas con dinero", señala. Para Bardem, esta transformación hace que se pierda una de las características que considera fundamentales del fútbol: el sentimiento de pertenencia y la relación entre los aficionados y sus equipos. Su crítica al fútbol actual también alcanza a la dimensión social de sus protagonistas. Bardem considera que los futbolistas cuentan con una plataforma pública especialmente importante y que deberían utilizarla para dar visibilidad a determinadas realidades. En ese sentido, pone el foco en la homosexualidad dentro del fútbol profesional. "Estadísticamente es imposible que no haya futbolistas gays y ninguno sale a decirlo", afirma. El actor considera significativo que, pese al número de profesionales que participan en el fútbol de élite, no haya apenas futbolistas que hagan pública su homosexualidad. "Cuando hay un colectivo en el que es imposible estadísticamente que no haya cierto tipo de personas y esas personas nunca se las ve, no tienen voz o están condenadas a callarse, creo que eso es significativo", explica. Bardem relaciona esta situación con el peso económico que rodea al fútbol profesional y con la posible incomodidad que determinados posicionamientos pueden generar en torno a patrocinadores y negocios. Precisamente, el actor acaba de participar en 'No lo grites', una película rodada en Argentina que aborda esta cuestión. En ella interpreta a un agente de futbolistas y la historia gira alrededor de un joven con potencial para convertirse en una gran estrella del fútbol que es gay. La película plantea el conflicto entre cumplir su sueño deportivo y la posibilidad de que tenga que ocultar su identidad para conseguirlo.
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