Skip to content

Tuesday, September 1, 2026

Gigantum.net
Science & space

Un astrónomo descubre en Google Maps un enorme cráter de meteorito oculto durante 390 millones de años

Una formación circular de 25 kilómetros en Quebec

· 328 words

Lo que parecía una simple imagen de Google Maps terminó destapando uno de los grandes secretos geológicos de Quebec. El astrónomo aficionado Joël Lapointe se encontraba explorando la zona de Côte-Nord para preparar una excursión cuando reparó en una enorme formación circular situada cerca del lago Marsal. Su tamaño y su particular forma hicieron que se preguntara si podía tratarse de un antiguo cráter de impacto. La estructura, de aproximadamente 25 kilómetros de diámetro, no aparecía registrada entre los cráteres de meteoritos conocidos. Lapointe decidió compartir el hallazgo con investigadores de Impact Earth, una plataforma de la Western University dedicada al estudio de impactos extraterrestres. Lo que inicialmente era una sospecha basada en imágenes aéreas acabó provocando una expedición científica para analizar directamente el terreno y comprobar qué había ocurrido allí. El equipo que llegó a la zona encontró varias pistas que apuntan a un impacto de enormes dimensiones. Entre las muestras aparecieron conos de fractura, unas formaciones que se producen cuando las rocas soportan las intensas ondas de choque generadas por la colisión de un objeto espacial. Los científicos también localizaron grandes cantidades de roca fundida, producto de las temperaturas extremas alcanzadas durante el impacto. En algunos puntos, este material llega a alcanzar unos 50 metros de espesor. Los primeros análisis sitúan el acontecimiento hace alrededor de 390 millones de años, durante el período devónico. Por entonces, la Tierra era muy diferente a la actual y los dinosaurios todavía tardarían millones de años en aparecer. La estructura ha recibido el nombre de Uhackatik, elegido en colaboración con el Consejo Innu de Ekuanitshit, debido a que se encuentra en sus tierras tradicionales. Aunque la investigación todavía continúa y algunos resultados deben confirmarse mediante estudios posteriores, los científicos consideran que las evidencias encontradas encajan con el impacto de un meteorito. Un hallazgo que demuestra cómo una huella creada hace cientos de millones de años puede permanecer escondida hasta que una observación aparentemente casual vuelve a ponerla sobre el mapa.

Gathered from external sources. Rights to this text belong to whoever originally published it.