Un hombre de 71 años se jubila como radiólogo y profesor y ahora dirige un negocio de brochetas de plátano: “El problema de la mayoría es que tiene miedo de parecer tonta”
Su invento triunfa en TikTok con más de 14.000 seguidores
La jubilación suele entenderse como el momento de descansar, pero para el doctor Richard Brown ha significado el inicio de una nueva etapa empresarial. Tras más de cuatro décadas de exitosa trayectoria como médico en medicina nuclear y profesor universitario, este profesional de 71 años ha decidido dar un giro radical a su carrera para lanzar su primer producto de consumo: Poka Snack. La idea surgió de una necesidad cotidiana: la incomodidad y los riesgos de usar palillos de madera convencionales para preparar plátanos congelados. Determinado a crear una solución higiénica y funcional, Brown diseñó un utensilio reutilizable con una geometría semi-espiral patentada que se rosca fácilmente en la fruta. Lejos de invertir más dinero en el proyecto, Brown optimizó recursos utilizando herramientas de inteligencia artificial en cada fase del desarrollo, desde el diseño técnico y el plan de negocio hasta la estrategia de marca y marketing. Tras probar unos 40 prototipos, logró validar un producto listo para la fabricación a gran escala en Estados Unidos. El propio Brown ha reconocido que no quería jubilarse. “¿Para qué hacerlo? Has dedicado todo este tiempo a aprender algo, y en cierto modo las cosas se vuelven más fáciles con la edad porque uno se vuelve un poco más sabio”, ha confesado en una entrevista el medio digital Fortune. Ante las posibles críticas que podría recibir por su invento, el exprofesor lo tenía claro: “Creo que el problema de la mayoría de la gente es que tiene miedo de parecer tonta”, dijo Brown. “Si crees que algo debe hacerse, simplemente hazlo. No te preocupes por lo que piensen los demás, porque puedes estar equivocado, pero también puedes tener razón. Y si tienes razón, ¿de verdad quieres perder esa oportunidad?”, ha explicado al citado medio. Para financiar la producción sin asumir grandes riesgos económicos, el exprofesor lanzó una campaña de crowdfunding en Kickstarter con un objetivo inicial modesto de 4.000 dólares, alcanzando rápidamente más del 90 % de su meta. Al mismo tiempo, superó la curva de aprendizaje de las redes sociales adaptando su mensaje a vídeos cortos de 10 segundos. Hoy en día, la cuenta oficial de Poka Snack en TikTok supera los 14.000 seguidores, demostrando un sólido interés del público antes de su llegada a las tiendas. La historia de Richard Brown demuestra que no hay edad para emprender cuando se combinan la curiosidad, las ganas y el uso de nuevas tecnologías.
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