Carlos Alcaraz regresa a lo grande y presenta candidatura a retener la corona
El murciano vence y convence ante el ruso Safiullin en tres sets y no nota los 139 días de inactividad
La famosa canción de Bad Bunny dice: Si te-quieres divertir con encanto y con primor sólo-tienes que vivir (¿pá dónde?) Un verano en-Nueva York (¡Nueva York!). Carlos Alcaraz, que se dejó la voz en uno de los conciertos del cantante puertorriqueño en el Metropolitano, hizo divertir en el barrio neoyorquino de Queens a los miles de aficionados que poblaban este lunes la Arthur Ashe. En la ciudad de los rascacielos, en la que reinó en 2022 y 2025, Carlitos empezó de manera brillante su andadura hacia la consecución de su octavo título del Grand Slam. Desde 2008, con Roger Federer, nadie ha sido capaz de defender la corona. El murciano está ya a seis triunfos tras acabar con la resistencia de Roman Safiullin, por 6-4, 6-4 y 6-4. Este miércoles, en la segunda ronda, le espera el portugués Jaime Faria, el 72 del ranking ATP y que viene de estrenar su casillero de triunfos en el cuarto grande del calendario. Desde su debut en los 'majors' jamás le ha fallado a la segunda ronda. Ya son 21 consecutivas, acercándose al récord en la Era Open de su idolatrado Rafael Nadal, con 34. Las dudas sobre el rendimiento en pista de Alcaraz, tras sus 139 días de inactividad por la muñeca, se disiparon cuando conectó una derecha ganadora en el séptimo juego y que le daba el primer 'break'. El jugador de El Palmar lo celebró con una mirada a su banquillo. La vara de medir de su tenis está en la fluidez con su derecha. Safiullin también salió con una malla en su brazo derecho, la misma que utiliza el campeón de siete grandes desde que se borró del Masters 1000 de Cincinnati. Le da una mayor seguridad en el golpeo. El ruso dispuso de la primera pelota de rotura en el segundo juego. Falló estrepitosamente después con una bola fácil en la red. Tuvo una segunda oportunidad después que también desperdició. Samuel López daba instrucciones a su pupilo y no tenía que recurrir a los gritos ni a las señas. Y es que la dirección del torneo ha acercado los banquillos a las esquinas de los estadios principales. Roman, con poco que perder y mucho que ganar, empezó a pegarle a la pelota como si no hubiera un mañana. Se llevó en blanco el servicio de Alcaraz y situó el segundo set con un marcador favorable de 2-0. El tenista natural de Podolsk disfrutó de un punto para el 3-0. Pero la balanza de sus errores no forzados era mayor que la de los tiros ganadores. No distingue entre pegarle fuerte y meterla dentro. Otra derecha ganadora del número tres mundial le dio el tercer break. Puño en alto. Con la maquinaria engrasada, aceleró hacia la victoria. La organización cerró el techo retráctil de la central por la amenaza de lluvia. A Carlitos le dio tiempo para dar espectáculo con un recital de voleas. Ganó 19 de las 24 que intentó ante los gritos de asombro de los aficionados.
Topics in this story
Gathered from external sources. Rights to this text belong to whoever originally published it.