Un Kvaratskhelia total para reclamar el Balón de Oro
El georgiano completó la temporada 2025-26 con 19 goles y 10 asistencias, pero su impacto fue mucho más allá: desequilibrio, creación, trabajo defensivo, cinco títulos y el reconocimiento como mejor jugador de la Champions League
La carrera por el Balón de Oro 2026 entra en su recta decisiva con Khvicha Kvaratskhelia entre los 30 nominados. En su segunda temporada en el Paris SaintGermain, el georgiano construyó una candidatura que va mucho más allá de sus 29 contribuciones de gol Estas cifras representan únicamente la parte más visible de su influencia. Su temporada destacó especialmente por todo el trabajo que precede al gol: eliminar rivales, hacer progresar al equipo, generar situaciones de remate, disputar duelos y contribuir defensivamente. En Ligue 1 completó 2,79 regates por cada 90 minutos, con un 59% de efectividad, y produjo 2,06 pases clave por 90 minutos. Esa capacidad para generar peligro se mantuvo en el máximo escenario europeo. En Champions League realizó 50 disparos, el tercer registro más alto de toda la competición 2025/26. Además, completó 30 regates, reflejo de una producción ofensiva que no dependió exclusivamente de la finalización. La dimensión de su temporada también aparece en su trabajo defensivo, un aspecto especialmente significativo tratándose de un futbolista de ataque. En Ligue 1, Kvaratskhelia ganó 103 duelos terrestres, una media de 6,25 por cada 90 minutos, y añadió 24 entradas y 10 intercepciones. Ese compromiso defensivo se trasladó también a Europa, donde registró otras 17 entradas en Champions League. Son cifras que permiten ampliar la lectura de su rendimiento: Kvaratskhelia no solo intervino cuando el PSG tuvo la posesión. Disputó, presionó, interceptó y participó activamente en el trabajo defensivo y la recuperación, combinándolo con un elevado volumen de acciones ofensivas. El reglamento del Balón de Oro establece tres criterios de elección y los ordena expresamente por importancia: primero, las actuaciones individuales y el carácter decisivo e impresionante; segundo, el rendimiento colectivo y los títulos conseguidos; y tercero, la clase y el fair play. La temporada de Kvaratskhelia ofrece argumentos para ser analizada desde esas tres dimensiones. En el rendimiento individual, su producción no se limita a los 19 goles y 10 asistencias. A ellos suma desequilibrio en el uno contra uno, generación de ocasiones, progresión con balón y trabajo defensivo. En Champions, terminó además con 10 goles y 6 asistencias, participando directamente en 16 goles, y estableció una secuencia inédita al convertirse en el primer jugador en marcar o asistir en siete partidos consecutivos de una misma fase eliminatoria de la competición. Su actuación recibió además el reconocimiento de la propia UEFA, cuyo Grupo de Observadores Técnicos lo eligió Jugador de la Temporada de la Champions League 2025/26. En el segundo criterio, rendimiento colectivo y palmarés, Kvaratskhelia formó parte de un Paris Saint-Germain que conquistó cinco títulos durante el periodo evaluado: Champions League, Ligue 1, Supercopa de Europa, Copa Intercontinental de la FIFA y Trophée des Champions. Y el tercer criterio, clase y fair play, completa una valoración que no se limita a estadísticas o trofeos, sino que contempla también el comportamiento deportivo del futbolista. La combinación de los tres criterios permite analizar la temporada de Kvaratskhelia en toda su amplitud: rendimiento individual, influencia en diferentes fases del juego, éxito colectivo y comportamiento deportivo. La ausencia de Georgia en el Mundial de 2026 introduce una circunstancia particular en la candidatura de Kvaratskhelia, pero existe un precedente histórico. Kevin Keegan es el único futbolista que ha ganado el Balón de Oro en un año de Mundial sin que su selección disputase el torneo. Ocurrió en 1978. Inglaterra no consiguió clasificarse para el Mundial de Argentina, pero el rendimiento de Keegan con el Hamburgo terminó imponiéndose en la valoración de los votantes de France Football. Casi medio siglo después, Kvaratskhelia afronta una circunstancia similar. Georgia no participa en el Mundial de 2026, por lo que el peso de su candidatura recae fundamentalmente en una temporada de clubes en la que combinó producción ofensiva, creación, desequilibrio, trabajo defensivo, títulos y rendimiento en los grandes partidos. El contexto y el sistema de elección de 1978 eran diferentes a los actuales, pero el precedente de Keegan demuestra que la ausencia del Mundial no ha supuesto históricamente un impedimento absoluto para conquistar el Balón de Oro. Una temporada completa en la que Kvaratskhelia se postula como uno de los candidatos principales para alzarse con tan prestigioso trofeo como el Balón de Oro.
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